Lucía Hiriart A1

El pasado 14 de diciembre la viuda del tirano, Lucía Hiriart (93), prestó declaración en su domicilio ubicado en La Dehesa por la bullada investigación del caso Cema Chile y el posible delito de malversación de caudales públicos por la venta de inmuebles cedidos a la fundación.

Según consigna El Mercurio, Hiriart declaró por más de dos horas en calidad de inculpada, instancia en la que recordó que el organismo creado en 1973 siempre se enfocó en ayudar a las madres de zonas rurales que se encontraban embarazadas.

Sobre los bienes aportados por el Estado a la fundación juró que no se acuerda cuántos fueron. Por su lado, recalcó que Cema Chile no recibió la mayor cantidad de aportes, pese a que ella fue “la esposa del Presidente”.

A su vez, Hiriart aseguró que el directorio de la fundación veía el tema de la venta de inmuebles, así como también el precio que les adjudicaban a éstos. Dijo además que el fiscal de Cema y el administrador se metían en los temas de finanzas de la institución y que ella no se involucraba allí.

Al ser consultada por los motivos para vender inmuebles, contestó que “ello se llevó a cabo para poder financiar las actividades de Cema-Chile; todos los dineros producto de esas ventas volvieron al patrimonio de Cema-Chile. Nunca se distrajeron esos dineros para fines particulares, ni míos ni de mis familiares. Tampoco para algún integrante de la junta directiva. Todos los dineros fueron enterados a Cema-Chile. Por mí no pasaba ni un centavo”.

Añadió que “quisiera agregar que Cema-Chile cumplió un rol muy relevante para este país en los años 70 y 80, donde las necesidades eran múltiples y los recursos escasos”.

En relación a su retiro de la fundación, contó que se salió en agosto pasado “por motivos de salud”, ya que “se me hacía muy difícil cumplir con funciones en la fundación. Pero creo que se trata de una institución muy organizada y con un voluntariado muy fuerte”.

En otros pasajes sostuvo que “a su pregunta, si los bienes raíces que actualmente posee Cema no están siendo utilizados para los fines de la fundación, pienso que sí podrían ser devueltos al Estado, o alguno de ellos, porque creo que existe todavía un voluntariado importante que todavía quiere seguir trabajando en Cema-Chile. En lo personal me gustaría que el Estado contribuyera con Cema-Chile, tal como lo hace con otras instituciones de voluntariado”.

Recalcó, en tanto, que “la venta de bienes inmuebles, cuestión que se resolvía en el directorio, tuvo como único objeto financiar el funcionamiento de Cema-Chile. Todos los dineros producto de esas ventas fueron ingresados a Cema-Chile. Me gustaría señalar que todo lo que se hizo en la fundación fue para ayudar a la mujer chilena”.