El cantante Ozzy Osbourne se sinceró con la revista Rolling Stone respecto a su vida íntima y su relación con su esposa Sharon.

Al ser consultado por cómo ha durado tanto tiempo casado, soltó entre risas que la clave es que “no dejes que te pillen con tu amante (risas)”.

Ya en un tono más serio, la voz de Black Sabbath manifestó que “tomas lo bueno y lo malo. Cuando era un maldito demente fui muy suertudo de que no me dejara. Ahora que estoy por cumplir cinco años sobrio y limpio, me he dado cuenta de lo idiota que era. Aún estoy loco, pero tengo más control”.

Agregó que “cuando digo ‘no dejes que te pillen con tu amante’ no quiere decir que esté orgulloso. Lastimé a mi esposa y familia, he provocado vergüenza. Amo a mi mujer y eso me hizo darme cuenta del gran imbécil que he sido”.

En otros pasajes, el artista confesó un episodio que vivió con uno de sus hijos y que le hizo replantearse todo lo que pensaba hasta ese momento: “En realidad no era un gran padre, era más bien un hijo extra para mi esposa, o un delincuente en todo caso. Un día peleé con Jack, mi hijo, y le pregunté ‘¿qué quieres de tu vida?’ y me contestó ‘un padre’. Eso me pego entre los ojos como una maldita piedra. En ese mismo momento le dije ‘Jack, lo siento muchísimo’”.

“Mi ego manejaba mi vida, pensaba que tenía derecho a ser quien me diera la gana. Ese no fue el caso, porque cuando traes a alguien al mundo se convierte en una responsabilidad. Sharon es de esas madres que aunque haya viajado por todo el mundo, de todos modos regresaría a Inglaterra para llevar a los niños al zoológico o al cine. Mientras ella hacía eso yo estaba en el piso de algún bar. Pero el estar sobrio les da la esperanza de que regrese para quedarme. Ahora mi relación con mis hijos es fabulosa”.