Vía UnTipoSerio

En el mes de noviembre les estaremos ofreciendo la mejor información sobre la prevención del cáncer de próstata.

Una buena noticia es que ya se ha comenzado a practicar un nuevo estudio de detección de este padecimiento que, en combinación con la tradicional prueba APE (antígeno prostático específico), ofrece resultados más precisos y podría ayudar a definir mejor los tratamientos y los exámenes a seguir.

Cabe resaltar que el cáncer de la próstata es uno de los de mayor incidencia en todo el mundo. Sin contar algunas formas de cáncer de la piel, es el más común entre los hombres. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, afecta a casi 900 mil hombres y causa más de 250 mil muertes por año. De ahí la importancia de detectarlo en sus inicios, determinar su grado de agresividad y tomar a tiempo las medidas necesarias.

¿Cómo detectarlo?

Descubrir a tiempo esta variante del cáncer a veces no es tan sencillo. Para detectarlo, además del examen rectal, se usa la prueba sanguínea para el antígeno prostático específico (APE o PSA, por sus siglas en inglés), que mide los niveles de esta sustancia que produce la próstata, que suelen ser más altos de lo normal si existe cáncer.

Sin embargo, una concentración elevada del APE puede indicar también un agrandamiento benigno de la próstata, una inflamación, una infección o simplemente ser un signo de la edad. Por eso, esta prueba por sí sola no basta para determinar si el paciente tiene cáncer de la próstata o no, lo que suele motivar pedidos de biopsias innecesarias (la biopsia consiste en extraer uno o varios pedacitos de tejido prostático -generalmente con una aguja muy finita-, para analizarlo en el microscopio).

De hecho, se calcula que más de un millón de hombres se someterán a una biopsia para determinar si tienen cáncer de próstata en este año, pero solo a una quinta parte de ellos se les diagnosticará la enfermedad.

¿En qué consiste el nuevo sistema de detección?

El Sistema de Salud de la Universidad de Michigan ha comenzado a ofrecer una prueba de orina nueva llamada Mi-Prostate Score (o MiPS, que en castellano sería el equivalente a Mi Puntuación de la próstata), que además de considerar los niveles de APE mide otros marcadores que pueden indicar la presencia de cáncer de la próstata.

La prueba, que ha sido avalada por investigadores de dicha universidad en casi 2 mil muestras de orina, busca la presencia de una anomalía genética llamada T2: ERG que podría ser la responsable del cáncer de la próstata. La anomalía se produce cuando dos genes cambian de lugar y se fusionan entre sí. La prueba además considera otro marcador genético conocido como PCA3.

Revisa el resto haciendo click aquí.