John O'reilly a1

“Mantiene la negación de la ejecución de las conductas ilícitas por las cuales fue condenado”.

Eso es parte de lo que -según emol- se lee en el informe de Gendarmería respecto del sacerdote John O’Reilly, quien el 11 de noviembre de 2014 fue sentenciado a una pena de cuatro años y una día de presidio menor bajo libertad vigilada, más la prohibición perpetua de trabajar con menores, luego de ser condenado por abusos sexuales reiterados de una menor del colegio Cumbres.

El periodo analizado corresponde al lapso de tiempo entre julio y diciembre de 2015, y se trata del segundo informe del Centro de Reinserción Social Santiago Oriente.

En el texto además se observa que el sacerdote fue incorporado al Programa Estándar para Agresores Sexuales “que incluye unidades temáticas orientadas a abordar la actitud procriminal y distorsiones cognitivas para lo cual ha tenido una adecuada adherencia “.

También se informa que O’Reilly ha mostrado “apertura a trabajar los contenidos que han sido planteados y que están orientados a identificar y evaluar los factores de riesgo asociados a conductas de transgresión”.

Por otro lado, se detalla que “mantiene la celebración de misa de modo individual sin feligreses, en la capilla interna de la congregación donde reside”.

“Mantiene espacios de oración, efectúa ejercicios en bicicleta estática, lee documentos referidos a la congregación y escribe un libro relacionado con su experiencia judicial”, agrega el escrito.

 

Cabe recordar que el sacerdote John O’ Reilly fue condenado el pasado 15 de octubre de 2014 por abusos reiterados contra la menor de iniciales J.P.H.M.

“El tribunal ha dado por establecido por mayoría de sus integrantes, más allá de toda duda razonable, los siguientes hechos (…) O’Really resolvió realizar acciones de significación sexual mediante el contacto corporal con una alumna del colegio”, fueron las palabras de la jueza María Teresa Barrientos en esa oportunidad.

Ese mismo día, el tribunal absolvió también al cura por los abusos a la hermana de la víctima, de iniciales C.U.V.H.M., por la cual también se imputaban abusos sexuales.