Karim Ben Khelifa, fotoperiodista de guerra: “Con las personas que fotografías, tienes un contrato moral”

En conversación con The Clinic, el también corresponsal, quien se presenta esta semana en Mediamorfosis, afirma que "los seres humanos tienen muchas facetas, el bien y el mal cohabitan y conviven. Y lo que yo quiero hacer es realmente mostrar eso que no es visible para el público".

Tras trabajar durante más de 15 años como fotoperiodista y corresponsal de guerra, el belga-tunecino Karim Ben Khelifa (48) se sentía frustrado. Había sacado fotografías en más de 80 países y territorios mostrando el lado más oscuro del ser humano. Había sido reconocido con varios trabajos que retrataban los conflictos en Irak y Afganistán. Pero, aun así, sentía que sus imágenes no lograban sensibilizar al público.

Se hizo entonces dos preguntas que cambiaron el foco de su trabajo: ¿De qué sirven las imágenes de guerra si no cambian las actitudes de la gente hacia los conflictos armados? ¿Qué sentido tienen si no ayudan a crear la paz?

Con esos cuestionamientos en mente, empezó a idear un nuevo proyecto: “The Enemy”. En él, incorporó conceptos de inteligencia artificial y realidad virtual para probar si cuando los seres humanos se encuentran con “el enemigo” pueden o no desarrollar empatía hacía él.

Para este proyecto, Khelifa entrevistó a combatientes de ambos lados de la Franja de Gaza, a los guerrilleros del MS-13 en El Salvador, entre otros, y les preguntó: “¿Quién es tu enemigo?”; “¿Has matado a alguien?”; “¿Qué es violencia para ti?”; “¿Qué es paz para ti?”; “¿Dónde te ves en 20 años?”.

Imagen de The Enemy. Crédito: Karim Ben Khelifa

Además de sacarles fotografías y grabarlos, Khelifa creó, a través de realidad virtual, un encuentro cara a cara entre los espectadores y los combatientes. Los primeros, con lentes y audífonos, caminan entre los ejércitos de bandos opuestos. Al escuchar las voces de quienes portan esta violencia, dolor, odio, pero también aspiraciones y esperanza, el fotoperiodista busca rehumanizar el otro ante los ojos de los demás.  

Luego “The Enemy”, que fue reconocido, entre otros, por el MIT, Khelifa inició um nuevo proyecto, “Seven Grams”, un proyecto periodístico que cuenta la historia de los teléfonos inteligentes a través de un celular, utilizando realidad virtual. Cada teléfono móvil contiene aproximadamente siete gramos de minerales preciosos, en su mayoría extraídos de la República Democrática del Congo. Pero para muchos de quienes viven en ese país, el contar con los materiales para los celulares ha sido una maldición más que una bendición: a menudo se extraen en condiciones que violan una serie de DD.HH.

Imagen de Seven Grams. Crédito: Karim Ben Khelifa

“Trato de siempre mostrar un punto de vista diferente. De enmarcar muy respetuosamente a las personas que fotografío, muchas veces en momentos difíciles de su vida. Para mí, el fotoperiodismo se trata de acercarse con mucho respeto a las personas, pero también de la necesidad de mostrar la realidad de lo que está ocurriendo”, comenta Khelifa a The Clinic. “Entonces me centro mucho en fotografiar seres humanos, sus luchas y lo que están atravesando. Estoy mucho más interesado en ese aspecto. Seres humanos, definitivamente. E intento hacerlo desde una distancia cercana, pero muy respetuosamente”, añade el fotoperiodista, quien es uno de los expositores del evento Mediamorfosis, que este año se proyecta desde Chile de manera online y gratuita.  

-¿Por qué usted decidió dedicarse al fotoperiodismo?

-Creo que estaba interesado en ver el mundo, en intentar ser un puente. Esto era algo natural en mi vida, siendo mitad tunecino y mitad belga. Pero no es algo que hubiera venido de forma natural, sino algo en lo que noté que estaba interesado repentinamente. Estaba interesado en la fotografía, en viajar y conocer el mundo. Y así me convertí en un fotoperiodista. 

-¿Cuáles han sido las experiencias que más le han marcado en el ejercicio de su profesión?

-He visto mucha violencia, obviamente. Y también he visto muchas injusticias ocurrir justo frente a mis ojos. Y creo que eso es algo que te marca para siempre. De alguna manera, todos sabemos que hay injusticia allá afuera, pero cuando ves su presencia, cuando puedes leerla en los ojos de la persona que está ahí mismo, frente a ti, alguien que estás fotografiando, alguien a quien le prestas atención, alguien cuyas dificultades estás intentando comunicar… Es algo que te marca fundamentalmente para siempre. 

-¿Cuál ha sido la fotografía que más le ha gustado?

-No tengo una fotografía así. Tengo una que no está asociada a mi trabajo, por lo que sería evidentemente lo contrario. Pero es una que hice cuando mi hija nació. Y no es la primera fotografía que hice de ella. La hice unas horas después de que naciera, estaba dormida justo al frente de mi esposa. Creo que esa es la fotografía que más me ha tocado. En el sentido de que, para mí, la fotografía es intentar comunicar emociones. Pero esto está abierto a la interpretación. Es un medio abierto, en el que se pueden leer diferentes historias de diferentes culturas. Todo el mundo puede leer una fotografía, pero todo el mundo puede leerla de una manera diferente. Entonces se trata de que cada vez que miro una fotografía, revivo los sentimientos que tuve al momento de hacerla. En ese sentido, la fotografía de mi hija y mi esposa es lo más cercano que conozco. 

He visto mucha violencia, obviamente. Y también he visto muchas injusticias ocurrir justo frente a mis ojos. Y creo que eso es algo que te marca para siempre.

-Sus obras parecen invitar a la reflexión: mirar al combatiente en lugar del daño que causa; pensar en las consecuencias del uso de nuestro teléfono celular… ¿En qué momento decidió hacer esto?

-Invitar las personas a reflexionar es algo que se hace naturalmente cuando estás en terreno. Cuando conoces a personas, cuando ves injusticias, cuando vas a una mina en el Congo, cuando ves combatientes mostrándote la foto de sus hijas y diciéndote, con ojos muy sinceros, lo mucho que aman a su familia. Y luego, unas semanas después, estás del otro lado, con el enemigo, y ocurre una situación muy similar. Y también pasa algo que muestra mucha humanidad. Entonces, los seres humanos tienen muchas facetas, el bien y el mal cohabitan y conviven. Y lo que yo quiero hacer es realmente mostrar eso que no es visible para el público. Y eso notablemente es la humanidad. Esta humanidad básica. Eso es lo que trato de comunicar. Mi proyecto anterior, The Enemy, el montaje de realidad virtual, realmente se trataba de poner a la gente en mis zapatos y que escucharan a dos personas diferentes y que escucharan el mismo conjunto de respuestas de personas que pensamos que son totalmente opuestas. Esa es, definitivamente, una de las cosas en las que intento enfocarme con mi trabajo. 

-¿Por qué dar voz a los combatientes?

-Porque, en el fondo, esto es lo más extremo de lo extremo. Esas personas están dispuestas a matar a alguien más. Esas personas han encontrado las razones para ir más allá de su propia humanidad. Para poder hacerlo, necesitas deshumanizar. Entonces ese es el objetivo del trabajo que he hecho, llamado The Enemy, mirar cuanta deshumanización está ocurriendo. Si pones dos bebés, uno al lado del otro, y los dejas crecer juntos, pueden ser vistos como enemigos hoy. Pero ellos, al crecer, no verán nada de eso. Es el mundo a su alrededor el que crea eso, la enemistad. Entonces, hablar con combatientes para mí es clave porque se trata de los extremos de personas que están preparadas para hacer daño.  Y es interesante ver lo que tienen para decir sobre la relativa humanidad que aún mantienen. 

Para mí, la fotografía es intentar comunicar emociones.

-En la descripción de “The Enemy” está la pregunta: “¿De qué sirven las imágenes de la guerra si no logran cambiar las actitudes de la gente hacia la guerra y el sufrimiento?” ¿Cuál es su conclusión al respecto?

-Bueno, yo hago la pregunta. Y no solo se reduce al fotoperiodismo. Tienes imágenes de guerra que vienen de películas, de series, de Hollywood, de documentales. Tienes guerra, o violencia, que son notablemente visibles dentro de las familias. Lo que estoy intentando cuestionar es el medio, hasta cierto punto. ¿Cuál es el punto de crear la misma y muy gráfica imagen siempre si las personas no están reaccionando? ¿Es entonces, probablemente, por motivos históricos? Porque necesitamos tener registro de lo que pasa en el mundo. Y si podemos mirar hacia el pasado (o hacia atrás) a través de una fotografía, podemos ver la importancia de esa fotografía y lo que representa. Pero en el día a día, es frustrante que tus fotografías sean publicadas en las mejores revistas y sentir que no tienen ningún efecto. Y eso pasa porque, de alguna forma, con las personas que fotografías, tienes un contrato moral. Y esto es porque te permiten que los fotografíes, saben quién eres y creen que lo que haces puede hacer la diferencia. Y por eso hago estas preguntas e intento siempre encontrar la respuesta. Eso es lo mejor que puedo decir hoy. Definitivamente, es necesario hacer fotografías que serán utilizadas para la historia.

-Vivimos en una era de inmediatez y varios expertos han dicho que cuesta mucho impactar o sensibilizar a las personas. ¿Está de acuerdo con esto?

-Cuesta mucho, seguro. Es decir, las empresas están impactando e incentivando a las personas porque tienen el dinero para hacerlo. Pero creo que es más difícil para el periodismo. Como especie humana también estamos enfrentados a muchas amenazas, locales y globales. Sea el cambio climático, la globalización, el intercambio de información e, incluso, la pandemia…

Los seres humanos tienen muchas facetas, el bien y el mal cohabitan y conviven. Y lo que yo quiero hacer es realmente mostrar eso que no es visible para el público. Y eso notablemente es la humanidad.

¿Cuáles han sido los principales cambios que las redes sociales han aportado a su trabajo?

-No muchos, la verdad. Estoy comunicándome, estoy utilizando las redes sociales como una herramienta de comunicación. Las estoy utilizando como un medio, en sí mismo. Estoy contando la historia directamente en las redes sociales. Las estoy utilizando como una herramienta para contar las historias que considero relevantes. 

-¿Qué papel juega el fotoperiodismo en un momento en el que la prensa es constantemente cuestionada y acusada de hacer “fake news”?

-Bueno, tienes fotoperiodistas y tienes revistas serias. Y todo puede cuestionarse. Y probablemente, en el pasado, ha habido algunos fotoperiodistas malos. Pero eso puede pasar en cualquier profesión. Es decir, si eres doctor, no solo hay buenos doctores, algunas veces hay doctores malos. Entonces no estoy seguro de si el fotoperiodismo juega un rol en esto, en hacer una noticia más o menos falsa. Creo que el fotoperiodismo es irrelevante en la discusión sobre las noticias falsas. Puedes leer lo que quieras en una fotografía, entonces no se trata solo del fotoperiodismo, sino de la descripción que acompaña a la imagen. Por lo tanto, el fotoperiodismo es las dos cosas: es un título/descripción, escrito por el fotoperiodista o fotógrafo, y una imagen.  Entonces si se proporcionan juntos, la integridad está ahí. Si hay algo erróneo en lo escrito, la responsabilidad cae sobre el dueño de la foto, el fotógrafo. Pero del resto, si la descripción no fue escrita por él, sino por alguien en internet, entonces eso ya no significa nada. 

Karim Ben Khelifa.

-Finalmente, sobre su participación en Mediamorfosis: ¿Cómo utilizar los nuevos medios en la narración de no ficción?

-Es una gran pregunta. Creo que necesitas utilizar el medio para lo que es bueno y luego traer tus proyectos de no ficción. Pero, usualmente, pienso muy diferente. Primero intento pensar en el proyecto que quiero hacer. Y luego pienso en quién escucharía ese proyecto. Entonces, lo primero es el tema. Y segundo, la audiencia. Luego de definir quién es la audiencia, pienso, ¿cuál es el mejor medio para llegar a ellos? Podría ser papel y pega… Y yo sé que este no es lo que llamas un medio “nuevo”, pero podría ser el mejor medio para llegar a tu audiencia. Entonces cambiaría a pregunta de “¿cómo utilizar los nuevos medios para la narrativa de no ficción?” a “cómo decidir el tema, cómo decidir quién debería escucharlo para tener un impacto, cuál es la audiencia objetivo y cuál es el mejor medio en el que probablemente estén e interactúen”. Desde ahí, puedes empezar a diseñar la integración y las pruebas de tu proyecto. Ese sería mi consejo para todos. 

Creo que el fotoperiodismo es irrelevante en la discusión sobre las noticias falsas.

Para mayores informaciones: https://mediamorfosis.net/
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