Concejal-de-RN

En enero de este año, Fernando Flores, asesor del ex Director de Gendarmería Tulio Arce, mandó un mensaje de whatsapp a Carlos Aparicio, Jefe de asesores del ministerio de Justicia, para que se pronunciara sobre la recontratación de Rodrigo Sepúlveda Muñoz, en el Centro de Reinserción Social de Osorno.

“Este profesional fue desvinculado en octubre del 2015. Es concejal RN de Río Bueno y fue jefe territorial de la campaña a diputado de Luis Masferrer (…) La Adiptgen (Asociación de Funcionarios no Uniformados) también generó ruido por su salida. ¿Qué hago? Entiendo que el senador Ossandón pide su reincorporación”, fue lo que preguntó Flores a Aparicio.

Sepúlveda había llegado por primera vez a Gendarmería el 28 de enero del 2013, bajo la administración del entonces Director Nacional, Luis Masferrer Farías, también militante de Renovación Nacional. La incorporación del funcionario estuvo lejos de pasar inadvertida. El ingeniero agrícola, que hasta ese momento se desempeñaba como concejal y Director de Desarrollo Económico Local en la Municipalidad de Río Bueno, ingresó con grado 10 a la institución pese a no tener experiencia previa, percibiendo de inmediato una remuneración mensual de $1.254.599.

Apenas se enteraron de la contratación, la Dirección Regional de la Asociación de Funcionarios No Uniformados (ADIPTGEN) presentó reclamos a la Dirección Nacional. “Se generó una molestia muy grande, porque una persona como él debió ingresar en grado 16. Desde un principio sospechamos que ingresó al alero de Masferrer porque era RN”.

Dos meses antes que venciera su contrato anual Rodrigo Sepúlveda fue despedido de Gendarmería, el 5 de octubre del 2015, junto a otros 40 funcionarios por decisión del Director Tulio Arce. El funcionario atribuye su despido a razones políticas. “Fue de la noche a la mañana y yo había hecho bien mi trabajo. Yo gano un sueldo promedio. Llegué con grado 10 porque en la Municipalidad era grado 9 y un profesional como yo debía tener una remuneración similar. Yo postulé como cualquier otro”, se defiende Sepúlveda.

Luego de la desvinculación, el concejal acudió a la Asociación Nacional de Funcionarios Penitenciarios (ANFUP) y solicitó la ayuda de un importante correligionario de su partido: el senador Manuel José Ossandón. “Lo llamé y le dije que me estaban echando por razones políticas y si me podía ayudar. Nunca supe efectivamente en qué me ayudó, pero fui recontratado a principios de marzo de 2016”, cuenta Sepúlveda.

Su vuelta intempestiva a la institución fue la que generó suspicacias entre sus colegas. “¿Por qué si fue desvinculado vuelve a ser contratado unos meses después?”, se preguntaron los funcionarios de ADIPTGEN olfateando un eventual “pituteo”.

No estaban tan perdidos. Manuel José Ossandón sí tomó cartas en el asunto pues en el mismo congreso, según reconoce el exalcalde de Puente Alto, habría manifestado a la ministra Javiera Blanco que el concejal de su partido habría sido injustamente despedido. Un par de meses más tarde, Sepúlveda regresaría a la institución.

Liviandad

Los últimos meses de 2015, según altas fuentes de Gendarmería, Fernando Flores habría comenzado a presionar a Tulio Arce para que recontratara a Rodrigo Sepúlveda. Se presentaba en la oficina de Arce y le mostraba el mensaje de whatsapp del jefe de asesores del ministerio que le exigía la reincorporación del concejal. “Le insistía a Arce que contratar a Sepúlveda, pese a que había sido desvinculado hace pocos meses, era una orden directa que provenía de la ministra Javiera Blanco”, afirman.

Para evitar más hostigamientos, finalmente, Tulio Arce reincorporó en marzo del 2016 al concejal de Río Bueno. “Todos nos cuestionamos la liviandad de una recontratación vía whatsapp, como si se se tratara de cualquier cosa”, aseguran al interior de la institución.

Fernando Flores, ex asesor de Tulio Arce, reconoce que si bien él le consultó a Carlos Aparicio sobre el caso de Sepúlveda, jamás presionó al Director Nacional. “Yo solo recogí una información que me entregó la Asociación de Funcionarios y le consulté a Aparicio porque era mi superior jerárquico en el ministerio. No ejercí presión. Reconozco que el canal no fue el más adecuado, pero jamás incurrí en hostigamiento”, agrega.

Pero la petición de recontratación sí tenía un origen claro. Luego que Sepúlveda fuera despedido por supuestas “razones políticas”, el senador Manuel José Ossandón habló personalmente con Javiera Blanco. “Hablé con la ministra en el Senado y le dije a la cara, no por whatsapp, que me preocupaba este despido por razones políticas. Le dije: ¿Lo puede ver? Y ella me dijo que lo tendría en cuenta. No se comprometió a nada directamente. Además le dije que yo no quería nada irregular, nada raro. Yo no pedí presiones de ningún tipo”, aclara el exalcalde de Puente Alto.

El senador RN afirma que prefirió conversar con Blanco porque “podía hablarle de igual a igual”. “Si yo hubiera hablado con un funcionario de Gendarmería, habría hecho presión indebida, pero no lo hice. Fui como senador a hablarle a la ministra por el caso de Rodrigo, como lo haría por cualquiera”, asegura.

Esta curiosa forma de recontratación al interior de Gendarmería es conocida casi un mes depués de la entrevista que Tulio Arce dio en CNN luego de su salida de la institución. En aquella oportunidad, acusó a Javiera Blanco de solicitarle contrataciones, situación que la ministra negó tajantemente: “Esta ministra no tiene cómo saber una situación como esa, porque nosotros no vemos contrataciones de servicio, eso le corresponde al director nacional”.

Un día después, sin embargo, se filtró un documento donde la ministra de Justicia instruía a Tulio Arce contratar a cuatro funcionarios. El ministerio se defendió asegurando que ese oficio “lejos de reflejar un acto irregular, demuestra la existencia de canales institucionales por medio de los cuales se relacionan las autoridades”.

Precisamente esos canales institucionales para instruir o evaluar contrataciones, son justamente los que hoy brillarían por su ausencia tras la conversación de whatsapp entre Fernando Flores y Carlos Aparicio, que terminó con la recontratación de Rodrigo Sepúlveda.

Gendarmería, al ser consultada al respecto, aseguró que todos los contratos deben pasar por el aparataje burocrático interno, ser visados por recursos humanos, y luego aprobados por Contraloría. Además, aseguraron que “todos los contratos del último año están en proceso de evaluación”. Carlos Aparicio declinó referirse a la polémica conversación por Whatsapp. The Clinic se comunicó con el ministerio de Justicia y le solicitó la versión de Javiera Blanco sobre la contratación de Rodrigo Sepúlveda y si ésta habría sido influenciada por el reclamo del senador Ossandón. Al cierre de esta edición, este medio no recibió ninguna respuesta al respecto.