Existe un misterioso giroscopio (que tiene Sam) que abre los títulos de los créditos de las siete temporadas emitidas de Game of Throne. Se trata de un enorme disco que conserva su orientación en el espacio al rotar con un eje invariable, esto explica el eterno invierno del Norte del Poniente. 

La teoría es que el eje sobre el que gira el planeta de la serie de ficción haría que su inclinación siempre fuera opuesta al sol.

Dan Lunt, paleoclimatólogo de la Universidad de Bristol , bajo el seudónimo de Samwell Tarly, publicó un artículo en el que explica el fenómeno y simula las temperaturas que se dan en las regiones del mundo de Game of Thrones.

“Mi trabajo diario implica el uso de modelos para comprender el clima de la Tierra en el pasado, hace 10 millones de años”, explica el científico. “Estos períodos eran distintos a los de nuestra Tierra actual. Los continentes y las cordilleras tenían posiciones muy diferentes a las que tienen hoy en día por la tectónica de placas”, agrega.

En la tierra las estaciones se dan según el eje sobre el que gira nuestro planeta, mientras que en el norte hace frío cuando la inclinación mantiene este hemisferio alejado del Sol, el sur hace calor. Esto no ocurre en GOT, según las observaciones de Sam, es un extraño vuelco en la inclinación del eje de este mundo lo que sostiene de forma permanente al hemisferio de los siete reinos con una inclinación opuesta al Sol.

Así se explicarían las gélidas condiciones del castillo de Invernalia , con temperaturas bajo los -20ºC, similares a las de Laponia (entre Suecia y Finlandia), al otro lado del Muro. En cambio, en el castillo de los Lannister, Roca Casterly, se calcula que el clima es más cálido y parecido al de Houston, en Texas (EEUU).