“Pertenezco a una manada política y la quiero, sí creo que va hacia el acantilado”, diría el empresario Oscar Guillermo Garretón, a sus compañeros del PS en un carta fechada unos tres años atrás. Ahora, cuando quedan sólo 9 días para una nueva elección presidencial, el ex Mapu habla con La Segunda de lo que considera será el escenario post elecciones. “Va a venir un reordenamiento político mayor”, advierte.

Garretón plantea que es inevitable mirar con inquietud lo que pudiera venirse para la centro-izquierda. “Cuando se gana un gobierno con el 62% y al cabo de cuatro años se termina perdiéndolo, es que algo se hizo mal”, opina.

En esa línea, dice que no “descarto que haya ajuste de cuentas, crisis, incluso rupturas”.  Hoy “está mucho más amenazada la cultura de la centroizquierda”, agrega.

Para Garretón, la “magnitud de la derrota que se vislumbra” obliga, así como en el 73, a una reflexión de la izquierda sobre sí misma y los caminos a seguir.

Los caminos probables que avizora son una dispersión y una oposición más proclive a los acuerdos. “Por otro lado habrá posiciones más rupturistas: Por de pronto la única cosa que va a unir a mucha gente de izquierda es la oposición a Piñera”, complementa.

Garretón imagina que senadores como Lagos Weber, que espera sea reelecto, o históricos del PS como Escalona e Insulza, que postulan al Parlamento, no estarán en una actitud de oposición ciega hacia el gobierno. O de negarle la sal y el agua.

El empresario socialista también vislumbra reagrupaciones en algunos sectores de la izquierda y un eventual rol de la DC como partido visagra del Parlamento. Revitalizando el centro.

Al final, consultado por el rol de Lagos en esa rearticulación, responde que no lo sabe, pero que siempre es relevante. Para cerrar, deja una observación: “La diferencia en la izquierda entre perder con Guillier o con Lagos, es que con Lagos queda un proyecto o programa claro, pero con Guillier no queda mucho”.