-¿En qué consistía la funa?
Impedir que ingresara a la U y que no pudiera ni hablar ni nada. íbamos con una idea planeada y que resultó. Y bueno, se vio reflejado como salió po’.

-¿Cuál era el plan?
Nunca pensamos que se iba a masificar tanto la idea de la funa. Nos sorprendimos cuando llegamos y vimos que había demasiada gente. Entonces eso también empezó a caldear más al ambiente y la agitación de todos. Cuando llegó José Antonio Kast, ya estaba atrapado por la misma multitud que lo venía funando desde afuera de la universidad. Todo se desencadenó así y salió desde cada uno el ánimo de de pegarle sus patás. 

-¿Qué pensaste cuándo lo viste? ¿Qué te pasó? 
Me pareció demasiado rubio… Sus ojos azules… Sentí que era como un cuico que venía a reírse de nosotros. Tú sabes que como es la región: acá hay muchos migrantes y ese día había muchos migrantes que estaban pegándole sus patás al weón po, porque se ha tirado comentarios de mierda po’;. Obviamente es una figura que hay que odiar.

-¿Cómo fue la funa? 
Yo soy familiar de ex preso político y nieto de un ex preso político. Entonces, lo primero que se me vino a la mente fue pegarle por en nombre de mi abuelo. Kast representa el odio, entonces cuando uno tiene la instancia de verlo frente a frente, imagínate todo lo que te despierta: pegarle sus patás, gritarle todo lo que se te dé la gana y que el weón se sorprenda y sienta temor… Es ponerlos en la situación en la que estuvieron muchos cuando él apoyaba a los asesinos y torturadores que no tuvieron piedad.

-Cuando tú ves a Kast ¿ves la imagen de la dictadura?
Claro, es la figura de la dictadura chilena, es el referente de la dictadura más fascista que aún sigue existiendo y que aún sigue propagando el odio. El tema de pegarle su combo en el hocico para que viera que aún hay un pueblo que no se va dejar manipular por sus discursos de odio, racistas, xenófobos, sexistas era la respuesta obvia.

-¿Le pegaste a José Antonio Kast?
Sí, fui uno de los que lo persiguió dentro de la universidad con varios compañeros más. Éramos como 10 cabros los que estábamos constantemente pegándole wates, patadas y todo el tema. Con patadas en la raja se fue. 

-¿Qué decía Kast?
Decía ‘oye váyanse a Cuba, oigan weones váyanse a Cuba, Venezuela’ y en un momento casi se puso a llorar. Y pucha, saber que se sentía intimidado, aunque fuera un poco, era demostrarle que no le tenemos miedo ni a él ni a su discurso… Y que si va a tirar ese discurso fascista, que también acepte las consecuencias: violencia. Obviamente él estaba en una situación muy de víctima, pero el weón seguía tirándose comentarios como ‘comunistas culiaos, vayan a fumar pasta base a sus poblas’, como nos gritó. Y las patás no se las quitaba nadie. Era una satisfacción para todos… fue algo tan hermoso. Yo creo que para los familiares de detenidos desaparecidos, presos políticos, para las compañeras trans y para muchos otros que todos los días son golpeados. Con lo que hicimos dijimos que no vamos a permitir discursos xenófobos, racistas ni machistas dentro de una universidad pública, que es una fuente de conocimiento pluralista, democrática donde no son bienvenidas las ideas totalitarias.

-¿Fuiste amenazado de muerte después de la sacada de chucha a Kast?
Un sector de la derecha de acá en la región se ha dado el tiempo de averiguar los nombres, direcciones y lugar dónde trabajamos, dónde vivimos y nuestros datos personales. Algo sin sentido porque lo que hicimos lo hicimos a cara descubierta: nosotros asumimos la responsabilidad, pero esto podría empeorar por todo lo que están haciendo.

-¿Has pensado que le hicieron un favor a él?
Los medios de comunicación están cumpliendo un rol fundamental en cuanto a la información que le están entregando a los ciudadanos. Hoy en día la prensa es un medio de control social, que a partir de este concepto de libre expresión están permitiendo y validando el discurso de odio de Kast. Hoy los medios le están haciendo ese favor a Kast, para poder coexistir en su sistema xenófobo, racista, etcétera. Hay medios involucrados, acá hay un aparataje institucional que va a empezar a funcionar y va empezar a desplegarse para buscar responsables. 

-Si Kast vuelve a Iquique ¿qué pasa?
Yo creo que no va a volver, y si vuelve, le vamos a estar dando cara como corresponde. No le tenemos miedo al fascismo, por el contrario, lo enfrentamos, debatimos y no dejamos que se exprese ni le damos escenarios pa que desarrolle su idea. Donde vaya se va a funar su famoso conversatorio. Yo creo que hay que validar todas las formas no más po’.