La historia es así. Es miércoles de esta semana. Hay un acto de campaña de Alejandro Guillier en Villa Alemana. Entre otros, están la senadora del PS, Isabel Allende, y el diputado PPD, Marco Antonio Núñez. Como dato, ambos tienen intenciones de obtener un cupo en la Cámara Alta por la Quinta Región. Entonces, en medio de la actividad de Guillier, Núñez le hace un robacámaras a Allende mientras el candidato presidencial comienza a hablar con la prensa. El momento se tensiona. Hay recriminaciones mutuas. “Este muchacho no me deja el espacio”, dice ella; “yo soy diputado”, le replica él. “Yo soy senadora, por si acaso”, lanza Allende; “de Atacama”, responde Núñez. “No, soy senadora de la República. No sea tonto”.

“Hubo un roce de hombros y ella quedó un poco desbalanceada”, cuenta a La Segunda el diputado y jefe de campaña de Allende, Christian Urizar, cuando ya pasaron 48 horas del hecho y Guillier habla de que es necesario separar la cosas.