Un tenso cara a cara se vivió en el matinal Bienvenidos de Canal 13 entre la panelista Raquel Argandoña y el abogado Jaime Bassa, cuestionado por los honorables parlamentarios de la Comisión de Defensa por no estar con corbata ni chaqueta.

Pese a los comentarios de apoyo, Argandoña se puso en contra y exigió un mínimo de respeto en este tipo de actos. “Estoy totalmente en desacuerdo con lo que ha dicho Polo (Ramírez). Yo creo que uno tiene que tener un mínimo de respeto. A él no se le está exigiendo la corbata, sino que por lo menos con chaqueta. Y el abogado dice ‘es que hace calor’. Señor abogado, aunque usted vaya de invitado, si hace tanto calor en el verano, ¿le tenemos que permitir que vaya de short y hawaiana? Uno tiene que tener un mínimo de respeto. No necesariamente usted tiene que tirar todo su currículum. Y me imagino que si lo invitaron a esa comisión es porque usted sabe del tema que se va a tratar y es muy inteligente. Pero un mínimo de respeto. Una chaqueta le habría venido perfecto”, dijo.

Agregó que “las personas que están en ese directorio, en esa sala de reunión, no los veo jugando al naipe. Yo creo que también estaban muy atentos escuchándolo a usted y estaban, no me voy a referir de corbata, me refiero solamente a la chaqueta”.

A renglón seguido, lanzó: “¿Qué le costaba a usted, si fue de chaqueta, mantener su chaqueta y mantener, no sé, una postura, como verse bien? Está bien que se sienta más cómodo con camisa, pero si sus pares, la gente que estaba a su alrededor, estaba de chaqueta, estaban formalmente vestidos esperándolo a usted, ¿qué le costaba ponerse la chaqueta?”.

La respuesta de Bassa no tardó en llegar. Le dijo en su cara que “yo creo de todas las dimensiones de las que estamos hablando, esa es probablemente la más superficial, porque dice relación con gustos personales que no tenemos por qué compartir. Lo que se está diciendo un poco antes toca lo interesante, que podríamos comparar con lo que usted señala, en el sentido que si los parlamentarios si pueden ser o no pueden ser entendidos, de alguna manera, como iguales al resto de la ciudadanía. Hay buenas razones para decir que sí y también hay buenas razones para decir que no”.

En este punto, el académico criticó a los “honorables” por la poca representación que tendrían con la ciudadanía y recalcó que “este tipo de espacios manifiesta es la radical distancia que hay entre las instituciones públicas, de representación popular, y el pueblo que no se siente representado en estas instancias”.

“El respeto a una institución republicana no se juega en la corbata, no se juega en la chaqueta. Se juega primero en la probidad de los parlamentarios. Se juega primero en la densidad de la representación democrática. Se juega en la riqueza de la participación ciudadana. Y esos temas bien podríamos estar discutiéndolos a propósito a un desaguisado que es la cuestión de la chaqueta”. advirtió.

Ante tal argumentación, Argandoña contestó que “abogado, como usted bien dice, cuando trabaja se siente más cómodo de camisa. Mi pregunta es la siguiente. Cuando usted va a una audiencia, ¿se presenta de camisa frente a una magistrada? Es solamente una duda que tengo”.

La respuesta que recibió fue la siguiente: “mira, yo no soy abogado. O sea, soy profesionalmente abogado, jurado ante la Corte Suprema, pero yo soy profesor universitario. Yo no litigo en tribunales”.