Columna de Patricio Artiagoitia: ¿Se puede cruzar el río?

Rafael Gumucio escribió en este diario una columna llamada “Narciso en el espejo”. A Gumucio no le gusta que la izquierda sea como Jadue ni que la derecha como Sichel. Pero las cosas son como son.

La geografía política del país estaba cruzada por un inmenso río. Profundo y torrentoso dividía al país. Dejaba a un lado al centro y a la izquierda. Al otro, poco centro y mucha derecha. El río lo formó Pinochet y su dictadura, sus aguas eran intransitables. El río dividía entre democracia y dictadura, pero dejaba la economía de mercado viviendo en los dos lados. ¿Las libertades? Bueno, estaban casi todas defendidas por el lado izquierdo del río.

Todo ha cambiado. Ha cambiado la ideología de los dos lados de la rivera.

¿La economía de mercado? Languidece y se extingue en el lado izquierdo. En ese lado desapareció la preocupación por el crecimiento económico, la responsabilidad fiscal, la apertura al comercio internacional o la promoción del emprendimiento. No quieren privados proveyendo prestaciones sociales, ni educación, ni salud ni previsión. Ese lado olvidó la revisión socialista, la caída del muro de Berlín y los socialismos reales. A Venezuela lo tapan con un dedo. Han vuelto a querer al Estado omnipotente. ¿Las libertades? Harto aproblemadas por ese lado. La libertad de expresión no les importa mucho. Circula por ahí una propuesta Orwelliana de control de los medios y también el permiso para tomas.

Todo ha cambiado. Ha cambiado la ideología de los dos lados de la rivera.

Por el lado derecho el general perdió su ascendiente, los viejos votarían -o dicen que votarían- que no. A los jóvenes no les importa. Se han revalorizado las libertades. Hoy en el lado derecho se pone urgencia al matrimonio igualitario, se defiende la libertad de expresión, se defiende el Estado de Derecho. Por ahí se investigan todos los delitos del estallido, los cometidos por carabineros y por los manifestantes. Con respeto a las instituciones y sus procesos. Se acepta la división de poderes. En este lado siguen creyendo que la riqueza hay que crearla, que hay que promover la competencia y las facilidades para que más personas formen empresas.

El río perdió profundidad y torrente. Hoy son cada vez más los que creemos que lo correcto cambió de orilla.

Muchos de los partidarios de una sociedad abierta y una economía de mercado dinámica dejamos de sentirnos cómodos en la orilla izquierda y hemos cruzado el río.

Rafael Gumucio escribió en este diario una columna llamada “Narciso en el espejo”. Gumucio da la impresión de ser un nostálgico del viejo orden, donde la izquierda era seria y la derecha era pinochetista. A Gumucio no le gusta que la izquierda sea como Jadue ni que la derecha como Sichel. Pero las cosas son como son. Para criticar a Sichel debe recurrir a sus poderes sobrenaturales y nos cuenta, después de leer su mente, que “se cree simplemente un elegido”, que fue demócrata cristiano mientras le convino y, ahora recurriendo al novelista que lleva dentro, nos cuenta que “después de Andrés Velasco al que acuchilló por la espalda sin el menor escrúpulo cuando ya no le servía”.

El mentalista y fantasioso Gumucio deja pasar los hechos duros. Primero Sichel renunció a la DC cuando lo pasaron al tribunal de disciplina por discrepancias ideológicas. Después el partido Ciudadanos se dividió a propósito de apoyar a Piñera o votar nulo como recomendaba Velasco.

Muchos de los partidarios de una sociedad abierta y una economía de mercado dinámica dejamos de sentirnos cómodos en la orilla izquierda y hemos cruzado el río.

Ni cuchillazos ni fantasías siniestras, simplemente diferencias, no con la antigua Concertación, pero sí con la nueva izquierda.

Pero más importante que todo eso, Sichel no está solo, somos muchos los que cruzamos el río con él. Lo que en un momento era muy raro, ver antiguos concertacionistas apoyando candidaturas de Chile Vamos, ahora es muy común.

La candidatura de Sebastián Sichel es la culminación de ese movimiento. La gran mayoría de quienes la promovimos desde el principio venimos del centro y la centro izquierda. Están por ejemplo JJ Santa Cruz, Rafael Guilisasti, Patricio Arrau, Mariana Aylwin, Pedro García, Hugo Lavados, Guillermo Le Fort y muchos más.  Se han sumado muchos jóvenes, mujeres y personas de regiones que están muy libres de los códigos del pasado. Están también personas de derecha con quienes tuvimos múltiples diferencias. Nos une lo que queremos para Chile y nos une sólidamente.

Para los que todavía les cuesta imaginar un país distinto, con una nueva geografía, es una candidatura incomprensible, sospechosa, intimidante. No entienden, ven fantasías, imaginan cosas.

Todo es el resultado de un tremendo cambio telúrico.

Vienen nuevas mayorías (de verdad), en una sociedad abierta e inclusiva.

Esperaremos el momento en que el mismo Rafael Gumucio se decida a cruzar.

Se puede cruzar el río.

Se puede, claro que se puede.

*Patricio Artiagoitia es Ingeniero Civil Industrial, Magíster en Economía y empresario. Actualmente se desempeña como director político de la campaña de Sebastián Sichel.

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