fernandez

El ministro del Interior, Mario Fernández, desmenuzó la relación que existe entre el Gobierno y la coalición oficialista, luego de que por falta de muchos de sus votos, la ley corta presentada por el Ejecutivo para reparar el cagazo en el padrón electoral no llegara a buen puerto. Finalmente el Gobierno opta por retirar ese proyecto.

En conversación con La Tercera, Fernández sostuvo que una vez eliminada la ley corta “porque no tenía destino, el proyecto no iba a ser aprobado por los altos quorum que exigía. Entonces nos critican porque lo retiramos. Eso es desconcertante, para emplear una expresión medida. Lo que nos sugieren, después de rechazar lo que propusimos prolijamente, lo rechazan y además nos dicen que es desprolijo”.

Añadió que “cuando el Servel nos trajo esta propuesta y decidimos convertirla en ley, el gobierno se contactó con todos los presidentes de partido de la Nueva Mayoría y les comunicó esto. No pueden decir que esto fue indebidamente tratado. Estamos hablando de una ley exprés con el tiempo encima y, por lo tanto, el requerimiento de que esto hubiera sido objetivo de una larga discusión prelegislativa no tiene ningún asidero. Fueron debidamente informados”.

A renglón seguido, el jefe de Gabinete reconoció que no se explica toda esta situación, al mismo tiempo que recalca que “si tenían reparos de constitucionalidad, lo iba a resolver el Tribunal Constitucional (TC). Los reparos de fondo no explico que hayan sido el objeto del rechazo”.

A su vez, el ministro admitió que “lo que sí constato es que los senadores de la Nueva Mayoría rechazaron una iniciativa del gobierno que seguimos pensando podía haber resuelto el problema que se había suscitado. Por la única vía posible que es la vía jurídica. Eso es todo lo que señalo. Que este problema persista hoy se debe a que el Senado no le dio luz verde.

Precisó en esa línea que “no estamos hablando de lealtades. Estamos hablando de coherencia política. No estamos hablando de sentimientos. La política no debe regirse por sentimientos sino por coherencia política. Ayer escuché declaraciones de gente que dice que el gobierno no tiene coalición. Es muy serio lo que se dice. Si ellos quieren renuncias, por qué no me lo dicen directamente. Nunca lo han planteado personalmente”.

Al ser consultado por si existe alguna autocrítica de su parte, Fernández contestó que “la única que me hago es haber creído que teníamos coherencia política en la Nueva Mayoría. El que fuera la unanimidad del consejo del Servel la que proponía la ley, garantizaba el apoyo de la oposición, eso es lo que yo respondo, que fui crédulo”.

Por su lado, advirtió que “Hay obligaciones mutuas entre el gobierno y la coalición. No es una vía de una sola dirección”.

En cuanto a la posibilidad de que se vuelva a realizar un cambio de gabinete, esta vez tocando al comité político, Fernández desdramatizó y señaló que “de esperanzas vive el hombre”.

Respecto a los dardos que ha recibido a quema ropa, el secretario de Estado analizó que “personalizan las críticas en mí porque soy el jefe de gabinete y siempre doy la cara. Ellos saben que yo siempre doy la cara. Y ya dije cuál es mi responsabilidad: fui crédulo en la tramitación del proyecto de ley. Si hay alguna responsabilidad, es esa y no la desprolijidad, sino todo lo contrario”.

“Escuché y leí que el PPD está pidiendo mi cabeza. Nunca me lo han planteado personalmente. Lo único que puedo declarar es mi sorpresa”, confesó, al mismo tiempo que admitió que “en las actuales circunstancias, de acuerdo a las declaraciones que leo, bueno a veces echo de menos un mayor apoyo de mi propio partido”.