“Qué bien duermen los que muerden (…) Dime por qué causa gracia ver cómo la gente se cae de cara. Dime por qué nos controla el anonimato tras una pantalla”.

Así frasea la nueva canción de Camila Gallardo, “La entrevista”, que fue lanzada en la medianoche del jueves 28 de febrero, horas antes de que la presentara en vivo en el Festival de Viña.

Cami fue la única cantante chilena en presentarse en el escenario de la Quinta Vergara y, al igual que los otros músicos del jurado, estuvo encargada de cerrar la noche con un show que desarrolló pasadas las dos de la madrugada del 1 de marzo.

La presentación fue comentada por la falta de gente en la galería, tras el retiro del público de los Backstreet Boys. Sin embargo, en las primeras filas había fanáticas de la viñamarina, ataviadas con flores y cintillos de colores que llevaban el nombre de la artista.

“Voy a ser siempre agradecida de la gente. Todo lo que hago es por ellos. Si no, imagínate lo fácil que sería hacer música comercial para mí”, comenta Cami en entrevista con The Clinic.

En otras entrevistas te habías referido a que hay música que no es que sea mala, sino que es dañina. ¿A qué te refieres específicamente? ¿Qué tipo de canciones son ésas?

– Que tienen letras dañinas. Mientras nosotras estamos tratando de tener una lucha, de repente escuchas canciones con las que piensas “¿en qué minuto al escribir eso pensaste que estaba bien?”.

¿Te refieres al reggaeton?

– Quizá se vea más en el reggaeton hoy en día, pero hay muchas letras de distintos géneros con las que dices “¿perdón, escuché bien?”. En el reggaeton se da más por el tipo de beat, por el hecho de que sea muy sensual y de repente se les pasa la mano. En el fondo, es responsabilidad de todos. La música y el lenguaje genera realidad. Y si estamos tratando de parar ciertas cosas que están pasando, ¿partamos también por la música?

LOS QUE MUERDEN

La presentación musical de Viña no fue el único tema por el que fue comentada la aparición de Camila en la semana festivalera. La ropa que usó para la gala y para la conferencia de prensa también fue juzgada por los usuarios de redes sociales, así como por la policía de la moda de los matinales nacionales. “Su ropa no es para una gala”, “por qué se puso esos trapos”, decían algunos tuiteros de la tenida plateada que lució en la alfombra roja.

Cami dice molestarle el interés de la gente por cosas aparentemente superficiales. “En una entrevista me dijeron ‘Ahora la última pregunta, la más importante, la que todos quieren saber…¿Cómo cuidas tu pelo?’. Qué bacán que te guste mi pelo, a mí también me gusta, si no, no lo tendría como lo tengo. Gracias por el cumplido, pero no creo que sea lo más importante. No es lo más lindo que tengo. Hay cosas más bonitas de las que puedo hablar”, se queja la cantante.

Y con razón: la autora de “No es real”, “Ven” y “Querida rosa”, el año pasado llenó el Movistar Arena, donde se volverá a presentar el 7 de abril, y luego dará inicio a giras por España, México y Argentina. Además, su álbum Rosa lleva 18 Discos de Platino y está preparando el segundo.

Para Camila Gallardo, las críticas constantes a su imagen son parte del machismo en la industria musical, lo que la hace recordar el show de la Teletón del 2017: “Me venía bajando de un avión, porque estuve en la alfombra roja de los Billboard Women in Music, y me fui directo al Estadio Nacional. Yo encontré que me veía bien, pero se me tildó mal por usar un chaleco, que era muy bonito por lo demás, y a los hombres no se les miró”.

– Los reggaetoneros estaban en buzo, en short, en zapatillas – continúa – Si no les gusta mi atuendo en mi concierto, cuéntenme por qué no les gusta, pero estamos hablando de una obra de beneficencia, donde no puedo ser tan hipócrita de subirme al escenario con un vestido de cinco palos cuando hay niños que necesitan esa plata. No se puede, se ve mal, es feo. El trato sería distinto en una serie de cosas si las hiciera un hombre.

¿De qué otra manera se expresa el machismo en la industria de la música?

– Uff, te puedo dar como 15 ejemplos. El hecho de que una mujer no pueda exigir y “ser jefa”. Yo soy muy jefa y mi equipo me responde bien porque soy responsable con ese liderazgo. Nos llevamos muy bien, tenemos una dinámica de grupo, donde hay un líder, no hay un mandón que le baja la pataleta y quiere cosas por quererlas. Pero muchas veces otras mujeres por exigir lo que quieren, las tratan de histéricas, de mandonas, etc. Cuando nosotras nos apoderamos de nuestros ovarios, somos mandonas. Pero cuando ellos se apoderan de sus huevos, son hombres.

Eso suele pasar es en todos los ámbitos de la vida.

– Sí, pero aquí eres “la diva”, te tildan de otras cosas cuando en verdad sólo sé lo que quiero. Sé perfectamente adonde quiero llegar y para llegar allá necesito pasar por esto.

EL ANONIMATO TRAS UNA PANTALLA

Uno punto cuatro millones. 1.4 millones de seguidores -y contando- tiene @cami en Instagram. La plataforma administrada por ella misma muestra algunos momentos de su vida a través de efímeras  “historias” y del feed, que se nutre principalmente de las fechas de sus conciertos y de fotos personales.

“Maravillosa!!”, “hermosa! me encanta verte feliz”, “la más linda de la gala” , “soñada” son comentarios que se repiten en sus posts. Pero de parte del público se generan extremos que no le resultan cómodos: “Me siento presionada con el ‘te amo’ constante, ‘eres la mejor’… No me gusta tanto. Esa dualidad de que todo puede estar muy bien o muy mal hace que sea difícil concentrarse”, dice.

Me imagino que has desarrollado una coraza contra los comentarios en que te cuestionan cómo te ves, contra los rumores sobre tu cuerpo…

– ¿Como que me operé las pechugas? Son mías.

Incluso escuché que tu pelo era falso.

– Jajaja ¿ves las extensiones? ¿Cachai lo fácil que es inventar eso? Mira, también tengo todas mis costillas, no me falta ninguna. Siempre nos han enseñado a competir y ser envidiosas entre las mujeres. También, a que el hombre es el que decide con quién está. Yo no me he sacado las costillas, las pechugas son mías, el pelo es mío.

Sólo eres disciplinada.

– Como bien porque no puedo comer lactosa y soy vegetariana. Como mucho, todo el día estoy comiendo fruta. En Chile juzgamos muchísimo, destruimos más de lo que aportamos. Las redes sociales son para vernos cool. El tuit más cruel es el más cool y no lo digo sólo respecto de mí.

CÓMO LA GENTE SE CAE DE CARA

Días antes del festival de la canción, Cami se vio enfrentada a un momento incómodo y desagradable con el alcalde de Puerto Varas, Ramón Bahamonde, en uno de sus conciertos del Rosa Tour 2019. Al entregarle un reconocimiento, él intentó darle un beso en el escenario y ella lo esquivó frente a todos.

Al día siguiente, tras la difusión de lo ocurrido, la cantante publicó en sus redes sociales: “No son tiempos fáciles para nosotras las mujeres. Hemos avanzado y no debemos detenernos. Debemos mantenernos de pie y con la voz bien alta. Nunca más sentir vergüenza o culpa por exigir ser tratadas con respeto. La violencia la vivimos todas y en todos los lugares. (…) Por Carolina (Torres), por ti, por mí y por todas nosotras. Basta!”.

“Basta de guardarnos las cosas. Basta de bajarle el perfil a todo lo que pasa. Teniendo el apañe de mi equipo, igual me cuestioné si lo que hice estuvo bien. Un simple acto de echarme para atrás me lo cuestioné. Caí en cama y me costó muchísimo recuperarme, pero tuve que pararme frente al espejo y decir ‘tú eres responsable de la vida de muchas niñas, que te están mirando, que te observan, no te puedes caer’, desarrolla.

Al día siguiente del concierto en Puerto Varas, Camila Gallardo le insistió a la prensa que no quería darle tribuna al alcalde, que quería hablarle a las niñas, cosa que repite en esta entrevista: “Si yo puedo dar un mensaje a partir de esto es: amiga, eres libre de tomar tus decisiones a partir de lo que te hace sentir cómoda o no”.

¿Te sientes feminista?

– Totalmente.

En el festival, Mariana Di Girolamo estaba con una cinta morada en la ropa, apoyando la huelga del 8M. ¿La habrías ocupado?

– Obvio que sí. En la frente, pegada, con glitter si fuera necesario.

¿Tienes pensado movilizarte para el 8 de marzo?

– Voy a ver cómo lo haremos porque tenemos concierto ese día en Padre Hurtado. No puedo parar, pero estoy viendo cómo lo hago para aportar de alguna manera.