del rio

“La lágrima es la pena por la partida de Jaime de Aguirre. Un director excepcional y probo, que fue engañado y cayó en la trampa”.

Así se refirió Matías del Río el pasado 25 de mayo a la salida del ahora ex director ejecutivo del Chilevisión, Jaime de Aguirre, producto de las revelaciones en torno al caso SQM que apuntaron a que el empresario había emitido boletas a Soquimich, Aguas Andinas, Pampa Calichera e Inversiones Ilihue, a petición de Bancard, firma vinculada al ex Presidente Piñera, dueño del canal hasta 2010.

Según la declaración como imputado de De Aguirre a la Fiscalía el 24 de abril, y a la que tuvo acceso The Clinic Online, el director ejecutivo de CHV vinculó a “Santiago Valdés (administrador electoral de Piñera y gerente de finanzas de Bancard) y Nicolás Noguera (gerente general de Bancard) en la operación que implicó facturar primero a través de su sociedad La Música $146 millones a Bancard para luego devolverle esos fondos a la poderosa family office y facturar por el mismo monto a las empresas antes mencionadas.

Pues bien, en entrevista con la revista Kilómetrocero de la Facultad de Comunicaciones de la UC, el ex conductor de Última Mirada de CHV, y que hoy forma parte de TVN, ahondó en los dichos de su famoso tuit y precisó que se refería a “la trampa del entorno de Sebastián Piñera. Lo hicieron dar una factura a una empresa y Jaime fue muy inocente, pecó de gil, pero ser gil no es ser malicioso. En cambio, pedir una factura que era de platas políticas. Ellos estaban triangulando platas y no se lo dijeron”.

Pese a aquello niega que aquella información haya sido el gran motivo de la salida de De Aguirre del canal, pero “creo que esto claramente ayudó. Fue la gota que rebasó el vaso. Me da la impresión de que esto se estaba cocinando desde antes. Querían sacar a Jaime. El canal venía en una temporada difícil y los gringos [Time Warner, dueños del canal] querían plata. No ven corazones, no conocen caras. Y es legítimo, esto es un negocio para rentabilizarlo”.

Al ser consultados por si la trampa la creo derechamente Time Warner, el lector de noticias contestó que “yo creo que se alinearon los astros. Jaime de Aguirre estaba pedido hace rato, porque los gringos querían cambiar el modelo y sentían que se había cumplido un ciclo. Tengo algunos antecedentes de que esto venía de antes del caso SQM”. En este punto rechazó revelar estos datitos, ya que se deben a “antecedentes privados”.

Del Río defiende con los dientes a De Aguirre hasta el día de hoy y asegura que se vio metido en todo este cuento porque “es un tipo bien pensado, tiene poca malicia. Jaime no prestó servicios a esas empresas, pero prestó servicios por esos montos. Aquí los cuidados del sacristán mataron al señor cura. Fue el entorno de Piñera el que se faenó a Jaime. Ahora, Piñera fue el que formó a sus cachorros ludópatas. Jaime tenía que cobrar como 120 millones por un premio, por gestión. Le dio su factura a Bancard -su empleador-, y cuatro o cinco días después lo llamaron y le dijeron: “anula esa factura y hazla por el mismo monto a estas otras empresas”. Ahí fue donde se cayó Jaime. Él lo hizo por el mismo monto, no ganó ningún peso en la pasada. Hay que ser el guaripola de los imbéciles para hacer eso y no cobrar nada, porque si tú vas a ser corrupto, me imagino que es a cambio de algo. ¿Qué ganó Jaime de Aguirre, si era plata que le debían? El error de él fue no prender las alarmas. Era otro contexto, nunca pensó que podía ser de la arista SQM, si no existía. Cooperó.

Si el flamante nuevo conductor del 24Horas central hubiera estado en los zapatos de De Aguirre, afirma, “me habría llamado la atención. Pero nunca me habría imaginado que estaba toda esta cuestión detrás. Nunca hubiese supuesto malicia, porque tengo una confianza muy ciega en Jaime de Aguirre, así como él la tenía en Bancard. Había una sociedad que no prendía las alarmas. Es re fácil culpar a Jaime. ¿Por qué nadie decía nada cuando había candidatos que se gastaban gigantografías que costaban más de lo que permitía la ley? ¿Por qué ninguno de los súper inteligentes de este país le preguntó a los candidatos de dónde sacaban la plata? Nadie lo hizo nunca. Entonces, ¿ahora nos botamos todos a perros sabuesos, a fiscales nacionales, acusando a todo el mundo? No. Nos estamos convirtiendo en un país de operetas. No nos hagamos los vivos, los honestos, porque todos tenemos tejado de vidrio”.

“Yo meto las manos al fuego por la honestidad de Jaime. Yo no sé si cuando chico se habrá robado una Negrita del supermercado, no tengo idea, pero de todo lo que he visto de él, me parece que es un tipo que merece todo el respeto”, sentenció del Río.