De la TV a YouTube: La historia de La Junta y su apuesta por llevar el pulso de la calle

De la TV a YouTube: La historia de La Junta y su apuesta por llevar el pulso de la calle

A pocos días del estallido social, hastiados por las coberturas en la señal abierta, cinco amigos que habían hecho una carrera en matinales de televisión y agencias de publicidad decidieron crear un canal de entrevistas en Youtube. El espacio -con Julio César Rodríguez en la conducción- habla sin tapujos de consumo de drogas, de marginalidad y de jóvenes artistas que alcanzaron sus sueños desde abajo, cantando en sus poblaciones. El programa suma millones de reproducciones y, pese al éxito, lucha por conseguir un esquivo financiamiento que le permita sobrevivir.

Son las seis de la tarde del último domingo de febrero del 2021. En la casa de Julio César Rodríguez, cuatro de los cinco creadores de La Junta -un exitoso programa de entrevistas a artistas urbanos que se emite por Youtube- supervisan cada detalle del verdadero set de televisión que se armará en el patio de la casa del animador de Chilevisión

Sobre el jacuzzi, que está tapado con una cubierta gris, hay una pila de cables. En las esquinas del quincho están posicionadas luces de colores, equipos de sonido y figuras del programa. En la mesa principal del patio, parte del equipo repasa la estructura del capítulo que se grabará horas más tarde y que está escrito a mano con lápiz scripto en una croquera de cartón y hojas blancas.

El episodio que se filmará en la noche, tiene como invitado al joven freestyler El Menor, quien se hizo conocido en las batallas de gallos más importantes de habla hispana. Pero que antes de la fama perdió a su madre; pasó gran parte de su infancia en residencias del Sename; no conoció a su padre; y se tuvo que ir por un tiempo a la casa de una tía en el sur. Incluso estuvo privado de libertad a los 14 años por un robo con intimidación. 

Mientras los integrantes de La Junta preparan el set, no hay rastro del dueño de casa. Según comenta el equipo, Julio César está durmiendo siesta en su habitación. Viene llegando desde Lebu, donde participó de una cobertura especial por el caso de Tomás Bravo y que apenas le permitió dormir un par de horas. 

Pese a que conoce a la mayoría de los integrantes de La Junta sólo hace poco más de un año, Julio César les confía su hogar. Este equipo, sin más capital que una buena idea, logró convencer al animador del momento a sumarse a un proyecto que hoy, a más de un año de su estreno, ha logrado el éxito en métricas y ha entrevistado a artistas de trap que son furor entre los jóvenes, pero que aún no obtiene el financiamiento para sustentarse. 

Nace La Junta

Luego del estallido social, Matías Arias y Bastián Ríos -integrantes del equipo de dirección del matinal Buenos Días A Todos de TVN- comenzaron a decepcionarse por las coberturas que llevó adelante el programa y que, según ellos, no estaban tomando el rumbo que exigía la situación social del país. 

En medio de esa crisis vocacional y creativa, unieron fuerzas con Diego Sarmiento, quien también trabajaba en el matinal, y sumaron a una dupla creativa de publicistas: José Manuel González e Ignacio Ríos, quien es hermano de Bastián, y que en aquella época trabajaban exclusivamente con la cuenta del Banco Estado, desde la agencia TBWA\Frederick donde aún se desempeñan. 

“En ese momento todos estábamos súper agotados de nuestras pegas”, cuenta Ignacio Ríos. 

El equipo asegura, que las protestas sociales desde el 18 de octubre del 2019 los impulsó a crear el contenido de internet. “Pensamos que ése era el momento. Todos teníamos el bichito de hacer algo distinto. Nos juntamos y empezamos a cranear qué podíamos hacer. Empezamos a enhebrar el contenido acorde a lo que pasaba en la calle y en torno a la industria musical, a todos nos gusta el rap, el reggaeton y el trap. Seguíamos a Pablito Chill-e hace años y sabíamos que iba a estallar mediáticamente. Entonces decidimos que él sería nuestro primer invitado”, señala Bastián Ríos. 

La gerente de Comunicaciones y Asunto Públicos de Google Chile, Alejandra Bonati, asegura que las movilizaciones sociales ajustaron el tablero de lo que los chilenos consumen en Youtube. Por ejemplo los videos de la Galería Cima tienen más de 1,2 millones de visualizaciones, y es una de las producciones no musicales qué lideró las tendencias de visualizaciones en Chile el años pasado. “Esto demuestra cómo este tipo de contenido online se ha convertido en un formato de impacto al momento de mostrar diferentes posturas sociales”, señala.

Con la idea del programa ya definida, el equipo debía conseguir un animador acorde al perfil del espacio. Juntos crearon un personaje imaginario, con características bien definidas para la conducción, pero por más que lo pensaban no encontraban a una persona real que se pareciera a lo que proyectaban. 

La ampolleta se encendió cuando estaban en el switch del matinal de TVN. Así lo recuerda Bastián Ríos: “Ese día estábamos Matías, Diego y yo mirando las pantallas del switch y en una de ellas estaba puesto Chilevisión. Julio César nos estaba volando la raja a todos. Nos quedamos mirándolo y dijimos: éste es el hombre. Diego lo llamó, vinimos a presentarles la propuesta un domingo bien tarde en su casa. No nos conocía al resto, pero le encantó la propuesta al tiro”.

Con Julio César en el proyecto, el equipo sumó a DJ Atenea, quien musicaliza e interactúa con un rol protagónico cada uno de los episodios. Para el piloto, que se convirtió en el primer episodio, el equipo además consiguió camarógrafos, sonidistas e iluminadores que ya conocían por su paso en la televisión y que continuaron colaborando en cada capítulo. La entrevista a Pablo Chill-e se estrenó el 23 de enero del 2020 y se grabó, como todos los demás episodios que siguieron, en la casa del conductor. 

Julio César y Pablo Chill-e regando las plantitas

La producción fue un éxito inmediato. Antes de la primera semana del estreno ya sumaba más de un millón de reproducciones (hoy supera las dos millones), cifras que quisiera cualquier programa de TV y que si se compararan superarían los 20 puntos de rating. El programa también fue portada de algunos medios escritos: “Nunca había fumado en cámara, pero fluyó demasiado natural”, dijo Julio César Rodríguez a La Cuarta el día siguiente del estreno.

Sobre estas cifras, Alejandra Bonati de Google Chile señala: “ Sin duda que alcanzar más de 2 millones de visualizaciones en un solo video es un hito importante y es muestra de que el contenido específico es relevante para una gran audiencia. Sin embargo, este número por sí solo no indica una connotación en particular. Una de las características que hace único a YouTube es la interacción que hay entre las y los creadores de contenido y su audiencia”.

Según ellos, la buena acogida de La Junta no fue bien vista en TVN. Diego Sarmiento (hoy director del matinal Bienvenidos, de Canal 13) había dejado el matinal un par de semanas antes, pero Bastián y Matías seguían allí. 

“Nos llamaron del tercer piso de TVN. Justo ese día Matías tenía libre y me tocó ir solo. Nos hueviaron harto. No les parecía que estuviésemos trabajando en La Junta, nos llamaron la atención, pero dijimos que no íbamos a dejar de hacerlo, no estaba en nuestros contratos la exclusividad”, recuerda Bastián. 

La dupla se mantuvo en el matinal once meses luego de la grabación del primer capítulo de La Junta. En ese período -aseguran- vivieron momentos incómodos. Uno de ellos fue luego del estreno de la entrevista a Kidd Tetoon, un joven trapero con una ascendente carrera y que ha colaborado con Ozuna, uno de los mayores exponentes del reggaeton a nivel mundial, capítulo que también llegó a las portadas de los medios.

Julio César Rodríguez comiendo completos con Kidd Tetoon.

“En el matinal, al medio, está la mesa con los diarios. Recuerdo que para el estreno de Kidd Tetoon fuimos portada de La Cuarta, nosotros estábamos con la cabecita abajo y no se habló del tema. Nuestros amigos nos felicitaban en privado, pero había a algunos que no les parecía lo que estábamos haciendo”, reflexiona Matías.

“Allí nos decepcionamos más con la televisión, pensamos cómo tan poco avispados, que en vez de habernos retado, decirnos: ‘Qué bacán lo que están haciendo’ y ver si podíamos elaborar contenidos creativos para el canal. Nosotros siempre pedimos hacer contenidos y no nos escucharon. Eso nos decepcionó, el poco ojo”, agrega Bastián.

Ambos renunciaron a sus empleos poco antes del plebiscito de octubre pasado, en apoyo a otros colegas que fueron despedidos.

“Nos fuimos dando cuenta que se te mata el romanticismo en la tele. Te vas decepcionando. Crees que lo puedes tolerar, pero después se va acrecentando esa decepción. Es delicado el tema. En TVN no nos veía nadie después del estallido y es lógico por la cobertura que teníamos y desde allí nació La Junta, desde la crisis vocacional que tuvimos”, explica Matías.

La fórmula

Se acerca la hora de filmación de La Junta y Julio César baja en buzo y sandalias de su habitación en el segundo piso de su casa. Saluda al equipo y al staff técnico uno a uno. Con parte de ellos realiza una reunión de pauta en el living, mientras algunos comen pizzas de un restaurante que las regala a cambio de una mención en el espacio. 

Durante la reunión repasan la croquera con la estructura de la conversación. Aunque parezca que la entrevista y las situaciones de La Junta son improvisadas, la mayoría de las cosas que ocurren están previamente definidas y estudiadas. 

“Nuestro trabajo es pensar en 8 ó 9 highlights por episodio, momentos que sorprendan. Como cuando Julio se metió al jacuzzi a bailar con Kidd Tetoon, o cuando se fumó un pito con Pablo Chill-e. Todo estaba planificado y dispuesto en escaletas”, cuenta Bastián.

“En todos los capítulos hay rituales. Los artistas siempre firman un cuadro. Por ejemplo, cuando vino Portavoz, que es rapero, le pedimos que pintara una de las paredes de la casa con spray. Eso salió super bien y eso responde a un highlight”, agrega su hermano Ignacio y apunta al muro que aún conserva el graffiti.

Portavoz decorando la casa de Julio César

Con el paso de los capítulos se sumó a La Junta la periodista de Mucho Gusto Tania Mardones, quien colabora con la investigación de los invitados. También la productora Nathalie Maldonado, quien trabajó en Buenos Días A Todos y que se encarga de los hitos del programa: como la preparación de la comida favorita del participante, o una polera estampada con algún personaje que los represente. 

En el equipo comentan que La Junta profesionalizó un poco a los programas de Youtube que se hacen en Chile: “Esto es un programa de televisión para la producción, pero con un lenguaje y una propuesta más propia que se da en internet”.

La lucha por el financiamiento

A pesar de su éxito en visitas, el programa actualmente no cuenta con auspiciadores, más allá de pequeños emprendimientos que realizan canjes. El equipo asegura que los han contactado personajes de televisión e incluso políticos para participar del espacio, aunque aseguran que no traicionarían los principios del programa invitando a alguien alejado del mundo urbano.

Sobre la situación financiera de La Junta, parte del equipo señala que la producción de los capítulos es financiada por ellos mismos, incluso con parte del finiquito de Matías y Bastián y sus retiros del 10% de las AFP. 

Sobre las remuneraciones, salvo el staff técnico, nadie de La Junta, ni siquiera Julio César Rodriguez, recibe sueldo. Todos hacen su trabajo, con la confianza de que el espacio algún día atraerá a marcas que puedan financiar las grabaciones. 

El equipo sostiene que algunos de los tópicos de La Junta incomodan a los financistas. En algunos episodios, por ejemplo, se habla de consumo de drogas sintéticas, en varios otros se consume marihuana o se habla de conflictos de los propios entrevistados con la justicia. Situaciones, que según ellos, no son bien vistas por las marcas. “Por eso ahora sólo tenemos colaboraciones con emprendedores”, aseguran. 

Conexión con la calle

A pesar de que La Junta aún no logra autofinanciarse, el equipo está esperanzado en algún día poder vivir exclusivamente de las producciones digitales. De hecho, los cinco crearon la productora High, con la que ya proyectan la elaboración de otros programas diferentes a La Junta. 

Bastián e Ignacio, quienes se criaron y crecieron en la población el Castillo de La Pintana, aseguran que el éxito en visualizaciones de La Junta se sustenta en que cada integrante del equipo conoce la realidad de las poblaciones chilenas y que eso les permite conectar con lo que le ocurre a las audiencias y también a sus invitados.

“El programa no se trata sólo de tomar y fumar. Acá contamos historias del Chile del cual también venimos. La mayoría de los que formamos La Junta venimos de la periferia: de Maipú, La Pintana, La Florida. Con mi hermano somos de El Castillo y nos sentimos cómodos porque contamos historias que nos representan. Los invitados sienten eso, no tienen que andar explicando las cosas que ocurren en su entorno”, comentan Bastián.

El Menor toca el timbre y entra a la casa de Julio César Rodriguez en un exclusivo condominio de Vitacura. Viajó desde Coquimbo sólo para participar del programa.

El joven, quien minutos más tarde contará su historia, le da la mano afectuosamente al animador. Le sonríe con la comodidad de quien saluda a un amigo de toda la vida y con un respeto mutuo que parece difuminar las barreras sociales del lugar donde creció y la casa del conductor. Entonces le dice : “Esperé mucho este momento. Siempre quise estar aquí en La Junta”.

Comentarios
Sabía ud que... En Enjoy, Piñera hace sus apuestas en “punto y Bancard” y en Larroulet -------------------------------- Sabía ud que... La gente espiritual, de colación se come un Súper Osho -------------------------------- Sabía ud que... Reabrir cines en pandemia es pan para Hoyts y hambre para mañana -------------------------------- Sabía ud que... Si el río suena, es porque seguramente hay cuicos carreteando debajo del puente -------------------------------- Sabía ud que... El matinal del 13 es como el coronavirus: nadie lo ve, pero se sigue transmitiendo --------------------------------