Al menos cuatro personas han sido rescatadas a lo largo de la jornada de hoy de la gruta del norte de Tailandia donde llevaban atrapadas más de dos semanas y donde aún permanecen cuatro niños y un hombre atrapados, informan medios locales.

Los nuevos liberados se suman a los cuatro niños que permanecen ingresados en el hospital provincial de Chiang Rai para una evaluación de salud tras abandonar la caverna el domingo.

Las víctimas pendientes aún se encuentran atrapadas en una gruta a cuatro kilómetros de la entrada de la cueva.

Para realizar las las labores de rescate, se destinaron 14 horas ininterrumpidas para que los miembros de salvamento repusieran las bombonas de aire comprimido utilizadas el domingo y revaluar las condiciones en las inundaciones parciales de la cavidad, ubicada en la norteña provincia de Chiang Rai.

El segundo intento fue más “rápido de lo previsto”, gracias a las buenas condiciones que los expertos encontraron ayer en el interior de los túneles subterráneos.

La operación del domingo duró varias horas: el equipo partió a las 10.00 hora local (03.00 GMT) y regresó con el primer rescatado a las 17.40 hora local (10.40 GMT), y el segundo diez minutos después, mientras los otros dos se demoraron más de dos horas.

Los familiares aún no han podido tocar a los niños en el centro sanitario para protegerles de enfermedades debido al débil sistema inmunológico de presentan, aunque sí han podido verlos a través de un cristal.

El ministro tailandés de Interior, Anupong Paochinda, aseguró hoy a los medios locales que todos están sanos y salvos.

Las precipitaciones son una de las principales preocupaciones de las autoridades, debido a que el agua filtrada por el monte puede volver a inundar las galerías y anular el drenaje efectuado desde que fueron hallados con vida los 12 escolares, de entre 11 y 16 años, y su tutor, de 26.

Narongsak insistió en alertar del problema que suponen las lluvias, pero dijo que un equipo de militares se encuentra en el monte con la tarea de bloquear la entrada de agua hacia los túneles subterráneos.

El grupo de estudiantes y su tutor se internó en las galerías el sábado 23 de junio tras un entrenamiento de fútbol cuando una súbita tormenta comenzó a inundar la cavidad y les cortó la salida.