Costó esta entrevista. No te gustan que te entrevisten…
-No me gusta. Todo entrevistado siempre es petulante. Es sentir que lo que estás diciendo es importante para ti y los demás también. En esa posición no me siento cómodo. No sé si mis respuestas sean interesantes. Encuentro que es un poco egocéntrico estar opinando sobre distintos temas. Creo que no voy a aportar con mis opiniones.

Pero sí te gusta opinar de otros.
-No, no me gusta hablar de otros. No me gusta juzgar.

Pero de eso se trata justamente la farándula…
-Yo no opino de nadie, no juzgo a nadie. De hecho recalco que no me gusta juzgar a nadie. Ni a la empresa. Hoy estaban hablando de la Diana Bolocco, lo de Danone, yo decía ¿por qué juzgan? Me carga juzgar. De distintos puntos de vista puedes darle la razón a algunos. Todos tienen algún punto de razón. Pero yo no juzgo, no opino en estos programas.

Pero tú llegaste a la tele para ser opinólogo
-Claro. Pero nunca he opinado de nada. Me río de las opiniones. Y aparte que hace muchos años no veo televisión. No veo nada.

Eso sí que no te creo.
-No conozco a los personajes. No me gusta la farándula. No me gusta la televisión. Pamela Díaz no significa nada para mí. No me gustan los personajes, no me gustan los famosos, no me gusta como hablan, no me gusta nada.

¿Y por qué estás metido en la tele?
-Porque me invitan para mostrar mi molestia sobre estos espacios a través de burlas…

¿Qué es lo que más te molesta de la televisón?
-No es que me moleste. Me parecen poco interesantes los personajes. El otro día me llamaban para Vértigo. Y les dije que no. ¿Qué podría hacer ahí? Fingir que estoy….y aparte que estar rechazando esa plata, también me gusta. Me gusta decir no a esos montos de plata.

¿Cuánto pagan por ir a sentarse?
-Tres millones de pesos. Yo puedo juntar esa platita, pero en más tiempo, entonces, para qué voy a ir. Además que ya fui a esos programas, entonces, ya me aburre ir de nuevo.

Hace un tiempo decías que eras un mercenario de la televisión.
-Sí, pero eso lo dije en el contexto de una entrevista en la que me empezaron a hablar de la milicia. Y yo dije que en ese contexto yo sería como un mercenario, como no sintiéndome perteneciente a la televisión, porque no me gusta nada. Lo que hago en la tele, es cantar, actuar. Sin ser actor, estoy incursionando harto en eso, hago personajes, satirizo a los mismos personajes de la farándula que están ahí, son como parodias instantáneas de las cosas que ellos están diciendo.

¿Por ejemplo?
-Hoy hablábamos del intento de suicidio de Luli, que no me interesa, pero en el programa dije que no había que tenerle miedo a la muerte, porque era un paso hacia otro estado. Quizás lo dije como una manera de no darle importancia, pero no voy a juzgar por lo que haga Luli, aparte que eso es como de Patricia Maldonado o la doctora Cordero, y yo no hago nada de eso. Lo que hacen ellas no me parece interesante.

No son aportes.
-No lo sé. No las veo. Es que no veo hace muchos años televisión.

Qué fue, entonces, lo último que viste.
-No, sí igual veo a la pasada. Me veo a mí.

Me decías que en la tele intentas ser muy musical, ¿cómo es eso?
Yo intento ser musical. Crear un nuevo lenguaje. Ir innovando. Me gusta trabajar con las palabras, con la sonoridad de ellas. Me gusta mucho la literatura. Lo que intento hacer, es llevar la literatura a esos espacios, pero todo de manera muy oral, entonces, mis opiniones son muy musicales ¿me entiendes?

No mucho.
-Intento llevar las historias, por ejemplo, de Bolaño.

Y la gente que te sigue, ¿capta esos mensajes?
-Es que por qué tendrían que captarlos. No sé. Quiero llevar esos referentes a la televisión donde están hablando de Luli sin menospreciar esos contenidos. Por ejemplo, yo les hablo de Teillier que era un poeta de Lautaro y que era alcohólico. Yo hablo del Chao Petróleo, de Raúl Sohr, del que soy un gran admirador.

Y el público que te sigue, ¿leerá a Raúl Sohr?
-No, no.

Lo deben ver como un latero…
-Claro. Imagino que no deben leerlo. Entonces, es entretenido que yo pueda tomar todos esos elementos y entregarlos. O que cuente historias de Bolaño sin que ellos sepan que es de Bolaño. Hay un cuento, por ejemplo, que yo cuento siempre y que lo adapté.

¿Cuál?
-Cuento uno de un tipo que está muerto y llega un actor muy famoso, lo viola y él revive. Yo hice una adaptación de ese cuento en la realidad chilena. Entonces, yo estoy muerto, llega Alfredo Castro y me viola.

¿Por qué te viola Alfredo Castro?
-Porque el perfil es muy similar al del protagonista del cuento. Es un actor como de respeto, no un actor frívolo, por eso lo hice. O poemas de Jorge Teillier que los adapto y los llevo a los show o estos programas. Pero no cachan. Ahora llego a ser tan gráfico que ahora me visto con poleras de personajes.

De hecho, ahora andas con una polera de…
-De Juan Pablo I.

¿Por qué de él?
-Porque lo mataron y su período duró treinta días. Iba a ser un Papa reformista, que iba ser muy bueno, muy al estilo del Papa Francisco, pero murió. Entonces Juan Pablo I me pareció interesante por eso. En el programa hemos hablado del complot de la Iglesia y está muy de moda por el papa Francisco que está tomando medidas al respecto.Porque Juan Pablo II hizo caso omiso, hizo la vista gorda, incluso protegió a pedófilos.

Y ahora lo canonizarán.
-Sí, poh. Cuando vino Juan Pablo II yo le hice una canción cuando estaba en el colegio, en el Sagrados Corazones, y lo fui a ver al Club Hípico con mi mamá.

¿Qué decía la letra?
-Ya ni me acuerdo. Pero gané un concurso con ese tema. No hubo premio, pero gané.

¿Qué te pareció el ataque a la catedral?
-Agresivo, innecesario. No hay grado de tolerancia. Al final es atacar a los intolerantes con intolerancia también.

EL HUMOR
Hablando de tolerancia, ¿uno puede reírse de la Iglesia católica?
-Cuando desarrollo humor, no lo hago, porque intento ser mucho más sutil. Me parece un poco predecible hacerlo. Si uno está en el escenario y quiere entregar una propuesta, ojalá sea distinta a los chistes que hacen en tuíter.

Pero más allá de tuíter, ¿es legítimo reírse de las instituciones?
-O sea, sí, pero de maneras más sutiles. Entonces, si yo me veo en la posición de hacer humor, busco hacerlo de manera no tan refinada pero no tan evidente. O sea, que sea diferente. Lo que pasa es que tampoco me gusta el humor. Prefiero traer mi polera de Juan Pablo I y hoy día en una imitación a Luis Miguel comenzar a hablar del Papa Francisco. Y creo que ahí se crea un momento con la música de Luis Miguel hablando del Papa Francisco.

¿Cuáles son los límites del humor?
-Muchos.

¿Por ejemplo?
-Los que vayan a provocar dolor en ciertas personas.

¿Te gustó el chiste de Murdock?
-No me gustó. Es como si uno se riera de los detenidos desaparecidos en Chile. No me gusta eso. Y no lo hago. Bueno, no soy quien para decir algo. También me he equivocado muchas veces. Varias veces he metido las patas.

¿En qué te has equivocado?
-Con Nelson Ávila fui muy irrespetuoso cuando lo habían desaforado, le grité “¡desaforado, desaforado, desaforado!”. Y él se enojó. Pero tiempo después tuve la oportunidad de pedirle disculpas en Mentiras Verdaderas. Pero él ni se acordaba.

¿Por qué te arrepentiste?
-Porque creé un momento incómodo, fome, mal. Pero quizá si hubiese sido divertido, habría sido todo más relajado, pero me salió mal, mal.

¿Qué te parece el humor facho, de derecha?
-El humor en general no me gusta. No sé, me gustan más las situaciones no cómicas, no forzadas. Pero, por otro lado, es sano reírse de algunas situaciones.

¿Alcanzaste a leer Ají Verde?
-Una vez cuando recién apareció y no me pareció… Hay un humor facho de decir ¡ay, los negros son”, en broma, pero al final se están riendo igual. Reírse de los flaites es facho. El humor homofóbico es facho.

Tú de repente juegas con eso. Hace poco imitaste a Caniulef, era bien homofóbica tu imitación.
-Sí, poh. Pero cuando imité a Caniulef, no era imitación. Sólo me puse los lentes y lo que quise era mostrar el proceso fallido. Porque me gusta el humor cuando resulta fallido. Es divertido de otra manera. Y todo fue en un contexto, él estaba ahí, era poner en evidencia… yo estaba muy tenso, muy nervioso, porque estaba Caniulef ahí… Y tampoco me gusta el humor homofóbico. No me nace hacer algo así.

¿Qué te parece el humor de Kramer?
-Son súper buenas sus imitaciones, fabulosas. Pero siento que de alguna manera pareciera que al ser tan aceptado por los mismos políticos como que los ayudara. Por ejemplo, a Longueira lo hubiera ayudado lo del tchentro tchochial. O a Zalaquett que él después usaba el iiii en sus campañas. Y eso no me gusta. No me gusta cuando las cosas le gustan a todo el mundo, cuando están de moda o son tan masivas. Pero Kramer es fabuloso. Es un hombre muy bien dotado en lo que hace. Tiene talento.

EL CENSO
¿Te censaron?
-Sí. Pero sentí que mi censor no era bueno. De hecho, le comenté a mi mujer lo mal que había sido el desempeño del censista.

¿Qué hizo mal?
-Me hizo muy pocas preguntas, estaba muy nervioso, se comportó muy errático. Mi sensación fue que mi censo había quedado malo, que mi censor tenía muy poca preparación… Y después sale justo esto.

Y se suponía que sería el mejor censo de la historia…
-Yo no sé de los otros censos, pero los otros que viví en lo personal habían sido preguntas más específicas….

Francisco Labbé tuvo que salir de su cargo.
-Yo creo que este gobierno tiene problemas comunicacionales. La culpa la tiene el 24/7. La eficiencia del 24/7 es imposible. Nadie puede ser eficiente trabajando todo el día, todos los días, las 24 horas del día. Hay que tener espacios para la reflexión, para el estudio, para la planificación. Y eso pasó acá. Por hacer el mejor censo del mundo, terminó siendo el peor del mundo.

Ahora dicen que lo repetirán…¿te molesta ese trámite o te gusta que te censen?
-Me gusta que me censen. Me gusta todo lo que me quite de la monotonía y el censo me saca de la rutina. Yo, de hecho, esperé que me fueran a censar. Y si me tienen que volver a censar, no me molesta para nada.

Al principio me hablaste de Diana Bolocco, a propósito ¿has probado Activia?
-Sí. Mi suegra compra muchos y de repente me como uno.

¿Y te hizo efecto?
-Sí, sí.

Te fuiste por el wáter…
-Sí. Y me ha hecho efecto, me funcionó Activia.

Dicen que es publicidad engañosa, que no hace efecto…
-Me parece un absurdo. Hay cosas peores. Como la gente que tiene que viajar cuatro horas para ir a su trabajo y después tener que volverse. Qué importa si hace mal. O del aceite. Por qué es tan rico el aceite, entonces. Aparte que el cuerpo genera también sus propias defensas. Hay tantas cosas más importantes. ¿Por qué preocuparse de un yogur? Está la cagá en el país. El aire está súper contaminado. Y a nadie le importa. Hay tantos problemas de la gente que gana tan poca plata, aquí mismo, pero en mi entorno, veo a tantos con problemas.

Bueno, tú no. Eres rostro.
-No. Pero yo gasto mucha plata.

¿En qué?
-En pagar sueldos.

¿Y en lujos?
-No, pero tengo una casa, un auto, he viajado a Europa cuando he podido, a Buenos Aires voy siempre.

¿Y qué te parece este cahuín que involucra a Diana Bolocco y a gente de su mismo canal?
-La verdad es que no juzgo ni al canal ni a Diana Bolocco. Ni al yogur ni a nadie. Y al no juzgar, finalmente pareciera que no tengo opinión. Pero es así.

¿Y tú aceptarías ser rostro de algún producto como el mismo Activia?
-Mmm. Nunca me llamarían para alguno. No tengo el perfil.

¿Y en comerciales de Isapres o Afp como lo han hecho algunos actores?
-No lo haría. Las AFP son un desastre. Lo de Activia no me parece tan grave al lado de las AFP o la colusión de las farmacias. No me prestaría para eso.

¿Le están poniendo mucho color al condenar a Diana?
-Sí, absolutamente. Hay cosas peores. ¿Por qué juzgar tanto? En tuíter la gente juzga tanto. Opinan de todo. Es muy antipático tuíter.

POLÍTICOS
Has agarrado pal hueveo a varios políticos como Lavín, la Ena Von Baer, Piñera…¿hay alguno que no haya querido que lo entrevistaras?
-No sé… Pero me han pasado otras cosas. Por ejemplo, Sebastián Piñera me llamó antes para preguntarme qué le iba a preguntar. Fue un momento muy simpático, porque yo llevé una radio Kioto, la saqué y le puse una canción que repetía “no robo, no robo, no robo”. Fue un gran momento.

Pero no para él…
-No creo que yo haya sido tan severo. No caí en la irreverencia. Evito caer en la irreverencia, en la falta de respeto, no me gusta eso. No me gusta la irreverencia. Me parece que es un poco petulante. En general, tengo mucha empatía con los entrevistados.

¿Cuál ha sido el más difícil?
-Yo creo que todos. Cuando he entrevistado a Enríquez Ominami he sentido que todo fluye mucho más bien, pero con la Ena von Baer fue más difícil, ella era más seria.

¿Qué te parece el cahuín que hay al interior de la Alianza?
-Creo que no es buena la derecha que hay en Chile. No lo es. De hecho, por lo que he leído, la derecha en otros lados no es así, no es de andar dando estos espectáculos…. De hecho, en otros lados Velasco sería de la derecha. Yo creo que se deben sentir muy decepcionados los electores de la derecha. No sé si van a votar por sus candidatos, porque ya se los han cambiado más de tres veces. Es un bochorno. Yo si fuera un elector de la derecha estaría muy decepcionado. No iría a votar. Yo creo que la gente de derecha no irá a votar por la Evelyn Matthei.

¿Cómo te cae ella?
-Me parece una persona muy inteligente. Me cae bien. Es entretenido eso que le pasó con la Isasi cuando la trató de rota de mierda. Evelyn tenía razón…Eso de los garabatos no me genera ninguna importancia. Que digan que las dos son rubias o que son hijas de militares, me parece absurdo, porque a uno lo torturaron y el otro participó en una dictadura que torturó. Es muy superficial el análisis que se hace.

¿Y Carlos Larraín?
-Es un personaje que le da mucha vida a la política. La hace más entretenida. Es muy divertido. Me gusta su estilo. Pero de alguna manera con sus actitudes está desestabilizando aún más el frágil sistema, si que alguna vez ha existido equilibrio en la Alianza.

¿Y Golborne?
-No me gusta. Es un tipo poco preparado. Más encima lo pillaron con platas en paraísos fiscales. No me gusta nada.

Tú le hiciste un video a Longueira donde lo molestabas por su eslogan “por un Chile más justo”.
-Sí. Lo de Longueira fue fusionando el viejo chiste del dedo. Pero era divertido y tramposo también lo que decía Longueira, porque él se refería a un Chile más justo y estaba hablando de la justicia. Y si habla de un Chile más justo es porque se piensa de que ya Chile es un país justo, y no es así. El otro día leía que si alguno de los hijos de los diputados estuvieran en colegios fiscales, la educación se arreglaría al tiro. O si fueran a los mismos consultorios todo se arreglaría, porque dirían cómo es posible esto. Pero hay gente que vive otra realidad. Por eso uno se podría poner a pensar ¿Chile es más justo? No.

También entrevistaste a la Josefa Errázuriz…
-Para un primer capítulo de un programa que no salió más.

En la introducción, pusiste de ejemplo la vez que agarraste a una mina en el parque Inés de Suárez en Providencia para hablar de la desigualdad y discriminación…
-Es parte de mi espectáculo. Pero esa anécdota fue real.

¿Sí? ¿Terminaste culeando con un vagabundo?
-Sí, pero no me gusta contar mis historias personales…. Pero no pasó ahí, lo situé en Providencia, porque ella era candidata por Providencia, pero pasó en otro lugar.

¿Dónde?
-Es que no me gusta hablar de mis historias personales…

Ya, pero no tires pa colina…
-Pucha, no se trata de eso…Y, como te dije, me gusta la literatura y hago relatos a partir de situaciones reales. Y los voy modificando. Yo intenté crear situaciones sin buscar provocarla ni que pasara un mal momento.

¿Te hizo algún comentario ella?
-No. Pero debe haber pensado que yo era un poco loco.

Tú vives en Providencia.
-Hace años. Me encanta mi comuna..

¿Ha cambiado la vida de Providencia sin Labbé?
-La verdad es que yo vivo en Providencia, pero trabajo en Las Condes, así que llego sólo a dormir a mi casa.

¿Y qué te parece el cambio de nombre a la calle Once de septiembre?
-Muy necesario. Es lo mejor que podría haber pasado.

¿Votas?
-Sí, me inscribí a los 18 años.

¿Partidario de algún partido?
-Soy ligado a la izquierda. Ahora mi candidato es Pancho Figueroa.

¿Y para las presidenciales?
-Estoy buscando todavía mi candidato.

¿Michelle Bachelet?
-No, no me gusta. No ha sido certera en sus opiniones. No ha sido clara, ha sido ambigua en ciertas materias. Tampoco me gusta con los que está rodeada. Si van a ser los mismos, ¿por qué ahora tendrían que cambiar las cosas?

¿Quién te carga de la Concertación?
-No me gusta Osvaldo Andrade o que en las primarias hubiese estado Orrego, que fue ministro de la Vivienda, que estuviera Velasco que fue ministro de Hacienda o que estuviera Gómez que fue ministro de Educación… es complicado pensar que ahora podrían hacer algo distinto.