El abogado y dirigente RN Bernardo Ossandón Irarrázaval, dio a un paso al lado en la investigación por fraude tributario que lleva adelante el SII en contra del clan Ossandón Larraín, generando una andanada de sospechas entre los investigadores, respecto a la veracidad de la firma del fallecido patriarca Bernardo Larraín Vial, que permitió trasladar su millonaria herencia a una fundación educacional en las Islas Vírgenes. Y con ello evitar el pago de impuestos.

Sucede que Ossandón Irarrázaval aparece firmando como testigo en un documento (“firmó ante mí”, dice el papel) que delegó la administración de la fortuna a su nieto Bernardo Ossandón Larraín. Sin embargo, al ser inquirido aseguró no haber leído nunca el documento que “sólo lo conocí cuando me lo mostró el SII”.

Hay que recordar que esta indagatoria corre de forma paralela a otra que lleva la Fiscalía Centro Norte en contra de Bernardo Ossandón Larraín por estafa y apropiación indebida, querella presentada por su hermano Manuel, quien reclama que mediante argucias societarias le quitó su parte estimada en US$ 200 millones.

Las palabras de Ossandón Irarrázaval generaron la sorpresa de los investigadores del SII, ya que Bernardo Ossandón Larraín asegura que participó de toda la operación y que la firma de su abuelo se hizo en regla.

No es lo único, aseguran en el SII. El padre de Bernardo y Manuel, Gabriel Ossandón, aseguró en su declaración que toda la operación indagada fue su responsabilidad y contó con su autorización expresa, pero al requerirle detalles sobre el vaciamiento de sociedades, dijo que su hijo Bernardo sabía de esas materias y también el abogado Rodrigo Ruíz-Tagle del estudio Menchaca.

Este último, en tanto, que también participó de la operación, aseguró que sus labores como profesional estaban dedicadas al derecho inmobiliario y que poco y nada sabía del tema, en circunstancias que en los últimos años, según el SII ha recibido más de 800 millones en honorarios de parte del clan.

Fuentes del organismo aseguraron que las contradicciones indican que los Ossandón Larraín nunca imaginaron estar en situación de imputados y que no fueron preparados por sus abogados para prestar declaraciones. Las contradicciones no sólo servirán al SII para determinar la cantidad de impuestos que dejaron de pagar y si éstos son cobrables, sino también para una posible acción legal.