Oregon EFE

La matanza de Oregon, que dejó al menos 10 muertos y 20 heridos a bala, es el asesinato masivo número 264 de lo que va del año, según publicó la Rolling Stone.

El problema, por tanto, está siendo cada vez más intenso y no ha habido forma de controlarlo. ¿La razón? Según los análisis más cuerdos: el fácil acceso a las armas.

La revista de música, cultura y política, entregó su visión sobre los argumentos que han tenido que oír “una y otra vez” por parte de políticos y partidarios de la derecha estadounidense que, a pesar de las matanzas, se oponen a regañadientes a una ley que establezca mayor control para el acceso al armamento. Una cosa que en cualquier país del mundo es obvio, las fuerzas conservadoras han logrado que en Estados Unidos no lo sea.

Las armas no tienen la culpa

Unas de las primeras razones que se han esgrimido desde el conservadurismo es que “las armas no matan a la gente. La gente mata a la gente”. Según la revista, “este es un argumento fantástico para los que no pueden darse cuenta de la diferencia entre una muerte y una docena de ellas. Y claro, una persona puede matar a una persona o dos con un cuchillo antes de ser detenida. Pero para asesinar a tantas personas en 5 o 10 minutos necesitas un arma de fuego. Para aquellos que nos preocupa prevenir muertes innecesarias, el daño que puede ocasionar un arma de este tipo es una razón suficiente para limitar quién puede tener una en sus manos”.


Los chicos buenos

Otro de los argumentos conservadores citados por la revista es surrealmente puritano: “la única cosa que detiene a un chico malo con un arma es un chico bueno con un arma”.

“Si miran el mundo real, verán que lejos de ser nuestra única esperanza, los chicos buenos con armas no sirven de nada. En los últimos 30 años ningún tiroteo masivo ha sido detenido por un civil armado; en 1982, un civil armado mató a un asesino, pero sólo después de que él cometió su crimen”, asegura el autor del artículo.

Un mal sistema de salud para enfermedades mentales….

“Los adversarios del control de armas aman sacar a colación el problema de la mala atención de salud mental después de un tiroteo. Esto en realidad es sólo con el propósito de desviar la atención pues no hay ninguna pista de que los republicanos hayan trabajado alguna vez en una reforma significativa para nuestro sistema de salud mental que, desgraciadamente, es deficiente. Es un asunto que sólo les importa justo después de un tiroteo, después lo olvidan hasta que hay otra matanza”.

“Además, ¿cuál sería el plan? -reflexiona la revista- ¿Juntar a todos las personas con problemas mentales y encerrarlos con llave? Eso equivaldría a 1 de cada 5 estadounidenses, cuya gran mayoría no tiene tendencias violentas. (…) Hay muchos autores de tiroteos en este país así que tenemos muy buenos datos sobre los asesinos en masa. Y esa data muestra que no hay forma confiable para decir quién hará algo como esto y sólo el 23% de ellos tenía un diagnóstico de enfermedad mental. Incluso si todos ellos tuvieran un tratamiento excelente, el sistema sólo podría detener a algunos asesinos”.

La Segunda Enmienda

En última instancia, uno de los argumentos más usados por los conservadores que se oponen al control de armas es la existencia de la Segunda Enmienda, que asegura que cada ciudadano del país pueda tener derecho a portar armas.

Al respecto, la revista argumentó que “la Segunda Enmienda… Esta es una buena oportunidad de recordar a todos que la Segunda Enmienda fue escrita por dueños de esclavos antes de que tuviéramos electricidad y el tipo de armas que los asesinos pueden comprar hoy. Pero seguro, si tú piensas que eso es valioso, podemos ceder: si amas la Segunda Enmienda demasiado, siéntete libre para vivir cagando en un orinal mientras intentas sobrevivir con lo que puedas matar con un mosquete del siglo XVIII. A cambio, déjanos a los que vivimos en este siglo pasar algunas leyes para que nos podamos sentir seguros yendo a clases o al cine o a cualquier parte sin preocuparnos de que algún inadaptado trate de conseguir su venganza personal esparciendo muerte al azar”.

Según Gun Violence Archive (archivo de violencia armada), tal como publicó la Rolling Stone, la matanza de Oregon es al menos el tiroteo masivo número 264, entendiendo esta definición como la matanza de cuatro víctimas al menos, excluyendo el asesino.