Vía Un Tipo Serio

 

1. “Ya terminé el proyecto”

“Terminé la presentación”, “terminé la negociación”, hay muchas palabras que puedes agregar a esta frase y a tu jefe le seguirá gustando. Debes hacerlo, porque más allá de comunicar tu rapidez trabajando, le estás expresando que puede estar tranquilo, que el trabajo está solucionado y que quedan menos cosas pendientes.

2. “Traigo buenas noticias”

Y es que a quién no le gusta recibir buenas nuevas. Ser portador de buenas noticias, es ser portador de metas logradas y avances. Hay que tratar más de llevar buenas noticias a nuestros departamentos o jefes.

3. “Yo lo hago, no hay problema”

La proactividad es símbolo de interés. Muchas personas se quejan de las tareas que les asignan y no son de extrañar los silencios cuando en las reuniones el jefe dice “¿Quién lo hace?”. Asume compromisos, causará buena impresión y motivará al equipo a trabajar. Eso sí, no asumas más de lo que puedes manejar.

4. “Estoy arreglando el error que cometí”

Todos cometemos errores, nadie es perfecto y cuando los cometemos debemos ser los primeros en reconocerlos, al igual que los primeros en arreglarlos. Enfócate en las soluciones y actúa para llegar a ellas.

5. “Tengo una idea”

Este es otro punto que se enfoca en la proactividad, pero especialmente en la creatividad. Tener iniciativa es siempre importante, sobre todo si aportan nuevos conceptos de negocios, resolución a los problemas y a generar más dinero para la empresa. Puede que no todas funcionen o les gusten a tu superior, pero que siempre le llegues con ideas definitivamente lo valorará.

6. “He encontrado una forma menos costosa de hacerlo”

Ganar más dinero y reducir costos, esa es una premisa que se debe entender. Optimizar los beneficios y recursos en los proyectos no solo será bien evaluado, sino agradecido por la compañía.

7. “Pondré todo mi empeño en que salga bien”

El compromiso es lo primero. Hacerlo bien viene de querer hacerlo bien y de esforzarte para que así suceda. Haz que tu jefe sepa que te tomas las cosas en serio y que tu objetivo va dirigido hacia la eficacia de tus decisiones. Recuerda que si le va bien a la compañía, a ti también te irá mejor.