Consejo de Transparencia contrató a dedo asesoría comunicacional del sobrino de Jaime Guzmán

El actual presidente del organismo, Jorge Jaraquemada -en la foto- es también director ejecutivo de la Fundación Jaime Guzmán. El consejo que dirige llamó a un concurso reservado donde participaron cinco empresas, contratando finalmente, vía trato directo, a Juan Pablo Moreno Guzmán, sobrino del asesinado ideólogo del gremialismo porque era -coincidentemente- la más económica. El monto asciende a 15 millones de pesos durante seis meses, hecho que se ha convertido en el comidillo institucional. Su nombre y labores no figuran en la sección de transparencia activa y hay que realizar más de diez pasos en la web para hallar el contrato, siempre y cuando se tenga datos muy específicos. De lo contrario resulta casi imposible enterarse. Además su empresa llamada “Zondea” no figura en el registro de proveedores de Mercado Público. Moreno Guzmán defiende su labor y prestigio, asegura que todo es legal y que su parentesco es irrelevante.

Foto: Jorge Jaraquemada, gentileza de Fundación Jaime Guzmán

El actual presidente del Consejo para la Transparencia (CPLT) Jorge Jaraquemada era, al momento de ser elegido por el Senado en 2010, el director ejecutivo de la Fundación Jaime Guzmán. Hoy sigue siéndolo.

En esa doble calidad, en agosto pasado, el organismo que dirige contrató los servicios, vía trato directo, de Juan Pablo Moreno Guzmán, sobrino de Jaime Guzmán, por un monto de 15 millones de pesos para una asesoría comunicacional durante 6 meses. Y fue aprobado por el Consejo Directivo de la instancia que lucha contra el secretismo del Estado: Vivian Blanlot, José Luis Santa María y Alejandro Ferreiro Yazigi.

La información consta en el contrato -que publica The Clinic Online- donde se establece que una vez “revisado el catálogo de productos y servicios publicado en el portal mercadopublico.cl” se constató que no había ningún profesional ni agencia del rubro disponible para realizar el trabajo en los convenios marco. Por esta razón, el CPLT se basó en la Ley de Bases de Contratos Administrativos y Prestación de Servicios y en un decreto del Ministerio de Hacienda que autoriza a contratar asesorías comunicacionales. Por esa razón, se hizo vía “trato directo”.

La fórmula usada fue un concurso reservado, invitación o licitación privada, como se conoce en la jerga estatal, previa creación de los “términos de referencia”, es decir no se publicó en Chile Compra la convocatoria.

Participaron 5 empresas: Burston Marsteller, Hill + Knowlton, Extend, Creaciones Panisello y Asociados y Zondea de Moreno Guzmán. Este último fue elegido por el Consejo Directivo porque -coincidentemente- era la alternativa más económica, tal como indica la información proporcionada por el propio CPLT a raíz de la consulta hecha por este diario.

Ahora bien, las tres primeras firmas del rubro aparecen con órdenes de compra en el Estado de distintas instituciones. Quien no posee ninguna es Panisello. Así, Zondea no registra ninguna con el CPLT, salvo la sociedad Asesorías e Inversiones Los Castaño, perteneciente a Moreno Guzmán. En suma, las primeras cuatro, están inscritas en el Registro de Proveedores, tal como indica el portal Chilecompra. Al teclear el nombre de “Zondea”, la web de la entidad, arroja que no existe.

Todo legal

Al ser consultado Moreno Guzmán por este pasquín digital, explicó que su contratación es absolutamente legal y que su trabajo es de carácter profesional, avalado por más de 10 años de experiencia en el rubro, donde ha asesorado, indicó, a empresas privadas y organismos públicos y gente de todo el espectro político.

“Me he dedicado más de 10 años a la asesoría profesional. Tengo un nombre, he trabajado para gente de todos los sectores políticos, empresas, organismos públicos y mi currículum avala mi trabajo. Y esto independiente de mis lazos sanguíneos nada tiene que ver con mi desarrollo profesional. No veo el tema. Es mi oficio, soy periodista y me he dedicado a esto durante muchos años y con muchísimos clientes y uno es pariente de quien es pariente: el nieto de Salvador Allende va a seguir siendo el nieto y yo sobrino de Jaime Guzmán”, explicó a The Clinic Online.
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Secreto digital

Un hecho que contradice el espíritu del organismo es que Moreno Guzmán no aparece en el directorio de transparencia activa del CPLT ni las funciones que realiza. La explicación formal, se indicó, es que no es un empleado de la entidad sino un asesor externo.

Pues bien, al seguir buscando en la sección de “Compra y Adquisiciones” hay que dirigirse a las que el CPLT ha hecho a través del portal de Mercado Público. Allí aparecen sólo seis licitaciones de 2013. ¿Por qué el sobrino de Jaime Guzmán no aparece? La respuesta es simple: sus servicios fueron requeridos por la vía del trato directo.

Al seguir con la indagación, en esta última opción de la web del CPLT, en su parte superior aparece un link que lleva a las “órdenes de compra”. Al seleccionar aparece el sistema de búsqueda de Mercado Público. Quien requiera la información y no posee el rut del CPLT o el de la sociedad que presta los servicios o el ID de la contratación, está sencillamente perdido, porque deberá navegar en todas las adquisiciones del organismo en 2013. Y no son pocas.

Si por el contrario posee el ID Nº 57-52-234-SE13 podrá llegar a la orden de compra fácilmente. En ese número pincha y recién aparece la información de su contrato, es decir más de 10 pasos en la telaraña digital de un organismo encargado de velar por la transparencia.

Tras bambalinas

La contratación de Moreno se ha convertido en el comidillo en el CPLT por el vínculo familiar con el asesinado líder del gremialismo y la ligazón con Jaraquemada. Un consejero consultado por The Clinic Online y que votó por la contratación, reconoció que al interior de la entidad existía una cierta “complicación” por el vínculo entre Moreno Guzmán y jaraquemada. Lo anterior, porque una vez que se conociera públicamente el hecho de seguro pondría al consejo en entredicho.

No es la primera vez que el CPLT enfrenta un problema de contradicciones con el espíritu que ilumina su labor contra el secretismo. Es así que en enero de 2009 habiendo transcurrido casi 90 días desde que fueran nombrados los consejeros, no habían presentado su declaración de intereses en la Contraloría. En la oportunidad, su presidente Juan Pablo Olmedo argumentó que no eran funcionarios públicos -aún cuando usan dineros del erario fiscal- y que en esa calidad no debían cumplir con el trámite. Sin embargo, en las organizaciones pro transparencia las palabras de Olmedo no fueron precisamente valoradas y –cuento corto- debieron ingresar los documentos con los vínculos que podrían inhabilitarlos y sus bienes en la entidad de control.

Siguiendo con el CPLT, la resolución exenta del 9 de agosto pasado también es llamativa en su contenido y contradice el criterio que ha tenido Contraloría sobre este tipo de asesorías en otras instituciones del Estado: la credibilidad y necesidad del trato directo. Sólo a modo de ejemplo el organismo fiscalizador ha ordenado sumarios y hecho serios reparos a esta fórmula en el Servicio de Impuestos Internos (SII) y en el Consejo Nacional de la Cultura, entre otros, ya que la justificación de que en Chilecompra no había otra opción, le ha resultado poco verosímil en su fundamentación. En el caso del SII el reparo administrativo –que aún se encuentra en etapa de sumario- fue precisamente por la adquisición de una asesoría comunicacional vía “trato directo”

Las labores

El contrato de prestación de servicios no fue realizado a Juan Pablo Moreno Guzmán en su calidad de persona natural ni a la empresa Zondea, sino a la sociedad Asesorías e Inversiones Los Castaños que existe desde 2007 y cuyo último timbraje de facturas es de 2013, según la web del SII. Sobre este punto, Moreno Guzmán reconoció la propiedad de Los Castaños e indicó que la posee para facturarle a sus clientes y que “es primera vez” que trabaja con el CPLT.

Pues bien, el protocolo de adquisición de servicios describe el trabajo que realiza Moreno Guzmán. El primer ítem: “Interiorización con el Consejo”.

Se trata de “conocer las líneas de acción, a partir de los cuales se trabajará en la difusión de los mensajes claves que permitan posicionar el Consejo en la prensa”.

Además, señala el documento, Juan Pablo Moreno Guzmán debe realizar un “media training” al propio Jorge Jaraquemada y a otros voceros, “que incluye el manejo de entrevistas, el conocimiento de los medios, entre otros aspectos relevantes”.

Moreno Guzmán también debe generar encuentros de Jaraquemada con periodistas y “líderes de opinión”; realizar un “barrido de medios, periodistas y líderes de opinión” para “identificar los espacios idóneos para hablar del Consejo en la prensa”.

También busca convertir en “hitos mediáticos” la difusión de estudios del CPLT y lograr que el organismo parezca “de manera constante” en los medios a nivel nacional y regional” y entregar “una aportación de contenido de temas de columna o cartas al director… aprovechando las coyunturas pertinentes en la prensa”.

No queda fuera de sus honorarios la realización de un “clipping de prensa” diario con las noticias vinculadas al CPLT.

Cabe señalar que el organismo tiene contratado el servicio de la empresa Litoral Press que entrega diariamente las noticias vinculadas al CPLT. Y tal como sucede en todas las reparticiones del Estado el dossier con la información es preparado -a diario- por los departamentos de comunicaciones respectivos.

Sobre el particular Moreno Guzmán comentó que ha cumplido todos y cada uno de los servicios por los que fue contratado: “Basta ver los medios. Esa es la mejor prueba de que se ha hecho un buen trabajo. Además nos hemos reunido con casi todos los editores y directores de los medios de comunicación, llámese Mercurio, La Tercera, Qué Pasa. Hemos tenido almuerzos para ofrecerles temas, generar posibilidades de apariciones en medios, generar noticias propias. En el fondo una serie de actividades que constan en lo que es una asesoría comunicacional completa. También he desarrollado “media training”. Y, te vuelvo a insistir, queda de manifiesto en la cantidad de apariciones públicas que ha tenido el consejo en el último tiempo y con actividades crecientes de lo que es el consejo. Por eso no hay nada que ocultar”.

Este diario requirió una opinión de parte del CPLT, que a través de su departamento de comunicaciones explicó que es la primera vez que se contrata un servicio de este tipo. A renglón seguido se indicó que la definición de las empresas llamadas a participar se hizo sobre la base de “términos de referencia” internos, hecho que fue una “opción”.

Respuesta Consejo para la Transparencia

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