Benjamin Mendy es una estrella ascendente en el mundo del fútbol, por lo que fue fichado por el Manchester City de Guardiola con un contrato multimillonario.

El hecho fue replicado en portales deportivos de todo el mundo, que sacaron a relucir los casi sesenta millones de euros que el club de Claudio Bravo habría pagado por el galo.

Un día después de la transacción, los medios futbolísticos en español recuerdan una charla en plena cancha del Marsella, dictada por el entonces entrenador del equipo, Marcelo Alberto Bielsa Caldera.

Era el año 2014 y Bielsa ya auguraba que su dirigido en el Marsella, Benjamin Mendy, sería una estrella mundial. En eso se concentraron los portales internacionales, pero había algo mucho más importante ahí.

Cuando el argentino le hablaba a sus jugadores diciéndoles que podían ser los mejores del mundo, algunos rieron, pero el ex técnico de la Roja no se intimidó.

“Yo no soy un tarado que dice esto y no tiene antecedentes para que me creas. Sé lo que estoy diciendo. Hace cuarenta años que vengo viendo jugadores”, dijo Bielsa, quebrando su relato al señalar que “hay una sola respuesta que todo lo que yo diga lo tira al suelo“.

El estratega profundizó al señalar “porque ser el mejor te quita felicidad, te quita horas con tu mujer, te quita horas con los amigos, te quita fiesta, te quita diversión”.

Ustedes tienen un problema muy grande, muy muy grande. Tienen dinero, pero no tienen tiempo para disfrutar ese dinero y lo que el dinero te da en términos de felicidad. Eso yo ya lo sé, lo he visto infinidad de veces, ustedes quisieran comprar tiempo, pagarían por poder hacer eso, como pagaría cualquier persona. Entonces el éxito te quita la posibilidad de ser feliz“.

Al final, Bielsa dijo algo que pocos entrenadores son capaces de señalar a sus dirigidos, al manifestar que “si vos elegís que no querés ser el mejor del mundo, ¿Qué problema hay? no hay ningún problema. Hay que saberlo todo eso”.