El presidente del Partido Socialista, Osvaldo Andrade, tuvo palabras para el discurso de la presidenta el pasado 21 de mayo y para las reacciones que se generaron en la oposición.

Bachelet, durante la Cuenta Pública, criticó la “caricaturización” que generó el lenguaje utilizado por algunos políticos oficialistas y la polarización que esto generó, ante lo cual Andrade considera “probable” señalando que “a mí me parece que todos cometimos el error de caricaturizar un poco con cierta facilidad. Los poderes fácticos en este país siguen operando, en todas partes, en todos los medios de comunicación”, según informa La Tercera.

“Ahora, como este país es tan cartuchón, retiro el concepto de ricos si les molesta a algunos. Pero qué quiere que le diga: de que son ricos, son ricos. Si eso polariza, por supuesto que polariza. Si es inevitable, si las reformas estructurales no son de buena crianza, generan, afectan intereses. ¿O usted cree que cuando hagamos la reforma educacional, aquellos que tienen 20 o 30 colegios se van a morir de la risa?”, añadió el ex ministro.

Las palabras de la mandataria sobre que “Chile no parte de cero”, indican, según Andrade, que reconoce “de que nosotros tenemos una historia como gobiernos de la Concertación y que hay que hacerse cargo de ella. Creo que es un reconocimiento de que, a pesar de la crítica y autocrítica que hemos hecho de ese período, es muy importante en la historia política de este país. En 20 años se hicieron muchas cosas”.

Luego agrega que “la invitación que le hizo la Presidenta de Chile al país es un proceso de transformación en el marco de la institucionalidad, con respeto a la democracia y los ritos democráticos. La Presidenta hizo un señalamiento desde el punto de vista de la teoría política muy relevante. Dice: “Chile necesita cambios transformadores, no cosméticos, pero los vamos a hacer con respeto al diálogo político y a la democracia”.

El timonel socialista no cree que lo dicho por Bachelet sea un “freno”, sino que es un “compromiso” con la ciudadanía el cual “se va a hacer con diálogo, pero le pone una condición a ese diálogo: es un diálogo para avanzar, no para retroceder”.

“Pareciera ser malo para la democracia que se imponga la mayoría. Mire, me parecen desafortunados y fuera de lugar los conceptos de “aplanadora” y “retroexcavadora”. Dicho eso, pareciera ser incómodo, desafortunado que la mayoría pese más que la minoría… O sea, lo que intenta imponer la derecha, y algunos otros, es que la minoría sigue teniendo un cierto poder de veto y, en consecuencia, si las cosas no se hacen con la minoría, no sirven o carecen de legitimidad”, sentencia Andrade.

Para él, el “poder de veto” que tenía la UDI ahora no existe. “Se los dije a los empresarios cuando conversé con ellos: ‘Lo que ustedes tienen que entender es que el veto que ustedes tenían instalado en el Parlamento se deshizo, no existe y, en consecuencia, hoy ustedes están en condiciones de entenderse directamente con la mayoría. No necesitamos interlocutores, no necesitamos intermediarios, no necesitamos agentes oficiosos, porque a usted, además, eso le sale caro'”.

Respecto a las reformas que se discutirán, Andrade llamó a “que no nos olvidemos de los compromisos. Recuerdo y reitero que todos los candidatos tenían su foto con Bachelet, y cuando Bachelet nos envía un proyecto de ley, lo mínimo que podemos tener es disposición a respaldarlo. Discutiremos los detalles, pero los compromisos se cumplen”.