Cuba acude a la píldora del día después para reducir los costosos abortos


Fuera de toda polémica como la que suscita en países como Chile o Perú, el Levonorgestrel empezó a usarse en Cuba progresivamente hace un año y, según prevé el Ministerio de Salud (MINSAP), podrá adquirirse en 2010 en todas las farmacias del país, sin receta médica.

Las pastillas, que cuesta entre 7 a 15 dólares en países como Ecuador, Bolivia y Chile, se producirá en un inicio para 225.000 dosis al año a un precio de venta de unos cuatro centavos de dólar, según informó a la agencia AFP el presidente de la Comisión de Salud Sexual y Planificación Familiar, Miguel Sosa.

Unas 2,6 de 3,3 millones de cubanas en edad fértil son sexualmente activas y de ellas un 25% (650.000) no usa anticonceptivos, 200.000 porque prevén embarazarse, 100.000 son infértiles y el resto es vulnerable a embarazos no deseados.

En un país precoz, donde según estudios los hombres comienzan su vida sexual a los 13 años y las mujeres a los 14, se acude al aborto muchas veces como un método anticonceptivo más.

Cuba, primer país del continente en despenalizar el aborto y el único de América Latina donde se practica sin restricciones -hasta las 10 semanas-, lo defiende como un logro de la mujer y una medida que redujo muertes maternas.

“Usarla evita abortos. Se nos acusa de ser un país ‘abortero’, pero estamos trabajando para disminuir el aborto, sin hipocresías, sin esconder el problema. En los (años) 90 teníamos 120.000 al año y bajamos en esta década a 85.000″, comentó.

Sin ventilarse en público, es tema de confrontación entre el gobierno y la Iglesia, que denuncia el aborto como un grave problema social en la isla comunista, de población mayoritariamente no católicos y ateos.

FUENTE: El Placer Textual

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