Un portazo de aquellos recibió el ex líder de Los Tetas, Camilo Castaldi -más conocido como Tea Time-, todo esto luego de que intentara dar vuelta la tortilla en el caso de violencia intrafamiliar que pesa en su contra.

Según consigna Culto de La Tercera, los abogados del músico formalizado por lesiones menos graves a su ex pareja, Valentina Henríquez, interpusieron una querella criminal contra dicha mujer, su madre y el conserje de su edificio, todo esto acusándoles de violación de morada y obstrucción a la justicia.

Entre los elementos presentados para sostener su acusación aparecen supuestos diálogos entre la pareja, en los que se quiere apuntar a que Henríquez se golpearía a sí misma. “Siempre voy a ser violenta cuando me faltís el respeto y llegar en la noche es una falta de respeto”, afirmaría ella en estas supuestas pruebas.

En otro presunto diálogo, Valentina le diría a Tea Time que “cuando tú estabai conmigo yo le pregunté (al conserje), en la fecha en que estaba contigo, ¿ha venido una hueona? Sí, me dijo, en las mañanas una vez vino. No, como dos veces unas hueonas negras vinieron para acá”.

“Yo no discrimino mi amor”, le contestaría él, a lo que ella comentaría: “No, po, si claramente te gustan las prostitutas negras”.

En otros pasajes, la querella sostiene que el pasado 2 de junio de 2017 su ex pareja habría ingresado al departamento del músico usando una tarjeta, constituyendo el presunto delito de violación de morada.

Pues bien, el 7 de abril el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago decidió rechazar todos los argumentos de Castaldi, indicando que “siendo así las cosas, no existe ningún antecedente objetivo en los hechos imputados que permitan sustentar de forma mínima o plausible la existencia del tipo penal de obstrucción a la investigación y violación de morada, desde el momento en que todos los antecedentes fundantes de ambos delitos están directamente relacionados con una investigación en curso, siendo únicamente valoraciones o interpretaciones subjetivas respecto del contexto del delito”.

La determinación añade que “el querellante estaría tratando de judicializar la actuación de los testigos y de las víctimas, quienes no habrían hecho otra cosa que ‘ejercer sus derechos’”.

Pese a que los abogados de Tea Time presentaron un recurso de reposición al respecto, la Corte de Apelaciones le dio un portazo y lo declaró inadmisible.