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¿Se pudo haber evitado el caso Ancalao? Nueva ley de notarios duerme hace un año y medio en el Senado

Desde el Gobierno le han puesto más de 40 urgencias a la iniciativa en los últimos 20 meses, la que actualmente duerme en el Senado. Asimismo, aseguran que pudo haber evitado el escandaloso caso de firmas truchas del ex candidato presidencial de la Lista del Pueblo. Sin embargo, desde la Comisión de Constitución de la Cámara Alta, subrayan que un caso de posible falsificación de rúbricas pudo haber ocurrido "con o sin la nueva ley de notarios".

Caso Ancalao

Impacto ha generado en el escenario político el rechazo de la candidatura presidencial de Diego Ancalao, luego de que el Servicio Electoral (Servel) descubriera que más de 23 mil patrocinios fueron firmados ante el notario Patricio Zaldívar Mackenna, quien abandonó la actividad el año 2018 y que falleciera en febrero de este año.

El ex candidato presidencial de la Lista del Pueblo ya tenía antecedentes de falsificación de instrumentos públicos, lo que ha vuelto a poner el ojo sobre las notarías y el proyecto de reforma del poder notarial que presentó el Gobierno en septiembre del 2018 y que actualmente duerme en la comisión de Constitución del Senado hace un año y medio.

Entre sus aspectos centrales propone un nuevo sistema de nombramiento a cargo de un Consejo Resolutivo, deja la fiscalización y supervisión de los notarios a la Fiscalía Judicial. También crea la figura del “fedatario” para cumplir algunas funciones que actualmente hacen los notarios, introduce medios telemáticos para realizar trámites e incorpora deberes de remisión y almacenamiento digital de documentos, entre otras cosas.

La iniciativa pasó a segundo trámite constitucional en enero del 2020. Desde esa fecha en adelante, el Gobierno le ha puesto más de 40 veces en suma urgencia. Sin embargo, en 20 meses, el proyecto no ha sido puesto en tabla por la comisión de Constitución de la Cámara Alta.

“El proyecto no avanza”

Consultado por The Clinic, el ministro de Justicia, Hernán Larraín, asegura que “la grave denuncia dada a conocer por el Servel, por la falsificación de firmas de la inscripción presidencial de Diego Ancalao, evidencia la urgente necesidad de avanzar en la modernización del régimen notarial en Chile”.

El secretario de Estado enumera algunas ventajas que propone la iniciativa: establece mayores estándares de transparencia, aumenta la competencia, disminuye la discrecionalidad en los nombramientos y obliga a incorporar nuevas tecnologías, lo que a su vez mejora el acceso, disminuye los tiempos de espera y baja los costos.

“Resulta difícil de entender que, pese a las más de 40 urgencias presentadas por el Ejecutivo para avanzar en este proyecto y las necesidades de la ciudadanía de contar con procesos acordes a los tiempos que corren, el Senado no le dé la prioridad que corresponde. Como Gobierno continuaremos insistiendo en darle la urgencia que corresponde”, puntualiza.

Los ministros Juan José Ossa (Segpres) y Hernán Larraín (Justicia) junto al Presidente Piñera. Foto: Agencia UNO

Por su parte, el ministro de la Segpres, Juan José Ossa, es más enfático y asegura que si el proyecto de ley que modifica el poder notarial hubiera estado aprobado, efectivamente el caso de firmas truchas de Diego Ancalao “se hubiera prevenido”.

“El proyecto impone muchos requisitos para que se cumpla la presencialidad de los notarios en los trámites. Además, eleva los estándares de profesionalismo y fiscalización. De hecho, incluso los fedatarios, que han sido cuestionados y que nosotros estamos impulsando, tendrán requisitos más exigentes que los notarios hoy”, subraya.

En ese sentido, al igual que Larraín, apunta sus dardos al Congreso: “El proyecto no avanza porque, si bien ha habido algunas urgencias legislativas en la Comisión de Constitución del Senado, no se ha respetado su urgencia. Así que hacemos un llamado a la comisión a impulsarlo a la brevedad”.

¿Qué dicen en el Senado?

La Comisión de Constitución de la Cámara Alta es presidida por el senador independiente Pedro Araya, quien en diálogo con The Clinic desmiente la versión del Gobierno y explica que el proyecto no ha avanzado -fundamentalmente- por un “desorden legislativo” que los tiene con una “altísima carga de trabajo”.

El legislador detalla que, en paralelo a las urgencias puestas a la ley de notarios, el Gobierno ha hecho lo mismo con otras iniciativas, como la ley de arriendos. A su vez, están trabajando sobre proyectos de alto interés social, como el matrimonio igualitario, la ley de adopciones o el indulto a los presos de la Revuelta.

Si bien Araya asegura que el proyecto “va a ser colocado en tabla en su minuto”, puntualiza que “a diferencia de lo que el gobierno trata de transmitir, no tiene que ver con el caso de Ancalao (…) Lo que ocurrió ahí, eventualmente, es un delito. Probablemente, una falsificación. Y eso va a ocurrir con o sin la nueva ley de notarios”.

Pedro Araya, presidente de la Comisión de Constitución del Senado. Foto: Agencia UNO

“Tampoco tiene que ver con las largas filas en las notarías. A mí me llama la atención que el ministro Larraín tiene las facultades legales para resolver el problema. Puede crear más notarías y ejercer mayor fiscalización, pero no ha hecho uso de esas atribuciones”, subraya.

Sobre el proyecto mismo, Araya adelanta que se trata de una iniciativa “absolutamente perfectible” y que sus mayores dudas se centran en el objetivo del Gobierno de intentar “cambiar el paradigma de la fe pública en el país”.

“Eso requiere un poco más de detención, no puede ser a tontas y a locas. Nosotros hemos tenido un sistema registral en Chile que, independiente de las irregularidades que se han cometido, ha funcionado bastante bien”, concluye.


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