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Resolver la pregunta “de los 6 mil millones” busca la Fiscalía luego de lograr la detención de cuatro supuestos implicados en el “robo del siglo”, atraco a un camión de valores, -en plena loza del aeropuerto de Santiago-, que arrojó el mayor monto sustraído en la historia policial chilena.

Si bien es comentario obligado la “vida de lujo” que se habrían dado los imputados tras el golpe, -al supuesto líder, Alexis Niñoles, lo atraparon con $60 millones para comprar “al chinchín” un departamento-, lo cierto es que por la cuantía del monto resulta muy difícil que hayan gastado una parte importante del total.

Según señalaron fuentes de la investigación a El Mercurio, sus sospechas apuntan a que en buena medida los $6 mil millones siguen escondidos, barajándose las opciones de que estén repartidos en cajas de seguridad de bancos, guardados en alguna bodega de alquiler, o derechamente enterrados en algún lugar del país.

El resto creen fue gastado en, por ejemplo, una moto Ducati de $15 millones y una camioneta BMW de $28 millones, ambos vehículos que hace poco adquirió Niñoles. A ellos, se suman otros 17 vehículos que, entre todos los implicados, habrían adquirido después del robo, y propiedades en Rapel, Quintero, Salto del Laja, Concepción, La Florida, y Santiago, esta última avaluada en $90 millones.

Con todo, Carabineros estima que en total la banda logró gastar unos $500 millones, es decir ni la décima parte de la cantidad sustraída desde el aeropuerto. Además, hasta ahora descartan que el dinero robado haya sido sacado fuera del país.

Importante para dar con ellos es la determinación de los liderazgos y roles, puesto que los antecedentes indican que “el reparto” se realizó según la participación de cada miembro de la banda en la operación, obteniendo el núcleo operativo que entró a la loza del aeropuerto, por ejemplo, ganancias mucho mayores que quienes realizaron labores distractivas o logísticas.