cigarro A1

Muchas veces, sobre todo quienes emprenden la tarea de dejar el cigarrillo, se han preguntado por qué surge la tentación de fumar cuando se tiene un vaso de alcohol en la mano.

La respuesta a esa necesidad que genera de manera espontánea el organismo parece tenerla un estudio de la Universidad de Missouri.

 

Según se desprende de éste, recoge el sitio Sopitas, una de las conclusiones de la investigación es que uno de los efectos adversos del consumo del alcohol, es la somnolencia; sin embargo, cuando la bebida se mezcla con nicotina, se convierte en un estimulante que alienta a seguir despiertos, fumando y bebiendo.

De esa manera se produce una correlación entre el tabaco y el alcohol, pues si una persona fuma, es mucho más propensa para consumir más alcohol, mientras que una persona que consume regularmente alcohol, es mucho más propensa a fumar.

Para leer el estudio original pinchar acá.