Vía DiarioVeloz

İbrahim Yücel, fumador de 42 años de Kütahya, Turquía, decidió usar una jaula metálica en la cabeza para luchar contra su adicción.

Viene fumando desde hace 26 años, y a pesar de varios intentos de dejar el hábito, no pudo dejar de fumarse dos puchos por día. Todos los años, en los cumpleaños de sus hijos se prometía no fumar más, pero no pudo lograrlo. Su familia, amigos y compañeros de trabajo trataron de convencerlo de que dejara el cigarrillo, pero no podía.

Luego de perder a su padre debido a un cáncer de pulmón debido al cigarrillo, İbrahim no quería que les pasara lo mismo a sus hijos y esposa. Pero no había caso, no podía dejar el cigarro, así que se le ocurrió una solución bastante inusual. Basándose en los cascos para motos, se decidió a construir una jaula de metal que le impidiera prender un cigarrillo. Así que recurrió a varios herreros que se negaron a ayudarlo, por lo tanto se construyó el casco él mismo. Se aseguró de que su dispositivo tuviera cables de cobre tan cerca unos de otros que le fuera imposible ponerse un cigarrillo en la boca.

Le dio una llave a su esposa Kawthar y la otra a su hija Ayse. Esto le hizo imposible sacarse el casco para fumar. Y por lo menos İbrahim dejó de fumar por cuatro días, pero lo peor estaba por venir. Luego de lastimarse la mano en un accidente, fue confinado a su casa por unos pocos días, pero luego tuvo que ir a trabajar. No solo tendrá que enfrentar la tentación de fumar en su lugar de trabajo, sino que también tendrá que lidiar con la embarazosa situación de usar un casco en público. Nada le importa a İbrahim, mientras le ayude a dejar de fumar.

Video del caso: