Marcelo Garrido Pereira y Andoni Arenas Martija, geógrafos de la Escuela de Geografía de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano y de la Universidad Católica de Valparaíso respectivamente, desmienten el comunicado de prensa del Mineduc donde dicen que no se eliminará la asignatura del currículum de la enseñanza media.

La semana pasada se dio a conocer la información de que el Gobierno había tomado aquella determinación, algo que posteriormente fue desmentido por el Mineduc a través de un comunicado en su sitio web.

Según los docentes, el Ministerio de Educación comentó el hecho “con imprecisiones, ausencias, silencios y una profunda ignorancia respecto de lo que es la disciplina”, agregando que “efectivamente la denominación Geografía para el caso de la Enseñanza Media no desaparece, lo que desaparece es su objeto, su presencia, la calidad de los contenidos, la actualización de sus conceptos, que es todavía peor”, según informa la Radio Universidad de Chile.

“No se puede aprender los terremotos en un nivel y en una asignatura; aprender un poquito de la historia de la ciudad en otro nivel y en otra asignatura; y un poquito más sobre los cursos de agua en otro nivel y en otra asignatura; y creer que mágicamente los estudiantes incorporarán a su estructura cognitiva cuestiones tan sustantivas como los riesgos, los desastres, la contaminación, la destrucción del hábitat, la producción de la tierra, que son fenómenos geográficos de interrelación”, explicaron los profesionales, quienes también pertenecen a la Sociedad Chilena de Ciencias Geográficas.

Los facultativos dicen que lo aprobado por el Gobierno “son las bases para 7mo y 8vo básico y para 1ero y 2do de enseñanza media” y que este “28% no corresponde a lo que ocurre en estos niveles, sino que representa una cifra que señala la proporción de contenidos geográficos que existe para las bases curriculares de 1ero hasta 6to básico”. Aseguran que aquello es “un intento por fragmentar no sólo el conocimiento de la realidad territorial, sino también la responsabilidad de quienes organizan y producen nuestro territorio. Esto es un retroceso que nos deja más o menos a fines del XIX en términos de cómo abordar la disciplina geográfica escolar”.

Para Garrido y Arenas, este cambio responde a mejorar los resultados en los test internacionales sobre el tema, como lo son el TIMSS y PISA, dejando de lado la “formación integral” de los estudiantes.

“El ministerio está propiciando la gran reforma curricular, que es también una gran reforma para la vida: es más importante responder correctamente en un “test” el concepto de tsunami, que aprender a dilucidar cómo este deviene en situaciones de vulnerabilidad humana, de riesgo y de desastre”, aseguran los geógrafos.