Foto: Alejandro Olivares

Carlos Ruiz a la Constituyente: socialistas disidentes respaldan candidatura del ideólogo del Frente Amplio

Ex militantes y otros críticos a la conducción del senador Álvaro Elizalde, respaldan candidatura a la convención constitucional del director de la Fundación Nodo XXI en el Distrito 10. Tres de estos apoyos en el pasado presidieron el PS: Germán Correa, Gonzalo Martner y Jorge Arrate.

Fue a inicios de noviembre del año pasado donde un conjunto de actores políticos, intelectuales y académicos -Jorge Arrate, Faride Zerán, Diamela Elitit, la diputada Camila Rojas, entre otros- firmaron una misiva titulada “Carta abierta a Carlos Ruiz: te instamos a que aceptes una candidatura en las listas de izquierda”, publicada en el diario digital La Voz De Los Que Sobran, donde exhortaron al director de la Fundación Nodo XXI a asumir una candidatura en la Convención Constitucional basada en tres principios: concebir un proyecto “de largo plazo, democrático y socialmente justo”, representar al pueblo “y no a las elites” que se expresaron en el Estallido Social del 18º, y construir mayorías “sin transar los principios básicos que deben gobernar la acción de la izquierda”. 

Finalmente, quien fuera apuntado como uno de los autores intelectuales del surgimiento del Frente Amplio, se aventuró con una candidatura al órgano constituyente como independiente en cupo del partido Comunes en el siempre disputado Distrito 10 -Santiago, Providencia, Ñuñoa, Macul, San Joaquín, La Granja-, allí donde los partidos han puesto sus expectativas con las mejores cartas para una zona siempre comunicacionalmente tan vistosa. 

Con todo, a lo largo de estas semanas, Ruiz ha ido congregando apoyos que trascienden a su domicilio político, esta vez, por parte de una serie de socialistas -ex militantes del PS y otros disidentes a la conducción del senador Álvaro Elizalde-, en su mayoría  pertenecientes a la llamada “Plataforma Socialista”, espacio de reflexión y articulación del socialismo desencantado de la línea oficial del partido. 

“Ruíz es uno de los liderazgos más completos que he conocido en mi vida política”, dice a The Clinic Jorge Arrate, uno de los prohombres del PS, quien renunciara a la colectividad el 2009 para asumir una candidatura presidencial del pacto “Junto Podemos” junto al Partido Comunista. “Es nieto e hijo de padres socialistas, joven revolucionario, sólida formación política. Cuando regresó a Chile se vinculó a los movimientos sociales de base, fundó la SURDA, toda una escuela de aprendizaje sobre la lucha política, participó en la famosa toma de Peñalolén. Estudioso de la sociedad chilena que nunca se ha desvinculado de la realidad encerrándose en los claustros universitarios”, agrega sobre los principales hitos de la carrera política del director del Departamento de Sociología de la Universidad de Chile. 

A lo largo de estas semanas, Ruiz ha ido congregando apoyos que trascienden a su domicilio político, esta vez, por parte de una serie de socialistas -ex militantes del PS y otros disidentes a la conducción del senador Álvaro Elizalde-, en su mayoría pertenecientes a la llamada “Plataforma Socialista”, espacio de reflexión y articulación del socialismo desencantado de la línea oficial del partido.  

“El socialismo chileno es una perspectiva política y cultural para pensar Chile y América Latina. Es más que un Partido con fichas y afiliados. Gran cantidad de socialistas no pertenecen hoy día a un partido y siguen siendo socialistas. Muchos chilenos son socialistas sin carnet porque tienen un pensamiento radicalmente transformador y su participación política apunta en esa dirección”, añade Arrate sobre el elenco de figuras que adscriben al socialismo, tales como los ex timoneles Germán Correa y Gonzalo Martner, el exministro Roberto Pizarro, la investigadora del Instituto Igualdad María Inés Ruz y el cineasta Sergio Trabucco, entre otros.

La diáspora socialista

Algunas de las figuras socialistas que apoyan a Ruiz provienen del éxodo de militantes socialistas que en los últimos años han ido abandonando la militancia en el PS, proceso que se acentuó tras la última elección interna del partido en mayo del 2019 en la que compitieron el senador Elizalde y la diputada Maya Fernández. Comicios que tuvieron como punto de tensión diversos cuestionamientos por la transparencia del proceso y el resurgimiento de las acusaciones contra el alcalde de San Ramón, Miguel Ángel Aguilera -ex militante PS- por sus vínculos con funcionarios asociados al narcotráfico y redes clientelares al interior del partido. 

De todo ese proceso se configuró la disidencia a la conducción partidaria de Elizalde, muchos de ellos congregados en Plataforma Socialista. Otros optaron derechamente por renunciar al partido, como fue el caso del diputado Marcelo Díaz y el académico Fernando Atria. Ambos formaron sus respectivas orgánicas -Díaz fundó Unir, Atria Fuerza Común-, las que pasaron a integrar el Frente Amplio. 

Con todo, los apoyos de estos socialistas disidentes fueron direccionados a Carlos Ruiz, cuando lo natural era que respaldaran las apuestas constituyentes de los movimientos liderados por sus ex compañeros de militancia. 

“Ruíz es uno de los liderazgos más completos que he conocido en mi vida política”, dice a The Clinic Jorge Arrate, uno de los prohombres del PS, quien renunciara a la colectividad el 2009 para asumir una candidatura presidencial del pacto “Junto Podemos” junto al Partido Comunista. “Es nieto e hijo de padres socialistas, joven revolucionario, sólida formación política. Cuando regresó a Chile se vinculó a los movimientos sociales de base, fundó la SURDA, toda una escuela de aprendizaje sobre la lucha política, participó en la famosa toma de Peñalolén”.

Pese a los múltiples caminos que se abrieron con la diáspora socialista, Arrate mantiene su visión crítica de un partido en el que militó por 46 años y que presidió durante la reunificación del socialismo tras el retorno a la democracia. 

“Siempre he evitado referirme en términos negativos al que fue mi partido hasta 2009, durante cuarenta y seis años. Pero sería demasiada prudencia no decir que el Partido Socialista actual enfrenta un período oscuro de su historia y que no pareciera posible recuperar su potencial desde un interior partidario demasiado marcado por hábitos y tendencias negativos (…) el problema de la izquierda no es de figuras, que las hay, es de liderazgos que postulen un proyecto y que sean capaces de sacarlo adelante en una perspectiva de plazo largo”, reflexiona Arrate. 

Otras figuras que vinculados al mundo socialista que apoyan a Carlos Ruiz: Aldo Anfossi, Eduardo Trabucco, José Luis Martínez, José Miguel Ahumada, María Isabel Encina, Nancy Muñoz, Rossana Carrasco, Samuel Escares, Teresa Hernández Gidansky, Tomás Fábrega y Willy Kracht.

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