Tras 17 años en el extranjero, durante la jornada de este lunes se confirmó la llegada a Chile del exarzobispo de La Serena, Francisco José Cox, para enfrentar las acusaciones de abuso sexual en su contra.

Cox fue removido de la arquidiócesis de dicha región en 1997, en medio de denuncias que describían “conductas impropias” de su parte, según declararía la Iglesia al momento de comunicar su decisión.

Posteriormente, fue destinado a una casa de la Congregación de los Padres de Schoenstatt en Vallendar (Alemania), con el objetivo de llevar una una “vida de silencio, oración y penitencia”. Allí residió hasta 2018, cuando nuevas denuncias surgieron en su contra, lo que llevó al Papa Francisco a quitarle su estado clerical en octubre del mismo año.

Hasta el momento no hay certeza del lugar en que permanecerá en Chile. Sin embargo, su congregación afirmó que el exarzobispo no ocupará ninguna de sus residencia, por lo que, según trascendidos, será destinado a algún hogar de ancianos.