Veronica Rodriguez, una mujer de 50 años, se encontró sorpresivamente con una pitón de 3.6 metros en su propio baño. La mujer, residente del estado de Texas en Estados Unidos le dijo al periódico The Eagle que estaba sola en su casa cuando escucho ruidos en el baño. Pensó que se trataba de uno de sus tres conejillos de indias que tiene como mascota, pero no.

Al abrir la puerta se encontró con una enorme pitón africana: “apenas prendí la luz, la vi. Estaba arrastrándose hacia mi tina”, recuerda. La mujer llamó a su hija, la que a su vez se contactó con el servicio de emergencias gringo al 911.

El oficial de policía llegó con una bolsa negra, pero Rodriguez le dijo: “va a necesitar un saco más grande”. De hecho el oficial, Tony Gonzalez, debió llamar a algunos refuerzos para que le ayudaran a sacar al enorme reptil: “nadie me creía cuando les decía que la serpiente era demasiado grande. No sabía qué iba a hacer con una serpiente de ese tamaño”.

Pero con la ayuda de dos oficiales y un funcionario de control animal, lograron depositar la serpiente en un contenedor de basura para luego ser trasladada a un centro de rescate de reptiles, donde fue entregada a su dueño. González recuerda que el animal “estaba muy agresivo. Definitivamente no quería entrar en el contenedor”.