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Nacional

23 de mayo de 2017

Max Bello, el chileno que lucha por salvar a los tiburones del mundo

Hace un par de años lideró una campaña mundial para acabar con el aleteo, que es cuando los escualos son atrapados y se les corta la aleta para devolverlos muertos al mar. Ahora quiere que la Isla de Pascua se convierta en la segunda reserva más grande del planeta.

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El chileno Max Bello, ex alumno del Instituto La Salle de La Florida, vive actualmente en Washington y de un tiempo a esta parte emprende una lucha a nivel mundial: salvar a los tiburones, terminar con el aleteo.

«La primera vez que nadé con tiburones, yo estaba en Australia, de hecho fue la primera vez que buceé en mi vida», cuenta Max a la periodista Carola Fuentes en un reportaje que transmite TVN.

Recuerda que ese primer encuentro marcó su rumbo, como que estaba hecho para eso. Pues en ningún momento sintió temor.

«Me sentí como si hubiese hecho siempre, y habían como cinco tiburones en la cueva, pero eran estos tiburones nodriza. En vez de asustarme fue una fascinación impresionante. Quedé ahí pegado, mirándolos, y todos ellos como de cara a mí».

Desde entonces fue que emprendió una campaña a nivel mundial para acabar con la práctica del aleteo, que de hecho tuvo a este especie en riesgo de extinción.

«El aleteo consiste en sacar la aleta del tiburón y votar por la borda el cuerpo», dice.

La publicación pone como antecedente que esta aleta que es arrancada brutalmente del animal es apetecida en China, donde se vende como una comida de lujo.

Después de trabajar en varios países para generar nuevas legislaciones al respecto y ayudar a crear un santuario de tiburones en Honduras, Max se propone convertir a la Isla de Pascua en la segunda reserva del mundo y para eso está trabajando.

«Para mí es importante que la gente entienda qué es la naturaleza, por ejemplo, el caso de los tiburones (…) hay montón de vida abajo, y esa vida no necesariamente tiene que ser dañina para el humano», explica.

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