De mala manera termina este 2018 el académico de la Universidad Católica, Gonzalo Rojas, Sánchez, luego que este viernes se dio a conocer que fue notificado de los cargos que formuló la Secretaría General de la PUC en su contra, por haber infringido el derecho a la libertad de expresión y discriminación arbitraria de un estudiante de periodismo que lo denunció a través de la Federación de Estudiantes de la UC.

Recordemos que el conservador columnista de El Mercurio fue acusado ante las autoridades académicas por un alumno de periodismo que denunció malas prácticas docentes del abogado, acusación que fue tramitada por la FEUC.

Historias de discriminación, castas y depuración: El caso de Gonzalo Rojas y la Facultad Club

El académico de la Escuela de Derecho fue denunciado por abusar de su poder para doblegar a una alumna que lo criticó por hacer comentarios discriminatorios y clasistas, en una página de Facebook cerrada y de acceso restringido a alumnos.

A través de un fanpage de Facebook, el académico sostuvo que “En la tarde del jueves 27 de diciembre de 2018 la Secretaría General de la PUC, a cargo de Marisol Peña Torres, después de 117 días de haberme procesado, ha procedido a formularme los siguientes cargos”.

Los cargos que enuncia Rojas son en primera instancia “haber infringido el derecho a la libertad de expresión del alumno de periodismo que me agredió verbalmente”.

En segundo lugar sostiene que está acusado de “haberlo discriminado arbitrariamente por suspender la evaluación de sus trabajos desde el momento que sufrí la agresión verbal y hasta que ofreció las disculpas por su comportamiento”.

En este sentido el académico asegura que “Ambos cargos son falsos, carecen de todo fundamento y acceden en prácticamente todo a lo pedido por la FEUC. No conozco aún si se han formulado cargos o no a los siete alumnos a los que denuncié por el cúmulo de mentiras que contiene su denuncia en mi contra y por la campaña comunicacional que montaron para deshonrarme”.

Más adelante el abogado añade que “Por ahora sólo quiero dejar constancia de este nuevo paso de la persecución en mi contra, originada en una denuncia política de la FEUC, conducida por la Secretaria General y amparada por las autoridades de la Universidad, que se han rendido a la ideología de género y a la izquierda gramsciana”.

Al mismo tiempo advirtió que “Desde el martes 2 de enero iniciaré mi defensa formal y desarrollaré las acciones políticas y comunicacionales que estime convenientes, con la asesoría de mis abogados”.

El caso

Historias de discriminación, castas y depuración: El caso de Gonzalo Rojas y la Facultad Club

El académico de la Escuela de Derecho fue denunciado por abusar de su poder para doblegar a una alumna que lo criticó por hacer comentarios discriminatorios y clasistas, en una página de Facebook cerrada y de acceso restringido a alumnos.

El caso denunciado aparece en el en el reportaje de The Clinic publicado por Alejandra Matus titulado “Historias de discriminación, castas y depuración: El caso de Gonzalo Rojas y la Facultad Club”.

Ahí se señala que Gonzalo Rojas dicta un ramo de formación general al cual ingresó el denunciante. En el relato que hizo y con el que la FEUC pasada denunció al profesor a la Secretaría General, señala que después de la toma feminista el académico hizo insinuaciones sexistas a las alumnas y que luego bromeaba diciendo: “Ay perdón, es que ya no se les puede decir nada. Qué vuelvan los piropos. Soy abiertamente machista y lo que hicieron estas alumnas el fin de semana fue una atrocidad”.

El estudiante señaló que estos comentarios alteraron su estado de ánimo y que cuando se abrió la oportunidad de hacer comentarios a su clase, sintió la necesidad de intervenir.

En el relato al que este medio tuvo acceso, el estudiante dice textualmente: “Yo levanté la mano y le dije que me parecía desubicado que se refiera al movimiento feminista de esa manera, porque son mis mismas compañeras las que están peleando por sus derechos y es una falta de respeto que se refiera así a las mujeres, enfrente de sus alumnas”. Rojas le respondió que si tenía quejas, las hiciera llegar al defensor de los alumnos de la universidad (Ombuds).

El estudiante abandonó esa clase, pero continuó en el ramo, entregando sus trabajos regularmente. Dos días antes del examen final, Rojas le informó que no estaba corrigiendo sus pruebas y que había pasado los antecedentes a disposición del Ombuds, cuyo papel es mediar por la buena convivencia al interior de la Universidad. El denunciado fue citado a dar explicaciones frente al consejero, el profesor José Ignacio González, que ya tenía correos y pantallazos de la denuncia de Rojas.

“Yo le expliqué que el profesor abrió el espacio para que diéramos nuestra opinión y yo la di sin faltarle nunca el respeto”, contó. González le dijo que tenía razón, pero que para solucionar el problema tenía que pedirle disculpas públicas en un email a todos los alumnos del ramo, pues solo entonces corregiría sus trabajos. Como estaba en período de exámenes y no quería problemas, el joven hizo lo que se le pidió, pero según la denuncia de la FEUC, lo hizo porque se sintió obligado. (Ver nota completa)