Este 2019, el súper lunes fue distinto al de los años anteriores. Esta mañana, el acaudalado tránsito de la ciudad, que esta fecha aumenta por la masiva vuelta al colegio, inicio de clases universitarias y regreso al trabajo, fue intervenido por una serie de acciones ciudadanas sorpresa enmarcadas en la huelga feminista del 8 de marzo. Así, se dio inicio al Súper Lunes Feminista, que marca el comienzo de una semana cargada de actividades que culminará con la huelga y marchas nacionales el 8M.

Casi 200 mujeres participantes de las Brigadas de Arte y Propaganda de la Coordinadora Feminista 8M se levantaron a las 5 de la mañana para dirigirse a 46 estaciones del Metro de Santiago, el transporte público más masivo de la ciudad, y pegaron enormes adhesivos sobre el nombre de cada una de esas estaciones en base a un nuevo plano del metro. ¿La razón? Homenajear mujeres y activistas de la disidencia sexual de la historia de Chile que marcan la genealogía de las luchas actuales.

“Este Súper lunes feminista tiñó de morado un hito clásico de la vida de Santiago para mostrar la cuenta regresiva de la huelga. Mostramos nombres de mujeres que forman parte de la memoria histórica feminista y por lo mismo de nuestra vida actual, pero que no son parte de la ciudad que habitamos. Queremos mostrar que las mujeres tenemos derecho a la ciudad, somos parte de la vida pública y reivindicamos una memoria histórica feminista”, dice Alondra Carrillo, una de las voceras de la Coordinadora Feminista 8 de marzo.

Esta mañana el Metro  toma nombres, como el la abogada feminista Elena Caffarena, la luchadora mapuche contra el extractivismo Macarena Valdés, arquitecta feminista Margarita Pisano, la feminista obrera Teresa Flores, la socióloga feminista Julieta Kirkwood, la militante Gladys Marín, la compositora Violeta Parra, la transformista y activista Hija de Perra, la joven lesbiana víctima de femicidio Nicole Saavedra y la fundadora de la Agrupación de Detenidos Desaparecidos Ana González, entre muchas más mujeres que hoy se suman a la memoria de las rebeldías feministas.

Todas ellas forman parte de una historia común y hoy, a días de la Huelga 8M, son presentadas como parte de un movimiento que tomó fuerza el año pasado y que irrumpe esta semana exigiendo cambios estructurales para acabar con la precarización de la vida.

“El derecho a la ciudad debe ser para todos y para todas. Para las mujeres, la tercera edad, los niños. Queremos reivindicar el derecho de las personas que han sido excluidas de acceder y moverse libremente por la ciudad. Queremos que cada pueblo y cada territorio recupere el espacio público y vea cómo lo ocupa de la manera que le parezca más pertinente, no que eso se imponga como ahora desde el mercado y los gobiernos neoliberales y patriarcales”, dice Daniela Sáez, Vocera CF8M de Luchas Territoriales y por la Vivienda.

Con esta acción, se da inicio a la semana feminista que estará marcada por actividades culturales para posicionar los 10 ejes de las demandas que acordamos cientos de mujeres durante encuentros todo el 2018, que culminaron con el gran Encuentro plurinacional de mujeres que luchan en diciembre pasado: violencia machista; derecho a la ciudad y la vivienda digna; memoria feminista y derechos humanos; trabajo y seguridad social; aborto y derechos sexuales y reproductivos; racismo y migración; arte, cultura y comunicaciones; defensa del territorio, soberanía alimentaria, vida y territorio indígena; disidencias sexuales y, por último, educación no sexista.

Con esta iniciativa se pretende hacer visible en la ciudad los nombres e historias que el patriarcado escondió.

A continuación la galería de imágenes: