A las 9:35 de este domingo 25 de agosto, Nicolás González despertó con un llamado urgente de una amiga. “Nico, está el OS-9 en el living de mi casa, te están buscando pero no me dejan decirte por qué”.

Aún somnoliento, González -estudiante de quinto año de derecho de la Universidad Diego Portales- reconoce que se pasó todas las películas de la vida. “Me imaginé que mi mamá podía ser narco, o que mi papá era Heisenberg de Breaking Bad, pero cuando me mostraron el tweet…”, dice al teléfono con The Clinic.

Esa misma tarde su nombre ya figuraba en los principales portales de noticias del país. ¿La razón? Gracias a un tweet escrito a comienzos de agosto, Nicolás se había convertido en el presunto responsable de amenazar de muerte a la vocera de gobierno, Cecilia Pérez.

El tweet decía lo siguiente: “Soñé que era del MIR y me joteaba a Cecilia Pérez para poner una bomba en su casa”. La tarde del domingo, radio Bío Bío, publicó: “El general de la OS9 indicó que el joven formuló amenazas a través de Twitter a principios de agosto, advirtiendo que atacaría a la ministra con artefactos explosivos”.

Cuando carabineros llegó a tu casa y te mostró el tweet, ¿qué pensaste?

Puta, se me devolvió el alma al cuerpo. Dije: “ya, esta hueá no vale la pena”.

¿Cómo fue el procedimiento?

Llegaron el sábado a las 10:00 y me mostraron el tweet en una hoja impresa. Me dicen “ella (Cecilia Pérez) te denunció personalmente”. De hecho, la hoja decía que ella había hecho la denuncia el sábado por la noche. Aún estoy sorprendido de la rapidez con la que me “encontraron”. Tengo amigas a las que exparejas han amenazado de muerte en medios igual de públicos como Twitter, y no pasa nada.

¿Cuántas horas estuvo Carabineros en tu casa?

Algo así como 50 minutos, pero estuvimos debajo de mi edificio. En rigor fue un apercibimiento, y me comunicaron que ahora estaba imputado por el delito de amenazas. Durante la interrogación dos carabineros se acercaron y me dijeron “mira, sabemos que esto es una ridiculez”. Al final, cuando se estaban yendo, me pidieron el celular. Para no hacer más problemas se los pasé.

¿No te da susto que Carabineros o Fiscalía estén trajinado el celular?

Sí, igual sí. Apenas me quitaron el celular, subí a mi departamento y empezamos a tomarle pantallazos a todas mis redes sociales. Lo único que me da miedo es Whatsapp -porque no puedo cerrarlo desde ningún computador- pero igual he visto lo que hace Carabineros con los whatsapps, así que dudo que tengan la capacidad de hacer algo verosímil.

Imagino que como abogado estarás preparando una estrategia…

He consultado con profesores de mi facultad. El Centro de Alumnos me ha dado todo su apoyo y me gustaría que la Clínica Jurídica, mi Facultad, pudiera tomar mi caso. Personalmente estoy convencido de que no hay ningún caso en mi contra y que, de lo contrario, el caso que yo pudiese armar contra ellos es mucho más grande. Esto es, cuando menos, daño a la honra, porque han publicado mi nombre y datos de la investigación mucho antes de que alguien me haya hecho llegar el RUC de la causa o la carpeta investigativa. Si no la tengo yo, ¿cómo chucha la tienen ellos?

¿Dices “ellos” refiriéndote a los medios?

Sí, claro. En lo concreto, publicaron una noticia con información falsa que llevaba mi nombre.

¿Te arrepientes de haber escrito ese tweet?

Es que no fue nada. Me acordé del sueño que había tenido, lo encontré súper chistoso y lo escribí en internet. No es una gran broma, pero, en términos legales, no estoy arrepentido. Esto no constituye delito de amenaza, que sí está en el Código Penal, y que tiene una serie de requisitos para probarse: la amenaza debe ser seria y además verosímil. ¿Poner una bomba en la casa de alguien? Obviamente en ningún momento fue algo serio.

¿Qué conclusión sacas de todo esto?

Para mí esto es un show mediático que está armando el Gobierno. Este es un tweet que tiene diez días, ¿por qué esperar hasta ahora para sacar el tema? Es absurdo, y no tiene ninguna base legal. Además, me parece irresponsable usar recursos de esta manera. Se han utilizado policías, fiscalías, hasta un general de carabineros hizo rueda de prensa para hablar de este tema. A Camila Vallejo la amenazan de muerte diez veces al día, y no se mueve nadie.