Cerca de la medianoche de este domingo, la estudiante Valentina Henríquez posteó en su muro de Facebook un texto donde acusaba a su expareja y ahora exvocalista de Los Tetas, Camilo Castaldi, de haberla agredido física y sicológicamente durante el año y medio que duró su relación. La denuncia estaba acompañada por una serie de fotografías donde Henríquez, de 23 años, exhibía brutales moretones en su rostro, brazos y piernas.

Al otro lado del Atlántico, Mariana Montenegro, vocalista del grupo chileno Dënver, se enteró de la denuncia a través del chat común que mantiene con el equipo de la banda. “Estaba en un café de Barcelona, trabajando con el computador. En Chile eran las tres de la mañana”.

¿Cuándo pudiste leer sobre el caso?
Alguien, finalmente, me mandó el link de la denuncia. Me puse a llorar mientras leía. Después, arriba del metro me sentía tiritona. Era un sentimiento extraño, me sentía violada como mujer y como músico. Cuando llegué a la casa, al hotel, seguí llorando. Me impactó de verdad.

Hace un año, en Argentina, se destaparon varios casos de agresiones de músicos hombres a parejas y fans. ¿Crees que existe una relación de poder naturalizada, entre la “estrella de rock” y sus seguidores?
En primer lugar, no estoy tan enterada de la relación que tenían ellos. No sé cómo se gestó, ni si ella se acercó a él porque era una fanática de su grupo. A priori, no creo que la violencia en este caso esté emparentada con esa relación de poder asimétrica, entre músico y fan. A diferencia de otras situaciones, como el del vocalista de la banda El Otro Yo, Cristian Aldana, donde claramente ese poder estrella-fan sí estuvo presente.

¿No crees que en la industria músical se fomenta esa asimetría entre géneros?
Es que también creo que el machismo trasciende el oficio, la clase social o la opinión política. El machismo, que es violencia, está presente por defecto en nuestra sociedad heteronormada. Lo leo en el lenguaje, en los chistes, en el actuar cotidiano. Conozco muchísimas mujeres que han sido violentadas, en todo ámbito. Pienso que más de la mitad de las chilenas han sido torturadas y manipuladas por sus parejas en algún momento.

¿Qué opinas de la denuncia de Valentina?
Si bien lo que le pasó a Valentina es horrible, algo bueno es que muchas mujeres se deben sentir inspiradas y con la fuerza de liberarse de la manipulación y violencia de una relación tortuosa y machista. Espero que esto sea un nuevo hito que desencadene reflexión y cambios reales.

Muchas personas -incluido el supuesto agresor- han cuestionado su versión.
No puedo comprender que alguien sea capaz de cuestionar su relato. Las fotos son la evidencia, nadie puede autolastimarse así. Me he decepcionado de demasiadas personas cercanas que han cuestionado su relato o que han hecho bromas con el tema. Además, el agresor es conocido por el jale, el alcohol, pasar de largo, todo me hace demasiado sentido. Claramente Camilo es una persona corrupta, manipuladora y mentirosa.

¿Te tocó compartir con él en algún concierto?
Siempre supe que era bueno para el carrete y el jale, pero eso por parte de amigos en común. Personalmente, no lo conozco mucho. Una vez me fui de gira con él, había buena onda, pero no compartimos tanto. Pienso que el alcohol y las drogas generan un ambiente más propicio para la violencia, pero no la justifica: en ningún caso.

En alguna parte de la denuncia de Valentina, se habla del robo de una guitarra de Javiera Mena, la que luego fue recuperada por la banda.
Eso también fue comentario con los chiquillos. Claramente los que nos han robado, no sólo a la Javiera, están dateados, eso lo sabemos todos los músicos.