Luego de la designación de Ricardo Ezzati como cardenal y jefe la curia nacional, -la que generó variadas críticas desde las víctimas de abusos sexuales por parte de la miembros de la Iglesia-, el papa Francisco recordó hoy a los cardenales que su nombramiento no es honorífico.

Mediante una carta, difundida hoy por el Vaticano, el máximo pontífice recalcó que la designación “no significa una promoción, un honor o una condecoración”. En la misiva el papa agregó que ser elegido cardenal “simplemente es un servicio que exige ampliar la mirada y agrandar el corazón”, para “mirar más lejos, amar más universalmente y con mayor intensidad”. Según él, “el camino es “postrándose, siendo humildes y convirtiéndose en servidores”.

El papa jorge Bergolio le pidió a los cardenales que reciban esta designación “con el corazón simple y humilde” y que se  “alejen de cualquier expresión mundana o festejos que no sean los del espíritu evangélico, basados en la austeridad, sobriedad y pobreza”.

Como anunció ayer, antes de la ceremonia de imposición de las birretas y anillos cardenalicios, el papa ha convocado una reunión del Colegio cardenalicio para reflexionar sobre temas vinculados a la familia. En su primer consistorio, el papa ha nombrado a 19 nuevos purpurados, entre ellos tres no electores al ser mayores de 80 años.

En estas primeras designaciones, el papa ha prestado su atención a Latinoamérica y serán cardenales el arzobispo de Managua (Nicaragua), Leopoldo José Brenes Solórzano; el de Río de Janeiro (Brasil), Orani João Tempesta, el de Santiago de Chile, Ricardo Ezzati Andrello; de Les Cayes (Haití), Chibly Langlois, y el sustituto del papa como arzobispo de Buenos Aires, Mario Aurelio Poli.

El máximo pontífice, también nombró al arzobispo de Ouagadougou (Burkina Faso), Philippe Nakellentuba Ouédraogo; de Cotabato (Filipinas), Orlando Quevedo; y de Abiyán (Costa de Marfil), Jean-Pierre Kutwa.