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En su declaración ante la Fiscalía del pasado 29 de enero, la secretaria de confianza de Joaquín Lavín, Lorena Espinoza, explicó en detalle el camino que habría recorrido parte de los dineros aportado por SQM, de manera irregular, a la frustrada campaña senatorial del UDI en 2009.

La vinculación de la mujer con el caso se produce porque el fiscal Carlos Gajardo estableció que Carolina de la Cerda, cuñada del ex subsecretario de Minería Pablo Wagner, emitió una boleta por un trabajo que no realizó a la minera por 7,5 millones. Según este último el monto fue dividido en tres partes. Una para Ernesto Silva Bafalluy, padre del timonel de la UDI Ernesto Silva y quien solicitó la boleta, otra para Lavín a través de su secretaria, y cerca de 2 millones para la asesora comunicacional y lobbista Cristina Bitar.

“Ese año 2009 en algún momento don Ernesto Silva Bafalluy, que puede ser en agosto, en mi oficina de la universidad, se acercó don Ernesto y me entrega un cheque a mi nombre y cruzado por $2.300.000. Lorena me dijo haga efectivo este cheque y manténgalo como caja chica para cosas que necesita Joaquín” aseguró ahora la secretaria, quien recoció el cheque que le mostraron los fiscales emitido por Carolina de la Cerda con los dineros de SQM.

“Ese es el cheque a que me refiero y al reverso reconozco mi firma y mi número de cuenta XXXX, que es del Banco Chile. El cheque venía cruzado y venía a mi nombre y lo deposité en mi cuenta al mismo tiempo yo hice un cheque mío y lo giré, y quedé en mi cuenta con saldo en contra ocupé mi línea de crédito. Fui a una sucursal del Banco Chile y obtuve el dinero en efectivo $2.300.000. El dinero en efectivo lo mantuve en mi escritorio era una especie de caja chica. Lo mantuve en un cajón de mi escritorio con llave. No le informé a Joaquín Lavín”.

Según consigna El Mostrador, dichos montos habrían sido administrados por Espinoza desde su oficina en la Universidad del Desarrollo, donde el año 2009 trabajaba como la secretaria del entonces académico de la Facultad de Economía y Negocios, Joaquín Lavín.

“Yo me quedé con el dinero en efectivo para gastos menores de don Joaquín. Yo con esos fondos compré un computador portátil, marca HP, no recuerdo donde lo compré, lo compré para don Joaquín, compré una banda ancha móvil, debo haberlo comprado en Entel, compré un teléfono una blackberry que debe haber sido en Entel, para Joaquín Lavín. Don Joaquín en algún momento me dijo que necesitaba un computador para poder cumplir su pega, como para estar conectado, ya que en el fondo él seguía siendo profesor y en el fondo necesitaba revisar presentaciones y tenía que revisar para al otro día hacer sus clases. Don Joaquín no tenía computador personal antes de esto, no tengo boletas por esas compras”, detalló.

Ante la consulta de los fiscales, Espinoza no autorizó el levantamiento del secreto de su cuenta bancaria, permitiendo solo conocer sus movimientos entre el 31 de julio y el 31 de agosto del 2009. Además, aseguró que no hizo ninguna rendición de gastos a su jefe.

La arista del caso que involucra a Lavín comenzó cuando el año pasado el fiscal Gajardo descubrió en los correos y contabilidad incautados en Penta que el ex subsecretario Wagner recibió pagos del grupo mientras era autoridad, estableciéndose que para ello le pidió a su cuñada emitir documentos ideológicamente falsos, entre los que se encontraba uno facturado a SQM.