Felipe del Río

Malaimagen, dibujante y autor de “Nueva Normalidad”: “Estábamos viviendo en un país de mentira”

Abordando temas como el estallido social, las medidas sanitarias y los privilegios de la clase política, el libro más reciente de Guillermo Galindo hace un recorrido por los procesos que han marcado a Chile en los últimos años. “Me parece que era un buen cierre de lo que fue este Gobierno y todo lo que tuvo”, dice en conversación con The Clinic.

El dibujante y humorista gráfico chileno, conocido como Malaimagen, acaba de publicar su libro “Nueva Normalidad” bajo el sello Reservoir Books de la editorial Penguin Random House. A lo largo de 240 páginas, reúne cientos de viñetas sobre los diferentes temas del acontecer político y social de Chile. El autor de libros como Sin tolerancia, Pan y circo, Malditos humanos y Colusión, en esta ocasión retrata a figuras como Mañalich, Lavín, Jadue, Boric, Briones y muchos otros.

Desde niño, el sueño de Guillermo Galindo (40) era ser dibujante, mientras que crear historietas era parte de su día a día. En 2007, bajo el seudónimo Malaimagen, empezó a publicar sus viñetas en un blog, hasta que en el año 2012 decidió dedicarse a los dibujos a tiempo completo, época en la que sus ilustraciones ya aparecían en The Clinic. “Para mí también es una forma bonita de meter la cuchara y opinar sobre los temas. Son mis tribunas de opinión dibujadas, por decirlo de alguna manera”, señala.

Desde 2009, Malaimagen ha publicado más de una decena de libros. Cada uno de ellos, dice, “va marcando un poco lo que creí que podía opinar sobre lo que pasaba en ese contexto. Y ahí me quedé hasta ahora, lo que no quiere decir que no vaya a hacer nunca nada diferente, pero es lo que he hecho y por lo que mucha gente me empezó a conocer”,. 

En conversación con The Clinic, Malaimagen entrega su visión sobre la contingencia política que se ve plasmada en “Nueva Normalidad” y cómo se inspira para retratar la variedad de acontecimientos que marcan el día a día. 

Créditos: Felipe del Río

En tu libro haces una especie de recorrido por la historia de Chile de los últimos años. ¿Cuál crees que es la importancia de dejar un registro de los procesos sociales que ha vivido Chile, en tu caso a través del humor gráfico? 

-Yo creo que, bueno, ahora existiendo internet quizás hay mucha información a la mano o más fácil de acceder. Cuando era chico uno veía las revistas, los diarios, la tele y eran esos los canales de información más formal o más grandes. Pero también existía esta cosa de la historieta, que era una forma de ir retratando al país. Lo que he tratado de hacer es dejar mi visión de ver el mundo o el país en mis historietas y, no sé si es dejar un legado para que lo vean después, pero sí es importante ir retratando lo que pasa porque son cosas que nos afectan a todos, incluyéndome a mí.

¿Cómo te inspiras en el día a día para dibujar? ¿Acostumbras ver noticias para buscar material que retratar?

-Sí, veo noticias y analizo las cosas que van pasando. Las noticias las veo porque las veo, siempre las veía, no es que esté buscando el dibujo. De ahí, de ese contexto que voy buscando va apareciendo la inspiración y también voy eligiendo qué temas quiero tratar, ya sea semanalmente o dibujos sueltos, y ahí voy viendo temas que me interesan también. Sé que hay muchos temas que podría dibujar, pero también trato de seleccionar los más interesantes para mí, no dibujar por dibujar sino porque quiero decir algo al respecto. 

¿Qué visión sobre la esfera política buscas mostrar a través de tus viñetas?

-Más que mi visión sobre la esfera política, hago una visión personal. Mis dibujos son bastante personales y es mi forma de analizar las cosas que van pasando. Por supuesto, no son una tesis o un libro de historia formal, sino que son parodias donde voy analizando las situaciones que considero relevantes, sin dejar de lado que es una historieta y tiene que tener un lado humorístico. Ahora, por supuesto mezclan lo que es la realidad con la fantasía. Para mí es importante ir haciéndolo y tengo la fortuna de que haya gente que le interese y eso me hace seguir con más motivación. 

Lo que he tratado de hacer es dejar mi visión de ver el mundo o el país en mis historietas.

Créditos: Malaimagen – Reservoir Books

En tu libro tratas una variedad de temas como la corrupción, las medidas sanitarias, la renuncia de ministros, los privilegios de los políticos. ¿Cuáles crees que son los principales problemas que nos aquejan hoy en día?

-El principal problema ha sido la desconexión de la vida real de las autoridades, poderosos y empresarios. Esa desconexión, en algún momento tenía que tener un efecto brusco, violento, y esa fue la revuelta, que llegó a cambiar el eje de lo que se podía hacer y lo que no se podía hacer. Durante mucho tiempo, trataban de decirte que había que protestar de cierta manera, que había que seguir la vía institucional o la vía formal para hacer los cambios y la gente se aburrió de esa mentira, porque al final era una farsa. Estábamos viviendo en un país de mentira, que no era más que un experimento de un sistema que no tenía cómo funcionar, porque funcionaba a costa de la gente del país.

¿Qué piensas del acontecer político actual y las polémicas que envuelven tanto a la derecha como a la izquierda política?

-Las polémicas me gustan porque son las que me dan más material para mis dibujos, pero es impresionante el nivel de ego de muchos personajes del acontecer público y ahí también uno se explica muchas cosas. Se explica por qué las cosas han funcionado como han funcionado. Hay mucha gente que piensa de forma muy personalista, anticuada, distorsionada. Se dejó súper en claro que eso tenía que ser distinto, pero lamentablemente, no hay tampoco una voluntad de cambiarlo, una voluntad política de que esta situación no siga siendo así. 

En tu libro abordas el tema de la pandemia y las medidas sanitarias impuestas, ¿crees que el Gobierno no supo ver la realidad al momento de implementar las restricciones? 

-Lo que pasa es que la pandemia nos pilló con una autoridad absolutamente arrogante y prepotente. No solamente en el caso de Piñera, sino que también el ex ministro Mañalich. Recuerdo que al comienzo de las medidas sanitarias, que eran un despelote, una ruleta de qué nos va a tocar hoy día, estaba este personaje que era Mañalich, que era antipático con los periodistas y tenía una visión muy despreciativa con la gente. Cuando salió, lo hizo entre aplausos y toda la derecha le hizo ovaciones, cartas al director diciendo que era un mártir, un héroe, unas cosas ridículas. Y él no se estaba yendo porque lo había hecho espectacular, sino que porque lo había hecho mal. Pasó lo mismo con otros ministros, se hizo la costumbre de que les hacían un pasillo de aplausos a los ministros que se iban.

Las polémicas me gustan porque son las que me dan más material para mis dibujos, pero es impresionante el nivel de ego de muchos personajes del acontecer público.

Créditos: Malaimagen – Reservoir Books

Con el proceso constituyente, las candidaturas presidenciales y la pandemia, ¿crees que hoy existe más contenido que antes para dibujar? 

-Siempre los hitos más álgidos de la política tienden a dar mucho más contenido y tienen a la gente mucho más pendiente de lo que uno hace porque están buscando ese contenido. El tema de la pandemia dio mucho material, igual que el Plebiscito. Son momentos donde hay muchos más personajes, situaciones y polémicas. Pero nunca he estado en una situación donde diga que no está pasando nada en el país, generalmente pasa una polémica tras otra, entonces siempre hay algo de lo que uno puede dibujar. Ciertos procesos, eso sí, son más estimulantes y eso te da más inspiración. Y a veces, lo contrario, pasan tantas cosas que a veces uno no alcanza a agarrarlas todas y frustra un poco no alcanzar a dibujar todo.

Estábamos viviendo en un país de mentira, que no era más que un experimento de un sistema que no tenía cómo funcionar, porque funcionaba a costa de la gente del país.

¿Qué expectativas tienes de la Convención? 

-No tengo ninguna expectativa puesta, en realidad. Siento que la vara está tan baja que es difícil que se haga algo peor para el país que lo que hizo Jaime Guzmán. Trato de ser lo más pesimista posible para que después sorprendan las cosas. Ahora, no sé cómo va a terminar esto, solamente hay que estar pendientes para que el resultado deje contento a la mayor parte del país. Solo espero que salga algo bueno, tampoco es todo por lo que se peleó en la revuelta de 2019, siento que hay hartos temas más allá de la Constitución. 

Créditos: Malaimagen – Reservoir Books

¿Qué otros temas?

Los presos políticos. Ahora está la discusión de si son políticos o no son políticos, que es ridículo. Lo más lógico es liberar a todos los presos políticos porque se ha validado institucionalmente un camino constituyente, y en ese camino constituyente estuvo la gente que protestó. Sin contar las víctimas de trauma ocular, los más de treinta asesinados, todas esas cosas que ahora se están olvidando y no se pueden olvidar, porque es lo que cambió este país para bien. 

Desde tu trabajo como dibujante, ¿cómo planteas estos temas para que no sean olvidados?

-Yo trato de dejar constancia en los dibujos. Hay dibujos que tienen un rol recreativo y también otras cosas que tienen mucho de denuncia, y en esos trato de ir dejando plasmadas estas situaciones para que no pasen al olvido. Por supuesto que es un granito de arena que pone uno como dibujante, hay mucha otra gente que lo hace de muchas otras formas, ya sea desde el mundo creativo, audiovisual, periodístico, etcétera. Ahora, si son un aporte o no son un aporte, eso lo decidirá el público, pero por lo menos yo trato de hacerlo lo mejor posible. 

Hay mucha gente que piensa de forma muy personalista, anticuada, distorsionada. Se dejó súper en claro que eso tenía que ser distinto, pero lamentablemente, no hay tampoco una voluntad de cambiarlo, una voluntad política de que esta situación no siga siendo así.

-¿Te gustaría, a futuro, hacer un libro sobre ese proceso también?

Como acabo de hacer un libro, no sé todavía qué me van a dar ganas de hacer en el próximo, es un poco pronto, no sé qué es lo que se venga realmente. Voy a tratar de dibujar más sobre eso, porque como acaba de salir este libro nuevo, me ha costado retomar la productividad diaria. También uno queda agotado y de repente cuesta agarrar el ritmo nuevamente, pero tengo que retomarlo y estoy empezando denuevo a publicar nuevas cosas. En el último cómic metí cosas de la Convención y probablemente lo siga haciendo. Es un proceso largo, va a dar muchas posibilidades de crear cosas. 

Créditos: Malaimagen – Reservoir Books

Del mundo político actual, ¿cuáles dirías que son los personajes más graciosos de retratar? 

-Hay personajes que son muy delirantes que a veces les hago el quite porque no quiero darles espacio. Hay otros que son muy entretenidos de retratar, como los que participaron en las primarias: Briones, Jadue. Aunque van quedando un poco en el camino cuando dejan de aparecer en los medios. Lavín, por ejemplo, lo vimos en todos los matinales del país en todo el año y quedó fuera por mucho margen, entonces hay cosas que van cambiando rápido y yo voy tratando de sacarle el jugo a cada personaje lo más que puedo. Actualmente, los candidatos presidenciales son los que van a dar mayor material. Los que se han ido subiendo son a los que probablemente tenga que agarrarles el gusto por dibujar de aquí a fin de año, entonces tengo que ver cómo disfrutar de analizarlos y dibujarlos.

Hay dibujos que tienen un rol recreativo y también otras cosas que tienen mucho de denuncia, y en esos trato de ir dejando plasmadas estas situaciones para que no pasen al olvido.

-En tu libro prácticamente ningún político se salva. ¿Crees que la mayoría no ha hecho un buen trabajo? ¿Por qué? 

-Que no se ha hecho un buen trabajo yo creo que lo determinó de forma bastante clara la revuelta popular de 2019, no es que lo diga yo, lo dijo todo el país. Por supuesto, algunos lo hacen mejor que otros y uno tiende a diferenciar, tampoco se trata de tirar todo a la basura. Pero ha existido una arrogancia bastante evidente que se vio de forma muy clara y mucho desprecio por el pueblo chileno, mirando solo como mano de obra a las personas. Eso es un indicador de que no había realmente una mirada clara de lo que estaba exigiendo la gente. Si no se quemaba el metro no habríamos tenido ahora una Convención Constituyente.

También tratas el tema de las primarias… ¿Cómo ves el panorama de las próximas elecciones presidenciales? 

-Si bien es como una repetición de varias elecciones atrás, la gente no es tonta y la gente sabe cuáles son los de siempre. Por algo Lavín no pasó, hay una búsqueda de nombres nuevos. Ahora, Parisi para mí es una anécdota no más, el Dr. File es una anécdota. Lo que pasa con MEO es más divertido, porque es su cuarta candidatura. Ahora, por supuesto tienen el derecho a intentarlo todas las veces que quieran, pero es la gente la que decide y la gente tiene claro esto, por algo participó tan poca gente en las primarias de la ex Concertación. 

Créditos: Malaimagen – Reservoir Books

Por último, ¿cuál crees que es la importancia de incorporar el humor en tiempos donde pareciera que se pierde la esperanza?

-No sé si hay una importancia de incorporar el humor, yo lo hago porque es mi forma creativa. No sé si tenga una importancia adicional porque estamos en una época triste por lo de la pandemia. El humor siempre ha estado, no creo que lo que hagamos los humoristas gráficos sea más relevante que lo que hacen los músicos, los actores de teatro. Muchas veces es una forma catártica de sacar afuera lo que uno tiene adentro, simplemente. Y para mí es bonito cuando hay gente que me dice que los dibujos lo acompañaron en un momento triste o que le subieron el ánimo. Es bonito, pero no sé si tiene más importancia para la gente que todo lo demás.

Portada del libro. Reservoir Books

Título: Nueva normalidad

Autor: Malaimagen

Sello: Reservoir Books

N° de páginas: 240

P.V.P.: $15.000


Volver al Home

Comentarios