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Belisario Velasco, ex ministro de Bachelet durante su primer periodo, analizó lo realizado por la mandataria y su Gobierno durante estos meses.

La primera diferencia la hizo con el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, de quien dijo que “cuenta con el absoluto respaldo de la Presidenta, cosa que en su primer gobierno no ocurrió con ninguno de los tres ministros del Interior”, según informa La Segunda.

Recordando su paso por el Gobierno, aseguró que “un ministro del Interior que no es escuchado, que pide una reunión y no se la dan hasta dentro de cinco días, ni lo invitan al comité político donde se va a definir la estrategia para enfrentar el Transantiago, sólo tiene que irse. Por eso renuncié. Pero ya es cosa del pasado”, indicando que aquello es un tema “superado” y que “voté por ella y sus reformas; ahora colaboro desde fuera y mis posturas son coincidentes con las políticas de gobierno”.

“Peñailillo trabaja con la Mandataria desde hace más de 10 años, fue su jefe de gabinete, mantuvieron contacto mientras era directora ejecutiva de ONU-Mujeres y ahora es su ministro del Interior. En consecuencia, cuenta con la mayor confianza. Todos los ministros son leales, pero con Peñailillo, indudablemente, hay una empatía especial”, sostuvo Velasco.

Sobre un posible “pauteo” de la mandataria por parte de los partidos políticos de la Nueva Mayoría, el ex ministro afirmó que “la Presidenta en el primer gobierno no aceptó el pauteo. Yo fui aceptado ministro sin que ella le pidiera permiso a los partidos, fue una decisión personal. Ella no acepta ser pauteada ni antes ni ahora. Tiene un carácter fuerte y sabe muy bien cuáles son sus atribuciones y cómo cumplirlas”.

Al ser consultado sobre el fin al “blindaje” que tenía Bachelet, Velasco asevera que “las críticas de Evelyn Matthei, de algunos parlamentarios, la interpelación a Eyzaguirre, son parte de una política diseñada por la UDI para afectar al gobierno y a la Presidenta, no son cosas aisladas. Es una estrategia que se está llevando a cabo rigurosamente, aunque sin éxito. El “Yo me rebelo”, por ejemplo, es una campaña absurda. La UDI está operando, porque ve que su posición está cada día más lejana a lo que quiere Chile”.

Según Velasco, Bachelet debería “conversar con las directivas empresariales” por los “miedos” que causan sus reformas. “Andrés Santa Cruz, Hermann von Mühlenbrock y los otros dirigentes son personas inteligentes que defienden a sus gremios, pero que también saben que es necesario que Chile enfrente esas reformas unido”, indicó el militante de la Democracia Cristiana.