Luis Riveros: “Los liceos de excelencia aumentarán la brecha”

• Ex rector de la Chile y próximo Gran Maestro de la masonería chilena.

POR MACARENA GALLO • FOTOS: ALEJANDRO OLIVARES
Ex rector de la Universidad de Chile, Riveros fue elegido recientemente como el próximo Gran Maestro de la Logia de Chile. Masón desde su época universitaria, asume en un momento en que la masonería chilena ha perdido prestigio a raíz del escándalo de la U. La República. Acá, Riveros cuenta cómo limpiará esa mala imagen, y también sobre la eutanasia, el celibato, Piñera -que lo ha sorprendido para bien. Y cuenta por qué usa la infaltable humita.
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¿Qué busca un masón? ¿De qué cosas hablan o reflexionan cuando se juntan en la Logia?
-Muchas cosas de contingencia y, por otro lado, los temas de principios, el concepto de humanidad. Nos interesa la fraternidad, la filosofía, los temas disciplinarios. He escuchado interesantes trabajos de astronomía y de nanotecnología. Nos interesa la vida y la muerte. Hasta dónde es permisible prolongar la vida humana, por ejemplo.

¿Han llegado a alguna conclusión respecto a si la eutanasia es o no un derecho humano?
-No llegamos a conclusiones que digan que la masonería está de acuerdo con esto y con aquello. Lo que hacemos es abrir caminos para que cada hermano busque, sobre la verdad de esta discusión, cuál es su opción. Muchos de ellos preferirán la eutanasia como una opción verdadera y moralmente legítima. Y otros no.

¿Y usted, como Gran Maestro, está de acuerdo?
-Creo en ella. Llega un momento en que la prolongación de la vida humana, sobre la base de máquinas y vida artificial, causa mucho más sufrimiento. Y en general es más bien una cuestión de tipo financiero que una cuestión de tipo humana.

¿En qué creen los masones?
-Aceptamos distintas creencias. Hay muchos que aceptan al Dios cristiano, otros al Dios judío, al Dios musulmán o al Dios de muchas religiones. Pero, como son todos parte de un grupo, hemos adoptado una fórmula que la denominamos el “Gran Arquitecto del Universo”. Creemos que el hombre debe tener un sentimiento respecto al origen de la vida. Y, en ese sentido, cuando se dice que los masones son ateos, es una equivocación muy grande.

Usted era católico. ¿Por qué se alejó de la Iglesia católica?
-La mayoría hemos sido educados en la fe católica, bautizados, hecho la primera comunión. Yo que estudié en colegio público, tenía clases de religión católica y la cuestión católica a uno lo termina dominando fuertemente. Después, uno empieza a cuestionarla cuando ve que la Iglesia es una forma de organizar ciertas creencias, adscripciones, personas, en el destino de la fe, pero no proporciona explicaciones, sino que todo es fe. Y cuando uno se sale de ese marco, inmediatamente queda fuera de la creencia de la iglesia… Ser católico significa estar adscrito a la religión y por lo tanto ir a la Iglesia, a la misa, cumplir con todos los mandamientos. Y me fijo que mucha gente que va a la iglesia y que se dice muy católica, no cumple con los mandamientos.

¿Por qué lo dice?
-Cuando se estacionan para ir a misa, ni siquiera cumplen con los reglamentos municipales. En mi opinión, la gente se dice católica porque participa de una cierta cultura, pero no porque sea estrictamente católica. No son fieles militantes. Lo que pasa con los católicos en Chile es que predican pero no practican. Ahora los católicos-católicos, que dicen que son más del 80%, ¿irán a misa el día domingo todos ellos? NO.

¿Qué piensa un masón del celibato? ¿Les parece viable renunciar al deseo venéreo?
-Es una elección bastante legítima. Justamente, ahí está el grado de tolerancia. No la aceptamos como una cuestión normal para el común de nosotros. Pero es posible que para las personas que sean elegidas y seleccionadas para ser curas, el celibato sea una opción de vida, tal y como es, permitiéndome la comparación, el ser vegetariano. No significa que esa sea la vía correcta, como todos podemos concebirla, pero no podemos decir que el vegetariano es una persona anormal, extraña, rara o segregable. Ahora, el celibato como una norma obligatoria, impuesta al sacerdocio, nos parece que es una imposición y no una opción totalmente legítima. Y eso lleva a estos problemas que han estado afectando a la Iglesia en los últimos días.

¿MUJERES MASONAS?

¿Qué le parece cuando se extrapola a la masonería la crítica que se le hace a la Iglesia por dejar a las mujeres de lado o en un sitial de menor relevancia. ¿Las masonas son como las monjas?
-No. No las concebimos así. Nosotros seguimos una tradición que viene de muy atrás, desde cuando la masonería fue creada por hombres.

Shuta, del año del ñauca, de 1700. Harto arcaica, ¿no cree?
-Claro. Pero hoy día hay una muy respetable y muy efectiva organización de mujeres que son las grandes logias femeninas. Ahora, más adelante, a lo mejor, algún día, se refundirán en una sola entidad. Entiendo que es una crítica, pero no viene de las mujeres masonas. Ellas se sienten muy cómodas tratando de desarrollar, con plenitud e independencia, el mismo trabajo y los mismos principios de la logia masculina.

¿Pero por qué no pueden ingresar mujeres a la Gran Logia en Chile y sí a la Logia Mixta y tener sus propios preceptos?
-No soy partidario que entren a la Gran Logia. No por una cuestión de hacer un decreto y mañana que las mujeres pueden ser parte de la Gran Logia. En realidad, porque las propias mujeres que hoy día pertenecen a la masonería femenina, no quieren eso. La mujer, en general, en nuestra sociedad y nuestra cultura, ha sido segregada y minimizada. Muchas veces las cosas que se hacen para superar eso, no hacen más que fortalecer esa segregación. Y una de esas cosas es ponerlas junto a hombres. Porque, naturalmente, el hombre tiene otro rol, otro grado de independencia en nuestra cultura, en nuestra sociedad que la mujer. Y, por lo tanto, la mujer siempre pasa a ser el pariente pobre de la organización. Y entiendo que la masonería no debe propiciar eso. Pero las mujeres tampoco dejan entrar hombres a su Gran Logia Femenina. Sin embargo, quiero hacer la salvedad que en los grupos juveniles, llamados Fraternidades, han sido exitosos, y son mixtos.

PROBLEMAS

¿Cómo es hacerse cargo de una institución que ha perdido el prestigio últimamente con casos de fraude en sus altas esferas?
-No creo que la Iglesia católica haya perdido prestigio porque hay dos, tres o cinco sacerdotes acusados por delitos. Lo importante es que las instituciones muestren sus fortalezas acusando y penando a quienes corresponden. La descomposición de una institución es cuando eso se alberga como un hecho que no tiene castigo por parte de la institución. Y la Iglesia está siendo presionada porque tiene que castigar, denunciar y llevar a cabo todo lo que corresponde con respecto a los delitos cometidos. Y en la masonería eso es lo que se ha hecho. Si hay personas que han participado o están acusados de participar en actos que no corresponden, como en el caso del Registro Civil, la masonería y el Gran Maestro tomaron la decisión de expulsarlos. Y en cuanto al Gran Maestro, que estuvo involucrado en el tema de la Universidad de La República, terminó siendo sacado de la institución.

¿Y qué medidas concretas tomará en estos casos? ¿Está en su mente indemnizar a familias afectadas por la Universidad?
-La verdad es que todavía no tenemos la información, desgraciadamente. De manera que yo voy a instaurar la comisión de verdad para investigar todos los hechos acontecidos en la Universidad La República y subsanar todas las cosas pendientes. Sé muy bien que hay familias que han terminado tremendamente perjudicadas por todo esto. Tenemos que determinar hasta qué punto hay una responsabilidad de la masonería como institución para ver qué se hace al respecto.

¿Cómo piensa limpiar la imagen de los masones en Chile?
-Hay que tener acción positiva. Tenemos colegios a lo largo de todo el país, que han sido extraordinariamente exitosos e impecables en su organización. Quiero destacar eso, porque en Chile tendemos a destacar lo negativo. Y, además, quiero que los miembros de la masonería tengan una mayor disposición a participar en temas de debate público, donde podamos contribuir con nuestra visión ética.

Tras todo este escándalo, el actual Gran Maestro decidió abrir la masonería, convirtiéndola de una sociedad secreta a una sociedad discreta. ¿Qué significa esto exactamente?
-No creo que la masonería se pueda abrir así. Siempre se asumió, y en nuestra historia política siempre fue así, que la masonería era una gran depositaria de secretos y que nosotros manejábamos muchos secretos. Ahora el secreto, para nosotros, es una fórmula ritual, más que efectivamente saber un secreto que podamos dar a conocer. Y a todo esto contribuye mucho la imaginación, como el último libro de Dan Brown, donde especula mucho sobre la idea de este secreto que tienen los masones, respecto a una pirámide que tenemos escondida en algún lugar secreto, debajo de un capitolio, donde se ven ciertas predicciones respecto a lo que va a pasar en el mundo, pero la masonería no tiene nada qué ver con eso. Uno de los problemas que tenemos ahora es que cuando uno entra en internet, en google, aparece todo lo referente a la masonería y todo lo que uno puede considerar un secreto.

Se los cagó internet.
-Claro. Pero es mucho mejor que haya apertura, porque no hay nada perverso ni malo en la masonería para ocultar. Sí somos una sociedad discreta, en el sentido que no admitimos a cualquier persona que viene a golpear la puerta. Y, también, en el sentido que tampoco podemos revelar la pertenencia de otro que no quiere que sepan que es masón, porque hay gente que es enemigo de la masonería. Y algunos masones piensan que puede estar en riesgo su seguridad personal. Puedo decir que Allende fue masón, porque él lo declaró abiertamente, pero no puedo decir que el diputado tanto lo es, porque eso sería no ser discreto. Esa es la diferencia entre secreto y discreto.

LO VALÓRICO, FÚTBOL Y TV

¿Qué posición tienen los masones en materia valórica? ¿Son liberales, conservadores?
-Somos liberales. Creemos en la libertad de expresión, en la democracia, pero que sean más que un discurso atractivo.

¿Sería usted partidario de legalizar el consumo de algunas drogas, tal como lo está el consumo de alcohol?
-No. Entiendo que el consumo de drogas produce adicción mucho más rápidamente que el alcohol. La marihuana abre las puertas hacia otras drogas. Ahora, creo que ese es un tema que no se ha discutido con amplitud en nuestra realidad nacional.

¿Y del aborto qué piensa?
-El terapéutico tiene que ser una cosa aplicable, pero el aborto a secas es un tema debatible. Porque uno tiene derecho a respetar la vida y la obligación de hacerlo. En todo caso, aquí deben prevalecer las opiniones de las personas, y a mí me parece que hay que respetar la vida. El camino debería ser mejorar la prevención, la información y desde luego políticas que tengan que ver con la adopción.

¿Qué le gusta de la cultura chilena? ¿Escritores, artistas, cineastas…?
-Nuestra cultura es muy rica. Soy un admirador de los poetas. Cada vez que leo a Neruda me emociono. Realmente es un genio. Soy un admirador de la cultura chilota, de su arte, de su folclor. Lamento que se esté diluyendo esa mitología.

¿Qué le parece la TV nacional?
-Un desastre. Hay una gran cantidad de farándula y no tengo nada en contra de ésta, pero hay muy poco de contenido. La TV tiende a no mantener el desarrollo de nuestra cultura. Me basta solamente escuchar la capacidad de expresión que tienen muchos de estos conductores de programas para darme cuenta a qué más podemos aspirar: a casi nada. Eso refleja también la pobre capacidad de expresión que tenemos los chilenos. La TV tiende a profundizar ese problema. Tampoco soy de los que creen que tenemos que tener sólo programas culturales. Pero sólo hay programas con piernas, escándalos, fútbol.

¿No le gusta el fútbol?
-No soy un fanático, pero me gusta harto. Mi segundo amor son los Chunchos, pero mi primer amor es Palestino. Debe ser por mi abuelo que era hincha de Palestino.

¿Qué le disgusta de Chile?
-La actitud de la gente. Cuando uno va manejando, la persona que uno la agrede con su estilo de manejar y que no sabe respetar las normas: ese es el Chile que no me gusta. El Chile del prepotente, el Chile que te pone la pata encima, el Chile que se siente apatronado, el Chile que trata mal a los pobres porque son pobres.

LA EDUCACIÓN

¿Qué le parece la pésima evaluación de los profesores que arrojó la prueba Inicia? ¿Quién tiene la responsabilidad de estos resultados?
-No sé de qué se sorprenden. La formación de profesores ha estado en crisis los últimos 25 años. Todos sabemos que a las carreras de pedagogía entran los puntajes más bajos de la PSU. La responsabilidad es nuestra. Hemos creído en que los profesores, con la formación que tienen, compiten con la formación del resto de las carreras. Pero no es así. Porque las oportunidades laborales son más bajas y no se puede competir con carreras como Derecho. Estamos formando malos profesores, frustrados. Son los parientes pobres de todas las carreras universitarias y están frustrados profesionalmente. Y eso es lo que entregan.

¿Cómo ven la calidad de la educación chilena los masones?
-Es mala, muy mala. Es ineficiente. Hay un estancamiento. No cambia sustantivamente con el tiempo. Es un problema estructural, muy grave. No se trata de que solamente los profesores, el gobierno, sean el problema. Aquí hay un problema de incentivo, de gestión, un tema de contenido, de formación de profesores. Y desde luego un tema de financiamiento.

¿Qué le parece -teniendo a la vista el ideal de igualdad- la idea de los liceos de excelencia?
-No me gusta. Aumenta más la brecha. Me gusta más la idea de una educación de excelencia. El esfuerzo debería estar en empujar todo el sistema hacia mayores niveles de calidad, porque sino se profundiza la brecha. Otra cosa es que me digan que estos colegios van a ser colegios experimentales para allí estudiar cómo mejorar la educación y posteriormente llevarlos a todos los colegios. Pero el modelo que escucho no es ése. Con esto, vamos a dejar al 95% de alumnos en igual condiciones que antes.

¿Cómo ve a la U. de Chile hoy? ¿Qué deficiencias, qué aspectos habría que corregir?
-La veo silenciosa. Es una universidad que no está en el debate público ni preocupada de los problemas de la nación. La he visto poco. Está entrando a ser como las demás universidades, que hacen grandes esfuerzos para llenar las necesidades de financiamiento. Y me parece que tiene que estar un poquito más arriba de esas cosas. La U ha estado retrocediendo. Lo he visto en los últimos proyectos de investigación nacional, donde hemos salidos segundos. Los puntajes nacionales han bajado. La universidad está mal.

¿Cómo se dieron los hechos esa vez que usted se subió a la estatua de Andrés Bello frente a la U. de Chile para sacarle la pañoleta que le habían puesto los encapuchados? Es raro que usted mismo lo haya hecho, en vez de mandar a un funcionario…
-Fue un episodio muy triste y lamentable. Lo hice yo porque me parecía que debía ser el rector quien lo hiciera. Mi primera reacción fue pedir una escalera, andaba con un pie lesionado, pero tenía que sacarle la capucha a Bello, que es todo un símbolo de nuestra historia. De alguna manera, fue recuperar la universidad. Fue un exceso lo que se hizo esa vez. ¡Y lo hicieron estudiantes universitarios! Fue una barbaridad que me costó creer.

POLÍTICA

¿Por qué no aceptó ser ministro de Piñera?
-Valoré mucho esa oferta, pero respetuosamente me negué a la idea. Siempre he tenido oportunidades en la universidad y privilegié ser Gran Maestro. Con anterioridad, se me había ofrecido ser ministro. Pero siempre las he rechazado, porque mi vida ha sido la universidad.

¿Cómo lo ha hecho la derecha en el poder?
-Aún es muy temprano para evaluar. Pero me han sorprendido cosas para bien, como empujar una reforma tributaria. Eso no lo hizo nunca la Concertación, que estaba preocupada de si la oposición se iba a oponer o no. ¡A mí qué me importa si se oponen o no! Piñera es un hombre con iniciativa propia, no sigue los léxicos derivados de los análisis partidistas. Y por lo tanto es un hombre de iniciativas. Yo tengo el gusto de conocerlo personalmente desde antes, por una cuestión personal, en los años setenta, en reuniones de economistas. Presentó, por el año 2006, un libro mío. Tengo hartas expectativas con él, porque no viene de un mundo tradicional de la política. La derecha tiene la oportunidad de ser una derecha republicana y no sólo tradicional que protege a los sectores conservadores y a los sectores de mayor bienestar económico.

De los masones famosos en Chile, ¿con quién se queda y por qué?
-Desde luego con Arturo Alessandri Palma, que fue uno de los políticos más brillantes del siglo XX y masón. Don Pedro Aguirre Cerda por la trascendencia de su obra, el doctor Kaplán por su contribución a la medicina.

¿Fue o no fue masón Pinochet alguna vez?
-Sí, pero llegó hasta segundo grado. Después se retiró. De manera que nunca hizo una vida masónica, que es cuando uno se transforma en maestro. Para mí, no fue masón. Porque no se adscribió y se comprobó que no propiciaba los principios de libertad, igualdad y fraternidad.

¿Da estatus ser masón?
-Quizás un cierto estatus intelectual. También da problemas, porque hay gente que percibe que somos aduladores del diablo.

78 HUMITAS

¿Por qué le gusta usar humita?
-No sé. No tengo una explicación específica. Pero desde niño me gustó usarla. Como prueba tengo una fotografía de cuando me gradué de profesor el año 71 y ya andaba de humita. Debo tener unas 78 humitas, una buena colección. Muchas me las han regalado. Hay una que me regaló el Matador Salas, que tiene puros chunchos de la U. Esa la he usado en el estadio.

¿Hay más gente que use humita?
-Antes no tanto. Porque era raro usarla. La gente se daba vuelta a mirarme mi humita. Ahora ya no. Todos me reconocen por mi humita. Ahora me topo con varias personas con humitas aquí en la facultad. Y tengo varios amigos usadores de humitas, y ubico a varios más. Tenemos como un club de la humita y generalmente comentamos sobre nuestras humitas, jajaja.

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