THE CLINIC
Ilustración: Ajab
El 10 de marzo, un día antes de dejar su cargo, la ex directora de la DIBAM, Nivia Palma, habló en una entrevista sobre diferentes medidas que le parecían adecuadas para enfrentar el panorama cultural post terremoto. Una de las ideas que lanzó fue la de redestinar el 70% de los fondos concursables del Consejo de la Cultura y las Artes a “colaborar con municipios, con la iglesia católica y con muchas personas que tenían monumentos nacionales o vivían en zonas típicas que hoy están en el suelo”.

Eso bastó para que en buena parte del mundo cultural chileno cundiera el nerviosismo. Los blogs se llenaron de lloriqueos, circularon mails denostando a la idea y a su autora. Uno de los más alterados fue el firmado por el artista visual Iván Godoy: “La cultura y el arte, funcionaria Palma, no son lujos reasignables en tiempos de crisis, es un bien imprescindible de toda nación que se precie de tal”. Otra ofendida fue la asociación gremial Arte Contemporáneo Asociado, quien dijo: “Hacer uso del 70% de los recursos de creación (…) es engrosar las listas de damnificados”.

Hoy ya se sabe que lo planteado por Palma no sucederá: ¡los artistas no engrosarán las listas de damnificados y no se acabará el arte en nuestro país! Los 19 mil millones de pesos destinados a fondos consursables van a seguir. Cruz-Coke lo dijo clarito en una entrevista a El Mercurio: “Mientras yo sea ministro las platas de esos fondos no se van a tocar”. Pero agregó que sí podría colaborar el Consejo con la reconstrucción: “De los programas propios del Consejo se podría obtener, en principio, 1.600 millones de pesos”. No detalló cómo, eso sí. Y en el Consejo parecen no tener ninguna claridad al respecto. Aseguran que están recién instalándose y empezando a conocer cómo funciona todo.

Las únicas medidas claras hasta el momento son, por un lado, la alianza entre el Consejo, la municipalidad de Valparaíso y el Duoc para arreglar la iglesia La Matriz, para lo cual, explican, se usarán los fondos de libre disposición de Cruz-Coke. Por otro lado, está el programa “La ruta de la alegría”, que depende del Mideplan, el Consejo y empresas de comunicaciones -que ponen las lucas-, y que llevará libros, teatro, películas y carnavales a los lugares afectados.

Macarena Matte, la nueva jefa de prensa del Consejo, explica así lo tocante al recorte presupuestario que anunció Piñera para todos los ministerios: “En cuanto al tema del 5% (de ahorro) del que habló el Presidente Piñera, es un llamado a ser austero y a fomentar el ahorro de parte de la administración en gastos de representación, operación, etc”.