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Privilegiar la segunda dosis: Expertos analizan los criterios que sustentan la estrategia de vacunación del Gobierno

El número de vacunados con la primera dosis está en franco descenso. El ministro Paris señaló que actualmente están priorizando la segunda dosis bajo el argumento de asegurar la inmunidad lo antes posible, sin embargo, en las últimas semanas algunas comunas han registrado problemas de stock. The Clinic conversó con dos especialistas en infectología y salud pública para revisar las razones que subyacen tras esta desaceleración del proceso.

Que se está vacunando más gente con la segunda dosis es un hecho. Ya a mediados de marzo, se registraron dos semanas donde la vacunación batió récords y alcanzó registros sobre los 400 mil inmunizados diarios, en su mayoría por segunda dosis.

Sin embargo, lo que no se había visto hasta ahora es una baja en el número de pacientes que reciben la primera dosis. Al menos, así lo demuestran los datos proporcionados por el Departamento de Estadísticas e Información en Salud (DEIS) del Minsal.

Elaboración propia en base a datos del Departamentos de Estadísticas e Información en Salud (DEIS) del Minsal

Durante todo marzo, el número de personas que eran inoculadas por primera vez con las fórmulas de Sinovac o Pfizer no bajaron de las 100 mil diarias en promedio. Sin embargo, a partir de abril, la tendencia cambia y comienza a descender, coincidiendo con el inicio del proceso de vacunación de los menores de 56 años.

En Semana Santa, se promediaron 78.584 personas vacunadas con la primera dosis al día. Si bien la baja se podría explicar por los feriados, a la semana siguiente las cifras fueron aún menores. Entre el 5 y el 11 de abril, solamente se registraron en promedio 60.594 pacientes diarios inoculados con la primera dosis.

Elaboración propia en base a datos del Departamentos de Estadísticas e Información en Salud (DEIS) del Minsal

Este fenómeno fue advertido por el ministro de Salud, Enrique Paris, el pasado jueves. Durante el balance, destacó que se sigue vacunando sobre 200 mil pacientes diarios, sin embargo, reconoció que “se está privilegiando fundamentalmente colocar la segunda dosis”.

En primera dosis tenemos una cantidad menor diaria y en segunda dosis casi el doble. ¿Por qué? Porque como todos sabemos es muy importante colocar la segunda dosis, ya que después de los 14 días se obtiene la inmunidad”, justificó.

Sin embargo, esta decisión ha generado problemas de stock en algunas comunas. Durante la semana pasada, el propio ministro reconoció que debieron resolver contratiempos de suministro en Puente Alto, Osorno, El Quisco, Quillota y Puyehue. Este martes, fue Las Condes la que reportó problemas de abastecimiento y tuvo que suspender la inoculación de primeras dosis en uno de sus vacunatorios más masivos.

¿AVANZAR A DOS BANDAS?

El dr. Jaime Sapag, director del magíster de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UC, destaca el esfuerzo que se ha realizado, tanto para disponer de la vacuna como para inocularla. Sin embargo, subraya que “es relevante no perder el tranco. Incluso, me parece que sería esencial poder acelerar al máximo, siempre que los recursos estén disponibles para que se refuercen los equipos de atención primaria”.

Necesitamos avanzar en dos flancos: El de la segunda dosis, que es muy importante porque la vacuna ha demostrado mayor efectividad para disminuir, no sólo el número de contagios nuevos, sino también los casos más graves y la mortalidad asociada al Covid-19. Pero también se requiere seguir avanzando con celeridad en las personas que no han recibido la vacuna, poniendo la primera dosis. Este es un esfuerzo que va a dar resultado en el mediano plazo”, puntualiza.

Sin embargo, para el dr. Mario Calvo Arellano, director del Instituto de Medicina de la U. Austral y miembro del Consejo Asesor Científico para la Estrategia de Vacuna Covid-19, “no es tan fácil como decir primera y segunda dosis”. A su juicio, la evidencia científica sobre los programas de vacunación es algo que se está construyendo actualmente en varios países simultáneamente. “No hay posibilidad de que esto se centre en evidencia, porque nosotros lo estamos haciendo. Chile va a marcar pauta de lo que resultó o no resultó”, añade.

En ese sentido, pone como ejemplo a Gran Bretaña, quienes a diferencia de Chile, tomaron la decisión de privilegiar las primeras dosis. “Eso tiene una lógica, porque se sabe que la primera dosis de Pfizer tiene un nivel de protección bastante decente. En ese sentido, primaron vacunar a toda la gente con primera dosis y atrasar todo lo que fuera necesario la segunda, para asegurarse de vacunar más población”.

“Los niveles de protección de la primera de Pfizer aparentemente tenían sobre el 70%. Por otro lado, los primeros informes de la Universidad de Chile apuntan a que la protección que ofrece la primera dosis de Sinovac es muy baja. En ese sentido, tiene lógica pensar que, si alguien no está inmunizado con la segunda dosis, no hemos ganado nada”, añade.

En esa línea, el infectólogo reconoce que existen otras estrategias de vacunación, pero que Chile ya tomó la suya. “Hay formas de vacunar donde se apunta a los más diseminadores, por ejemplo, y se sabe que eso disminuye rápidamente el número de casos. Pero, en condiciones de que hay un grupo de alta mortalidad, lo que se hace es vacunar primero a los que se mueren. Eso fue lo que se decidió en Chile. Después salió publicado un artículo que mostraba que efectivamente lo más lógico era vacunar a los que se mueren más, en este caso, los ancianos. Y esa decisión se tomó antes de que se publicara el artículo. Yo tenía mis dudas, pero fue acertada”.

UN PROBLEMA DE RITMO

El dr. Calvo también añade otros factores que influyen en la pérdida de ritmo del proceso de vacunación de las primeras dosis, más allá de la decisión del Gobierno y de puntuales problemas de stock. A su juicio, todo el mundo quiere que su población esté 100% vacunada mañana mismo, sin embargo, “eso no es posible”.

“Si se revisan las tablas de vacunación de casi todos los países, parten lento por falta de vacunas, de ahí se pegan un crecimiento alto y después se empiezan a aplanar, que es lo que pasa ahora en Israel. Esto ocurre porque ya no te encuentras población fácil vacunable. El propio ministro decía que la cantidad de personas que ha ido a vacunarse dentro de los grupos de 50 años ha sido claramente inferior. Eso significa que a esta población hay que ir a buscarla, motivarla y convencerla”, añade.

También apunta como un factor determinante la reacción “de la población, y me atrevería a decir que de algunas autoridades, que pensaba que iba a estar todo bien inmediatamente con la vacunación. Recordemos que esto pasó a principios de la década pasada, cuando el Minsal informó que aumentó la importación de preservativos. Al principio estaban todos felices, pero en la segunda mitad de la década tuvimos la noticia de que estábamos llenos de cuadros de SIDA. Fue el mismo error”.

Por su parte, el dr. Sapag amplía el cuadro. Para él, “es fundamental avanzar con celeridad en el proceso de vacunación en Chile. Sin embargo, hay que entender que esta es una de las estrategias y no podemos dejar de lado todas las medidas preventivas a nivel individual y colectivo (lavado frecuente de manos, distancia física, respeto de aforos, etc.), y por supuesto las medidas amplias como las cuarentenas o el teletrabajo”.

El especialista sugiere que, para que el proceso de vacunación funcione a la par con sus dos brazos: la primera y segunda dosis, es importante reforzar la atención primaria, mantener un suministro oportuno de vacunas y prestar atención al stock para que esté disponible en las comunas.

En esa línea, también hace un llamado abierto a las autoridades para iniciar “un proceso amplio de consulta para recoger ideas nuevas que permitan ir reforzando e incorporando espacios de innovación en la respuesta frente a la pandemia”.

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