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Columna de Rafael Gumucio: Garay, Parisi, Pelao Vade y el pensamiento mágico

El pensamiento mágico sólo cree en lo que ve, pero lo que ve es una serie de planes y conspiraciones que nadie más que los adictos al pensamiento mágico ven.

Rafael Garay tiene que vender cuadros para pagarle a sus acreedores. El abogado de Franco Parisi explica cómo va a revertir la orden de arraigo que mantiene a su defendido postulando a la Presidencia de Chile desde los EE.UU. El Pelao Rojas Vade renuncia a la Convención, aunque no se aclara cómo podría hacer efectiva su renuncia y más aún su reemplazo.

Estas tres noticias rellenaron el mismo noticiero, el del lunes 20 de septiembre del 2021. En la sección política, la diputada Pamela Jiles aseguraba conseguir los votos que le faltaban a su cuarto retiro donde había encontrado los anteriores votos: en la derecha. La idea misma del retiro, su lógica y sentido, nació de Franco Parisi y su hermano Antonino, cuando la primera década del 2000 explicaban economía con pizarrón y todo en “Síganme los buenos” de Julio César Rodríguez. La misma idea fue luego también el centro del discurso de “Felices y Forrados”, la “empresa” de Gino Lorenzini, del que Rafael Garay fue uno de los socios y vocero principales (en varios programas del mismo Julio César Rodríguez).

Los estafadores, los mitómanos y los mesías no son privilegio de ningún país o sistema económico o momentos de la historia en particular. Pero sólo en el Chile de hoy la mentira de un desesperado (el Pelao Vade) tiene a la Convención Constituyente en jaque, sin saber cómo reemplazarlo sin romper las reglas que la rigen. Como sólo en Chile la idea genial de un grupo de economistas poco o nada escrupulosos (que no tenían muchas veces ni el título que ostentaban) tienen al Congreso Nacional votando a favor de una medida que muchos de los que votan a favor no paran de considerar perjudicial, injusta y hasta suicida. En todos lados los estafadores encuentran víctimas que timar, en pocos países tienen acceso a la raíz misma del sistema político y económico, sin que ninguno de los “serios”, los “estudiosos”, los “honestos” puedan hacer nada al respecto.

Conozco una familia de feroces anti vacuna. Sólo uno de ellos rompió con la idea familiar y se vacunó. Estaba inoculado por el virus antes de vacunarse, por lo que le dio igual Covid-19. El resto de la familia vio confirmada su percepción y ahora nadie los saca de ahí. Inútil por supuesto sería mostrarle las estadísticas a nivel mundial, o la historia de la medicina de Pasteur en adelante. Ellos piensan, con toda lógica, que ponerse la enfermedad en el cuerpo no es sano. Que tanta gente lo haga por tanto tiempo sólo les prueba que alguien quiere algo más con las vacunas que salvar vidas. Creen al mismo tiempo que la gente que se vacuna es tonta e ingenua y que los que vacunan son diabólicamente inteligentes y que tienen un plan siniestro que ellos, con su valiente negación, van a parar.

El pensamiento mágico tiene esa doble vertiente. Por un lado, sólo cree en lo que ve, pero ve una serie de planes y conspiraciones que nadie más que los adictos al pensamiento mágico ven. Los Parisi, los Lorenzini y los Garay aplicaron con perfecta maestría el pensamiento mágico a la economía. Repetían lo evidente: los fondos de la AFP son nuestros ahorros y nuestra es, en el fondo también, la economía chilena que funciona gracias a esos ahorros. Cualquiera que dijera que la cosa era más complicada, que el ahorro previsional se llama así porque es para la previsión, que no hay previsión sin fondos previsionales, lo decía porque era parte de un plan del sistema, de una conspiración perfecta para hundirte a ti y sólo a ti. Un plan que podrías detener tú gastándote tu plata en donde ellos querían que te la gastaras.

En todos lados los estafadores encuentran víctimas que timar, en pocos países tienen acceso a la raíz misma del sistema político y económico, sin que ninguno de los “serios”, los “estudiosos”, los “honestos” puedan hacer nada al respecto.

La crisis mundial del 2008, simbolizada por Bernard Madoff y su estafa piramidal, demostró justamente que el deseo importa mucho más en esta economía neoliberal que los hechos y que las cifras son cualquier cosa menos sólo números. Para sobrevivir debiendo tres veces lo que ganas, es imposible no recurrir al pensamiento mágico. En esas condiciones a nadie le puede parecer raro que un enfermo terminal de cáncer vaya a buscar curación entre las bombas lacrimógenas. Cuando la razón es siempre la de los dueños, cuando los especialistas hacen chiste con tu miseria, sólo queda la magia. Octubre respondía a cualquiera que quisiera clasificarlo o encauzarlo que eran “otra cosa”. Esa otra cosa era el pensamiento mágico libre de la cárcel de los especialistas. Así Rojas Vade era un sacerdote que traicionó no una idea, sino una fe: el rito sagrado de una purificación que nos limpiaría todo de la injusticia.

Aunque de todas las formas de pensamiento mágico, el más patético debe ser el de parlamentarios y candidatos a presidentes que apoyan medidas que saben perjudiciales o francamente peligrosas, por miedo a que se les caiga el rayo encima y pierdan las elecciones. Gente que sería capaz de dejarle el sistema de vacunación a los antivacunas con tal de no recibir el modesto castigo de ser impopulares por un rato y perder algo que nunca han ganado.

Cuando la razón es siempre la de los dueños, cuando los especialistas hacen chiste con tu miseria, sólo queda la magia. Octubre respondía a cualquiera que quisiera clasificarlo o encauzarlo que eran “otra cosa”. Esa otra cosa era el pensamiento mágico libre de la cárcel de los especialistas. Así Rojas Vade era un sacerdote que traicionó no una idea, sino una fe: el rito sagrado de una purificación que nos limpiaría todo de la injusticia.

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