Dos noticias que podría complicar sus aspiraciones para llegar nuevamente a La Moneda fue revelada ayer, a exactos siete años del terremoto y tsunami 8.8 que antecedió el inicio del período de Sebastián Piñera Echenique como presidente de la República, una catástrofe que desdibujó el inicio de su gestión y cambió las prioridades iniciales de su gobierno.

En la mañana fue la información de Radio Biobío sobre la participación entre 2009 y 2010 de su family office en Minera Andes Iron, la sociedad matriz de Minera Dominga, el proyecto minero que pretende ubicarse en la misma zona donde se construiría la Central Termoeléctrica Barrancones. Piñera intervino directamente con los representantes de Suez Energy para suspender el proyecto, pasando por encima de la institucionalidad ambiental.

Horas más tarde del remezón inicial, poco después de que Chile Vamos saliera a defenderlo en bloque acusando una “campaña sucia para enlodarlo”, el mismo medio reveló un correo electrónico en el que Sebastián Piñera Morel, hijo del exmandatario, aparece recibiendo el 28 de octubre de 2010, información sobre la posible inversión de Bancard en la Empresa Pesquera Exalmar S.A. cuando aún no se resolvía el litigio marítimo entre Chile y Perú en la Corte Internacional de La Haya.

Una bomba de racimo para el piñerismo que enfrenta una indagatoria de la fiscalía Metropolitana Oriente por supuesta negociación incompatible, violación de secreto y uso de información privilegiada.

Una polémica ascendente

En la Fundación Avanza Chile monitorearon desde primera hora la publicación. En un principio, tal como señaló un integrante del equipo cercano a Piñera, creyeron que se trataba de información conocida y que el impacto no sería mayor.

Sin embargo, con el correr del día y la difusión de la noticia por redes sociales, el entorno de Piñera se abocó de cabeza a enfrentar la creciente polémica, lo que ocurrió pasadas las seis de la tarde con un comunicado de Bancorp y una conferencia de prensa del mismo exmandatario.

Durante la mañana, los presidentes de los partidos de Chile Vamos (RN, la UDI, Evópoli y el PRI) se reunieron en la sede de Evópoli para analizar la contingencia y retomar el debate político para este 2017, con el inicio de marzo encima.

Dos horas después, el presidente de Evópoli y vocero de Chile Vamos, Jorge Saint Jean, enfrentó a las cámaras para señalar la opinión pública del conglomerado ante la revelación de las inversiones de Bancard en la minera, compañía que hoy controla su amigo personal y fundador del Grupo Penta, Carlos Alberto Délano.

La información reveló que, a pesar de que el proyecto minero siempre fue presentado como una inversión en ese rubro de Délano, en un principio la familia tuvo mayor participación accionaria que el mismo “Choclo” en Minería Activa Uno SpA, a través de Mediterráneo Fondo de Inversión Privado que es gestionado por Administradora Bancorp S.A., una de las empresas del Grupo Bancard.

Una trenza compleja, dado que ya son conocidos los pagos irregulares del holding Penta, -controlado por Délano junto a Carlos Eugenio Lavín- por un total de 42 millones de pesos al exsubsecretario de Minería de la administración Piñera, Pablo Wagner. Cabe recordar que los tres antes mencionados serían reformalizados en los próximos días por el posible delito de cohecho y una serie de delitos tributarios en el marco del Caso Penta.

Sin embargo, los timoneles de Chile Vamos defendieron tajantemente al también excontrolador de Lan y Chilevisión. Todos señalaron que el éxito empresarial de Piñera se había logrado antes que él fuera presidente y que esta información parecía ser parte de una campaña para enlodar al exmandatario.

“Me parece bien ridículo pensar que una decisión presidencial, conociendo a los presidentes de la República, no sólo a Piñera sino que también al resto, hayan tenido relación con beneficios personales”, dijo el diputado y presidente de RN, Cristián Monckeberg, al ser consultado sobre si la decisión tomada en abril de 2010 respecto al proyecto Barrancones habría tenido otras motivaciones.

Poco antes de ello, el fiscal a cargo del caso Exalmar, el fiscal jefe Metropolitano Oriente, Manuel Guerra, no descartó iniciar una investigación contra Sebastián Piñera por los antecedentes conocidos sobre su participación en el proyecto Minera Dominga.

“Obviamente que no podemos descartar de que sea un antecedente a investigar, dentro de la causa que al día de hoy llevamos por Exalmar”, dijo en la mañana el persecutor. “Si bien se trata de hechos distintos, estamos hablando de que podrían haber delitos que son de similar naturaleza. Particularmente una negociación incompatible o uso de información privilegiada”, agregó.

EXALMAR

Pasado el mediodía, Radio Biobío publicó una nueva noticia con un correo electrónico que es parte de la carpeta investigativa de la Fiscalía, y que da cuenta de un informe realizado por el analista y asesor de Bancard, Cristóbal Silva, enviado a Nicolás Noguera, Carlos Marinetti y Sebastián Piñera Morel.

En su declaración, que también es parte de la investigación, Sebastián Piñera Morel asegura que ese correo le llegó por equivocación y que fue el único que recibió sobre la inversión.

“Respecto del correo que se me consulta, según me informó el abogado de la empresa, estuve copiado en un solo correo en que un analista, Cristóbal Silva, en un mail dirigido a Nicolás Noguera le comunicaba que se avecinaba la oferta pública inicial de acciones de la empresa Exalmar, lo cual me imagino fue un error del analista en cuanto a incluirme en un correo que no guardaba relación con mi labor dentro de la empresa. Debo decir que a mí no me llegó otra comunicación como esa más adelante”, aseguró, según publicó La Tercera.

Piñera: “canallesca y sistemática campaña sucia”

Antes de terminar el día, el propio expresidente salió al paso de la información en un punto de prensa organizado especialmente en la Fundación Avanza Chile, donde enumeró los hitos de su carrera pública, defendió a su familia y descartó estar al tanto de información sobre las inversiones de su family office.

“Yo sabía que la política era dura, y a veces también sucia, pero nunca imaginé que se podía poner canallesca”, dijo al iniciar su declaración desde sus oficinas en Apoquindo. El exmandatario señaló que “hoy el Partido Comunista a través de algunos de sus diputados y también con la participación o complicidad de algunos personeros de la Nueva Mayoría, está desarrollando una canallesca y sistemática campaña sucia, cuyo objetivo es tratar de enlodar mi trayectoria y confundir a la opinión pública con un claro propósito: impedir o dificultar una eventual candidatura presidencial por mi parte. Tal vez porque esa candidatura aparece hoy día encabezando todas las encuestas de opinión publica”.

En esa línea, el expresidente agregó que “el diputado Gutiérrez ha abusado del Poder Judicial para conseguir sus objetivos políticos (…) Comprendo la desesperación de algunos sectores de la Nueva Mayoría, pues muchos de ellos no conocen la palabra trabajo. Han vivido e intentan seguir viviendo de las prebendas del Estado y le tienen terror a volver a ser ciudadanos comunes y corrientes, y tener que volver a ganarse la vida como la inmensa mayoría de mis compatriotas”.

En tanto, sobre la eventual vinculación de su Bancorp con el proyecto minero Dominga, Piñera manifestó que “efectivamente una empresa ligada a mi familia, de cuya administración no participo ni nunca he participado, desarrolló en 2009 un proyecto de exploración en el sector minero de nuestro país y específicamente en la Región de Coquimbo. Al poco tiempo y luego de un hallazgo importante de mineral, esa inversión de una empresa de mi familia fue íntegramente vendida antes de que se realizara ninguna gestión administrativa ante el Estado, relacionada con permisos mediambentales (…) las cuales recién se iniciaron el año 2013”.

“Para desvirtuar torcidas y oscuras insinuaciones, es importante aclarar que salvo el hecho de coincidir en el territorio de la Región de Coquimbo, este desarrollo minero no tiene ninguna relación con el proyecto termoeléctrico denominado Barrancones”, dijo Piñera, agregando que “puedo asegurar que ni en el caso de Exalmar ni en esta inversión minera existe ni el menor asomo, ni ninguna conducta que pueda ser ilegal o ilegitima”.

El exmandatario, antes de terminar su declaración, leyó un extracto de las declaraciones del fiscal Manuel Guerra del sábado pasado en las que señaló que no tenía antecedentes que den cuenta de la intervención del expresidente Piñera. Esto, a pesar de que ayer en la mañana el mismo persecutor señaló que sus dichos habían sido malinterpretados.

“Quienes piensan o pretenden que con estos ataques van a debilitar mi compromiso con el servicio público, o mi compromiso con Chile o los chilenos, están profundamente equivocados y no me conocen. Más aún, este tipo de ataque sólo me motiva a seguir más comprometido que nunca con mi país, con los compatriotas y la solución de los grandes problemas”, indicó el expresidente.