Checho-Hirane
“Este 2014 no fue un buen año. Tuve algunos problemas de tipo familiar y en materia económica, de acuerdo a lo que le ha pasado todo el mundo, fue un año de frenazo. A mí me golpeó la reforma en mi bolsillo. Me bajaron en un 30% los eventos en las empresas. Es entendible. Las empresas, cuando ven el panorama más oscuro, cortan sus eventos. Así como van las cosas los humoristas nos vamos a quedar sin pega. Aunque están apareciendo los políticos que hacen reír más que los humoristas. El panorama es triste. No quiero imaginar cómo se nos viene el 2015. Es cosa de ver las cifras macroeconómicas que no son alentadoras. Estamos creciendo a los peores niveles de los últimos años. Eso me parece preocupante.

En tuíter han dicho que este año me he puesto más facho y no creo que sea así. Hoy están en juego variables importantes. Cuando estaba la Concertación, uno podía discrepar, pero no es como ahora que quieren cambiar el modelo entero. Y ahí sí que me pongo más facho para defender con fuerza el modelo que nos ha dado tanto éxito.

El clima que se ha creado últimamente hace que en vez de criticar el mensaje, hacen mierda al mensajero. Mucha gente me ha tratado de fome culiao, que no le he ganado a nadie, que fui de la CNI, pero nunca me discuten con argumentos. Yo no respondo esas mariconadas. Al que sí han criticado es a Sergio Melnick, una persona brillante, con argumentos. Y lo defiendo. Cuando comparó las mujeres con un auto chocado, lo minimizaron en una cosa mucho más profunda de la que quiso decir. A lo mejor yo no hubiese usado esas palabras. Pero entiendo lo que quiso decir.

Tiene que ver con un siniestro ya provocado. Qué aseguradora te va a querer asegurar tu casa quemada. Ninguna.
Este año ha estado marcado por reformarlo todo. Este gobierno entró con la misión de borrar todo lo que se hizo anteriormente. Para qué decir lo que se hizo en el gobierno del presidente Piñera. Han cambiado hasta las secretarias. Desde el punto de vista de gestión, este año se echó de menos a Piñera. Tenía un gabinete de lujo, que cualquier empresa querría tener como directores, porque eran técnicos muy buenos en su área, pero debo reconocer que tuvo grandes deficiencias en materia política.

La actitud de la Nueva Mayoría es bastante soberbia. Ellos vienen con la verdad absoluta y dicen que todo lo que había antes vale callampa. Incluso eso se lo hicieron a gobiernos de su propio signo que le dieron estabilidad durante 20 años al país. Y lo dije en la radio: no me preocupa que salga Michelle Bachelet, porque creo que lo que ha hecho la Concertación no es para asustarse. Reconozco que me equivoqué. Esta Michelle no tiene nada que ver con la Michelle que gobernó con la Concertación. Esta Nueva Mayoría es bastante extremista y quiere hacerle mucho daño al país. El futuro lo veo mal. No tengo ideas apocalípticas, así como que llegarán los comunistas y se comerán los cabritos chicos, no.

Pero concuerdo con los dichos de Evelyn Matthei. Efectivamente, aquí se están tomando medidas al revés de las que se están tomando en países exitosos. Esto nos llevará a la destrucción. Es un tremendo error cambiar el rumbo del país cuando iba tan viento en popa. El modelo actual tiene varios abusos que corregir, pero eso tiene que ver con más fiscalización y no con borrar todo. Por ejemplo, si yo tengo un árbol que está creciendo fuerte y tengo ramas que están malas, lo que hago es podar las ramas y no el árbol. Hay muchas medidas que apuntan a eso. Aquí se quiere instaurar un modelo socialista que ha sido un fracaso en todas partes del mundo. No hay que refundar el país.

Esta reforma tributaria, que encuentro pésima, al final de cuentas no provocará mayor equidad. La reforma dice que transformará a la gente en iguales. Eso es una tontera. En la única parte que conozco gente que son iguales es en Cuba y están todos metidos en la mierda. Si eso queremos para Chile, yo paso. Ese tipo de sociedad para mí es una estupidez. Prefiero que haya desigualdad, que haya gente que esté mucho mejor y tratar de levantar para arriba a los que están peor. La igualdad no existe. Lo que pasa es que la izquierda funciona a base de utopías.

Si a nosotros nos ponen iguales a los dos, con los mismos conocimientos, la misma plata, en el mismo punto de partida, a los dos minutos uno de los dos se destacará. Uno trabajará más y el otro será más flojo. Al poco tiempo habrá diferencias. Eso forma parte de la esencia del ser humano. No puedes regular por ley y ese es el error de la izquierda: creer en el ser humano, en el nuevo hombre, ese que inventan en la imaginación. El hombre es lo que es. Y es la realidad nomás. Es parte de su esencia ser desigual. Los seres humanos seremos siempre desiguales. O sea, tratar de luchar contra eso es una tontera. Esa idea de que una persona que nace en La Pintana, versus otra que nace en Vitacura, que tengan los mismos talentos y tengan la misma oportunidad de salir adelante, lo encuentro medio utópico. Porque el apellido, el lugar donde vives, influye. Es innegable.

Lo que rescato de todo es darle a la gente una educación digna, que le dé realmente las herramientas para poder competir. Pero tiene que ir por el lado de una educación de calidad, que no la consigues solo con buenas intenciones. Y no si hay lucro o no. O si es un colegio particular o no. Eso vale peanes. Nos han querido inventar que por ahí pasa la calidad. Y no pasa por ahí. Si me preguntas si creo en una educación gratuita y de calidad, claro que sí: me duele el hoyo tener que pagarles todos los meses la universidad a mis hijos. Pero lo que se está haciendo no me parece bien. Hay que hacer una reforma, pero no ésta ideologizada. Dejémosles a los que saben: a los papás. Y no a unos burócratas de turno que dicen este es el mejor colegio. Ellos no se equivocan. Cuando ven un colegio bueno, se quedan la noche trasnochando para poder inscribir a su hijo.

A Eyzaguirre este año le ha tocado bailar con la fea. Yo creo que él y todo el gobierno andan medio perdidos. Ir a otros países a ver modelos, como Finlandia, te demuestra que no saben mucho para donde apuntan. Pero el tema de la educación no pasa por el ministro. Pasa por la presidenta. Ella es la que está imponiendo. Este año la líder, que es la presidenta de Chile, lo ha hecho horrible. Desconozco el tipo de sociedad que quiere ella. Dice que quiere terminar el proyecto de Salvador Allende. Y para mí el gobierno de Salvador Allende es el peor de la historia chilena, porque destruyó totalmente el país. Su modelo de añoranza es un modelo fracasado que nos quiere imponer. Eso no lo quiero para mi país”.