A casi diez años de la muerte de Michael Jackson, una ex empleada del rey del pop acusó abusos de parte del cantante hacia niños en su rancho “Neverland” (“Nunca Jamás”). “Era un pedófilo, sin lugar a dudas”, dijo Adrian McManus en el programa australiano 60 Minutes.

Además, se refirió al trato que tenía con Jordan Chandler, el niño de 13 años que acusó por primera vez a Jackson de conductas sexuales inapropiadas: “Vi lo que vi. Michael estaba besándolo. Las manos de Michael estaban muy cerca de la entrepierna de Jordy. Fue terrible verlo”.

Tras la demanda de la familia de Chandler en 1993, el rancho de Neverland fue registrado en el proceso de la investigación y hubo una orden judicial que permitió a la policía obtener fotografías del cuerpo desnudo del cantante. El niño habría asegurado poder describir marcas en sus genitales. NBC informa que su versión coincidía con las fotos.

Finalmente, la demanda fue desestimada tras un millonario acuerdo: su familia recibió 20 millones de dólares, y nunca se admitió culpabilidad por parte de Jackson.

Adrian McManus dijo que las acusaciones de la época eran ciertas y que Jordan no era el único afectado: “Estaba sentado en su regazo. Vi un montón de caricias. Tal vez él se frotó las manos en el cabello de los niños y los besó”.

Neverland era un rancho con juegos mecánicos, en un estilo de parque de diversiones con una ambientación de Peter Pan, donde Michael Jackson invitaba a jugar a niños y niñas.

Según relató McManus, tenía un trato particular con los niños: “Cuando llegaban, dejaba su chaqueta y el resto de su ropa en la pieza. Empezaba a pensar que tomaban baños juntos, que dormían en su cama”.

“Cuando entraba a la pieza al día siguiente, la ropa interior de los niños estaba en el suelo con la de Michael. Empecé a sospechar”, agregó. También aseguró que había mucha vaselina por todos lados del rancho y que cuando ella recogía sus prendas de la pieza, se bañaban juntos en su jacuzzi.

Ante las acusaciones de McManus, el abogado de Jackson, Tom Mesereau, dijo al mismo programa que Michael “tenía afinidad con los niños, nunca tuvo una infancia, quería ser bueno con los niños porque tenía los recursos económicos”, pero niega rotundamente que tuviera un comportamiento pederasta.

“Estas no son más que una forma oportunista de ganar dinero rápido”, dijo Mesereau, y acusó que se estaban aprovechando del movimiento #MeToo, el cual, según él, “estaría yendo demasiado lejos”.